Diario de Cuarentena: conejillos de indias

Cuando el populismo avanza, el pueblo es usado de conejillo de indias, la última prueba parece ser la vacuna rusa que pretenden que probemos. Y sí, somos baratos e ignorantes. Así nos ven. Y así nos muestra este gobierno malintencionado. Primero la vice se reunió con el embajador, viajecito de una supuesta master en salud con la esposa del ministro provincial y negocio hecho. No importa que no tenga las pruebas, si total como mucho, morirán más argentinos de los que ya murieron.

Vivimos como podemos, a los tumbos todos machucados, y nuestro gobierno esta preocupado solamente en tomar la justicia. Si uno tiene tos o dolor de garganta y llama a su médico lo atiende online, le dice que si no tiene dos o tres síntomas el estado no lo testea, si quiere testar su estado tiene que pagar un mínimo de 7000 pesos en un país con jubilación de 17000 y si logra hacerlo, puede dar un falso negativo. Eso sí, por las dudas quedate en casa 15 días, no seas asesino. De a 15 días por vez,pasó un año, con millones de contagios y mucho más de 30000 muertos, uno de los mayores números de mortalidad por millón y sin educación, llenos de incendios, fundidos y desesperados, ahora nos usarán para probar las vacunas de Putin.

Yo creo en las vacunas, pero en las que pasan las fases. No quiero ser más conejillo de indias de un gobierno patético y corrupto, e ineficiente que solo habla cuando la gente pierde sus derechos. De la economía, el plan o como lo llamen, no digo nada porque no existe. pero en esta maraña de palabras en que envuelven hechos tenebrosos nos podemos caer a un precipicio final. Ya lo decía Discépolo del siglo pasado, y seguimos sin aprender:

Que el mundo fue y será una porquería
Ya lo sé…
(¡En el quinientos diez
Y en el dos mil también!).
Que siempre ha habido chorros
Maquiavelos y estafaos
Contentos y amargaos
Valores y doblé…
Pero que el siglo veinte
Es un despliegue
De maldá insolente
Ya no hay quien lo niegue.
Vivimos revolcaos
En un merengue
Y en el mismo lodo
Todos manoseaos…¡Hoy resulta que es lo mismo
Ser derecho que traidor!…
¡Ignorante, sabio o chorro
Pretencioso estafador!
¡Todo es igual!
¡Nada es mejor!
¡Lo mismo un burro
Que un gran profesor!
No hay aplazaos (¿Qué va a haber?)
Ni escalafón
Los inmorales
Nos han igualao.
Si uno vive en la impostura
Y otro afana en su ambición
¡da lo mismo que sea cura
Colchonero, rey de bastos Caradura o polizón!…

¡Qué falta de respeto, qué atropello
A la razón!
¡Cualquiera es un señor!
¡Cualquiera es un ladrón!
Mezclao con Toscanini va Escarfaso y Napoleón
Don Bosco y «La Mignón»
Carnera y San Martín…
Igual que en la vidriera irrespetuosa
De los cambalaches
Se ha mezclao la vida
Y herida por un sable sin remaches
Ves llorar la BibliaJunto a un calefón…
¡Siglo veinte, cambalache

Problemático y febril!…
El que no llora no mama
Y el que no afana es un gil!
¡Dale nomás!
¡Dale que va!
¡Que allá en el horno
Nos vamo a encontrar!
¡No pienses más
Sentate a un lao
Que a nadie importa
Si naciste honrao!
Si es lo mismo el que labura
Noche y día como un buey
Que el que vive de las minas
Que el que mata, que el que cura
O está fuera de la ley…

Diario de Cuarentena: El embalaje

En el día de los fieles difuntos, o día de los muertos, que es una celebración basada en la doctrina de que las almas de los fieles que al tiempo de morir no han sido limpiadas de pecados veniales, o que no han hecho expiación por transgresiones del pasado, no pueden alcanzar la Visión Beatífica, y que se les puede ayudar a alcanzarla por rezos y por el sacrificio de la misa, y jugando con la idea pagana de que los muertos vienen la noche anterior a compartir nuestras comidas, propongo pensar en este día cristiano, desde el lugar que quieras, a los muertos de estos últimos meses, del último año, como el contenido de un embalaje siniestro que nos han querido vender.

Nos trataron de empaquetar en relato, que lo importante es la vida, pero solo hablamos de muertes, que vinieron a cuidarnos, pero solo nos matan de hambre, de ignorancia y de tristeza, que vinieron mejores, pero solo han perfeccionado la impunidad, que les importa el pueblo, pero el ministro es made in y prueba sus teorías bobas con nuestra economía. Que la riqueza es mala, salvo que sea de ellos, que la patria grande esto o lo otro, pero la patria grande es así si es populista. Traen versos setentistas como si fueran rezos, algo que nos dió como país muerte y división. Versos obsoletos y para no hacerse cargo apelan a clásica retórica de los que no tienen qué decir vida/muerte, buenos/malos, y otras mediocridades similares.

El gesto que las mentalidades más críticas de este periodo se atreven a realizar no fue, en principio, más que eso, un gesto, pero repercute significativamente a la hora de plantear las viejas y nuevas preguntas sobre la vida. Los modelos habituales se ponen en cuestión, como el derecho a la propiedad, cuando menos porque se empaña la aureola de credibilidad de los derechos adquiridos. A partir de allí, la ideología dominante o emergente ha ido jugando con la articulación y definición del pensamiento único. Pero veamos que hay detrás del embalaje, y honremos nuestros muertos. Porque por ahora hay solo eso: muertos de hambre, muertos de covid, muertos de miedo, muertos en vida.

Al fin de cuentas lo importante es vivir. La muerte es una quimera: porque mientras yo existo, no existe la muerte; y cuando existe la muerte, ya no existo yo.Epicuro de Samos

Diario de Cuarentena: Cicatrices

Los domingos, un libro, por que leer y releer nos va cicatrizando, creando esas líneas que las vida nos deja en ocasiones para recordar lo vivido.

En Cicatrices, a mi juicio la primera novela equilibrada en lo formal y en la madurez literaria de Juan José Saer (Serodino, Santa Fe Argentina, 1947 – París, 2005), escrita en 1969, es   la primera persona que narra cada historia la que nos va a llevar hasta el fondo de sus tribulaciones a través de su peculiar  mirada del mundo.

La primera parte, Febrero, marzo, abril, mayo, junio, está protagonizada por Ángel Leto, joven de 18 años al que ha participado en una novela anterior. Ángel convive con su madre y trabaja en el diario local, junto a  Carlos Tomatis.

Es un joven que esmera su rabia, la desahoga bebiendo, leyendo hasta tarde en su cuarto o desnudo en su patio y caminando sin cesar por la ciudad. Su voz narrativa joven se denota por ejemplo cuando dice:  “Al tipo no lo había visto en su perra vida”.

Tomatis, el personaje donde veo  representado a Saer con más fuerza vuelve a expresar alguna de sus teorías sobre la novela: “Hay tres cosas que tienen realidad en la literatura: la conciencia, el lenguaje, y la forma. La literatura da forma, a través del lenguaje, a momentos particulares de la conciencia. Y eso es todo. La única forma posible es la narración, porque la sustancia de la conciencia es el tiempo”.

En esta novela aparece por primera vez el juez Ernesto López Garay (no estoy segura de cuál de los dos hermanos López Garay es: si el que murió asesinado por los militares o el que vive en París), obsesionado por realizar una nueva traducción de El retrato de Dorian Gray de Oscar Wilde.

Pero me quedo en la primera parte de la novela con la cuestión metafísica: cómo Leto cree encontrarse en las calles de la ciudad con su doble e intenta perseguirlo.

Ángel piensa acerca de su doble: “…el campo de él era un campo para mi desconocido pero familiar.” “…lo único terrible en la cuestión de mi doble era la posibilidad de que él estuviese viviendo una vida que yo no podía vivir”.

Esta primera parte termina con una frase que podría ser la que justifica el título del libro: “Cualquiera hubiese sido su círculo, el espacio a él destinado a través del cual su conciencia pasaba como una luz errabunda y titilante, no difería tanto del mío como para impedirle llegar a un punto en el cual no podía alzar a la llovizna de mayo más que una cara empavorecida, llena de esas cicatrices tempranas que dejan las primeras heridas de la comprensión y la extrañeza” Y queda  Leto enfrentado a su doble.

La segunda parte, Marzo, abril, mayo, la narra Sergio Escalante, abogado que no ejerce, porque se dedica a malgastar su dinero –y el heredado– en el juego. Entre una timba y otra escribe ensayos sobre filósofos mezclados con cultura popular, con títulos como El profesor Nietzsche y Clark Kent (es posible que todos los títulos de ensayos que aparecen en esta novela de 1969 sean  las novedades de fin de año de la editorial Blackie Books).

Y si en la parte de Leto, con su  devaneo metafísico, ya habíamos pensado en Dostoyevski, aquí expresamente cita su novela El jugador. Escalante dice algo que muchos hemos sentido al leer El jugador, y es que Dostoyevski conjetura la adicción y no se mete de lleno en ella salvo en el final de su novela. La narración de la obsesión por el juego es agobiante aquí, nos alucina, agota al lector, es en sí una novela corta espectacular, sin necesidad de las tres partes que la acompañan.

Cuando describe el juego de cartas favorito de Escalante y afirma: “De modo que en el juego de punto y banca la repetición es imposible”; creo que Saer dialoga con Borges, cuando en el poemario Fervor de Buenos Aires, éste describe el juego del truco y escribe: “Una lentitud cimarrona / va demorando las palabras / y como las alternativas del juego / se repiten y se repiten”. Esta etapa descriptiva del juego asfixia y ahoga, nos somete como lectores a la misma pesadez que tiene el protagonista en su vida.

Saer habita con comodidad el arte de  narrar sobre la vida, reflexiona sobre ella, pero lo utiliza como escape, para tornar al fin de cuentas en secundario el resumen de los hechos. Se apropia del universo  de sus protagonistas para interpelarnos, entonces las referencias al lugar parecen más relevantes que las propias personas,

En la segunda parte, desnuda como al pasar que César Rey, uno de los personajes de La vuelta completa, murió en Buenos Aires atropellado por un tren. Como si Tomatis y Leto se hubiera escapado de una novela y boyaran en ésta otra.

La tercera parte, Abril, mayo, La cuenta el juez Ernesto López Garay, el juez al que vuelve muchas  páginas después,  para contarnos sobre un encuentro entre él y Leto, narrado desde el punto de vista del juez López Garay está lejos de los hombres (a los que llama dentro de sí gorilas) y para reforzar esa distancia, Saer se sirve del recurso de narrar largos paseos en coche, describiendo cada calle o peculiaridad del camino, de manera minuciosa y obsesiva, a lo Saer. López Garay sueña, y sus sueños son una orgía caníbal de hombres primitivos o el incendio de una llanura, que aparecen en Cicatrices como premoniciones de otra novelas posteriores, tales serían  El entenado y Las nubes.

La cuarta parte, Mayo, la más corta del libro nos narra el último día de la pareja Fiore, cómo van a cazar patos a una laguna por la mañana y a la noche él le pega un tiro mortal en la cara a ella. Una narración costumbrista, con profusos diálogos, cuyo desenlace terrible y del que no podemos escabullirnos afectó ya a los personajes de las otras tres partes de la novela.

Cada narración es una novela en sí misma. Cortas, insistentes, con un único punto de conexión entre ellas que es el asesinato del obrero, sumado a algún personaje secundario aislado, pero lo narrado no gira en torno a este hecho, se utiliza como una conexión a mi juicio forzada y tenue entre las partes que solas, cada una, cuentan historias magistralmente.

Al fin de cuentas, eso son las cicatrices, partes de un todo que se ha vivido, que tiene que ver con una historia propia, aunque cada cicatriz cuente una particular. Por ejemplo, cuando Ángel huye de lo que vio, su madre y mentor juntos, se topa  por primera vez con su doble frente a frente. Ve en el otro su propio rostro “…una cara empavorecida, llena de esas cicatrices tempranas que dejan las primeras heridas de la comprensión y la extrañeza”.

Así lo dice el autor. No agrega una palabra más, circunda de ese modo lo indecible, y permite que cada uno haga su propia interpretación del texto. Aparece clara la función del lector. Aquí en esta escena nos muestra las cicatrices que dejan la confrontación con la castración materna que lo  lleva a la propia. Ángel hasta ese momento sólo tenía heridas, tal vez invisibles para sí mismo, sin cicatrizar y que lo llevaban a  suponer que otro estaba viviendo una vida que le era negada. Esa posición de sombra que elegía, le hacía imposible vivir una vida fuera de la endogamia familiar.

Confrontar a su madre como mujer de otro hombre,  lo corre de posición, y le abre la posibilidad de ser él un protagonista de su propia vida.

Los acontecimiento dejan huellas en el cuerpo. Aunque estamos ante un personaje literario, Ángel puede ser cualquiera de nosotros tratando de  descifrar de qué están hechas nuestras cicatrices.

Y a eso nos enfrenta Saer en esta obra.

Diario de Cuarentena: La molesta verdad

Los que no promovemos el elitismo ni la demagogia , estamos ante el angustiante problema de la representación y la verdad, porque habitamos un mundo en el que el más fuerte no tiene escrúpulos.

Hay una sostenida falta de honestidad, una gran desinformación dirigida, un relato constante que exprime las palabras hasta que se rinden a sus mentiras. La verdad, el sentido común, lo lógico, la democracia, la libertad y el progreso suenan incoherentes en un país gobernado al revés. Hay palabras como capitalismo, liberalismo, propiedad, trabajo, dólar, que están en voz de los líderes momentáneos como sinónimo de un anticristo posible y otras como pueblo, ellos, nosotros, oligarcas, gorilas, dios, que son expuestas como bases de un falso modelo progresista. SI usáramos el lenguaje del sentido común de los ciudadanos reales aparecerían las verdades pero el gobierno y sus pseudo colaboradores no están dispuestos a oír.

Si los ciudadanos dijéramos más lo que pensamos no se atreverían a engañarnos como lo hacen. La verdad es simple, pero como dice la canción, si no la decimos a tiempo, la verdad es devorada.

Apelar a ciertos miedos, desparramarlos como agua en un espejo en el que se ve sólo lo que afecta a la población, puede ser fórmula de control de la sociedad . El control social es la aspiración de algunos partidos políticos. Se trata de conservar su porción de poder durante el mayor tiempo posible. Hay temas prioritarios que pueden movilizarnos a todos, entonces se embanderan en lo que la gente supuestamente tiene como deseo en una sociedad llena de eufemismos. Ahora los debates que hay que dar no se plantean, para mantener el adormecimiento social.

Argentina tiene una sociedad en la que escasea el remordimiento, aunque vivamos hablando de memoria. La negación, la falta de compromiso para ayudar, entender, colaborar, escuchar, disculparnos, es moneda corriente en un país que vive en transición sin rumbo, huyendo de lo mismo infinitamente.

La ausencia de éxito viene a poner las cosas en su lugar. El gobierno actual, mal que nos pese a todos los argentinos, ha fracasado en salud, y ya abandonó los intentos, los falsos anuncios y las quimeras relatadas, su fama de moderado fue efímera y no dejó a todos cerca de la verdad, en una realidad que muchos evitan enfrentar. Sin trabajo, sin dinero y sin rumbo, con demasiados muertos que no son producto de un buen manejo sanitario, y sin proyectos que ayuden a sobrevivir. El éxito social equitativo quedó en manos de delirantes usurpadores que no saben de qué hablan y que jamás tomaron una azada ni estudiaron producción pero dicen tener un modelo agroecológico. Así, queda la sociedad contra la sociedad. En este país donde la memoria siempre flaquea, más aún si ponemos brillos destellantes a la mentira, y todo el tiempo conspiramos contra la verdad, pero es más grave conspirar contra su búsqueda.

Cuando la verdad se digna venir, su hermana libertad no estará lejos. Mark Akenside

Diario de Cuarentena: Esperanza

Hoy es un día de sol y es además un día iluminado, tuve un taller con la escuela secundaria 22 que me llenó de esperanza, chicos de 15 o 16 años dispuestos a crear y a creer, abriendo sus sueños y su corazón a la literatura y a la posibilidad de pensar, de sentir nuevos mundos, soñar utopías en en el terreno distópico de la realidad. Hoy creo que el futuro es posible y quería compartirlo. Les dejo un poema de Neruda como regalo.

ODA A LA EZPERANZA

«Crepúsculo marino,
en medio de mi vida,
las olas como uvas,
la soledad del cielo,
me llenas y desbordas,
todo el mar, todo el cielo,
movimiento y espacio,
los batallones blancos
de la espuma,
la tierra anaranjada,
la cintura incendiada
del sol en agonía,
tantos dones y dones,
aves que acuden a sus sueños,
y el mar, el mar,
aroma suspendido,
coro de sal sonora,
mientras tanto,
nosotros, los hombres,
junto al agua,
luchando y esperando,
junto al mar,
esperando.
Las olas dicen a la costa firme:
Todo será cumplido».

Qué mal me hace recordar

Los colectivos sociales pasaban por el bien común y la dedicación que los adolescentes de la época le habíamos dado a la política tenía que ver con valores, con ideales, con sueños a conseguir.

Publicado el 28 octubre, 2020 Por Grupo La Verdad

Corría 1983 y sentíamos que lo habíamos logrado. Las bandera, las frases, los sinceros corazones expuestos en la plaza, la cadencia de la libertad en las calles, tantas almas en pos de la grandeza y una sincera vocación republicana al frente del país. No había ganado la persona elegida, pero igual festejé, la democracia era más importante.

Había muchas cosas más importantes que nuestros deseos. Los colectivos sociales pasaban por el bien común y la dedicación que los adolescentes de la época le habíamos dado a la política tenía que ver con valores, con ideales, con sueños a conseguir. Queríamos un país sin dictaduras, sin totalitarismos. Y eso nos hacía brillar en colores diversos tras un mismo fin común.

Para qué vamos a hablar de cosas que ya no existen
Es así, hay cosas que ya no existen. Un populismo despiadado, ejercido por unos y otros las pisó. La degradación de lo político y lo público es tal, que a veces, muchas veces, es mejor no hablar. Llegamos a una situación tal que los vecinos son buchones, los amigos enemigos, nos embanderamos en historias ajenas y perdemos de vista lo importante. Nosotros. Como comunidad, Como sociedad construida sobre sangre, que nos engloba y nos une, pueblos originarios, inmigrantes europeos, inmigrantes latinos, residentes, todos hermanados en una bandera que no debemos pisotear, La celeste y blanca que flamea en los mundiales de fútbol debería flamear hoy cuando tanto está en juego.

Ya no existe el orgullo por nuestra tierra, el sentir que nos une algo que puede más que una bandera política, una sangre vertida, muchas tragedias superadas, divisiones hostiles nos amenazan. No es hora de revolución. Probemos con una revolunión.
Intentemos la empatía, escuchar sin agredir, tomar de cada uno lo mejor, esforzándonos, sí, con esfuerzo, ése que hizo del nuestro un gran país, para comprender antes de criticar, tal vez nuestras cabezas estén sucias de odio partidario, pero podemos barrer asperezas. La política es la única opción para cambiar las cosas, la democracia el mejor sistema, aunque nos duelan sus imperfecciones, y la república necesaria para tener justicia y equidad.

Qué pena me da
Cuando veo ollas populares, se me desgarra el alma, un país productivo, debería tener alimento para gran parte de la humanidad. Cuando veo que vive la mayoría de nuestro pueblo de la asistencia o el salario público, pienso en cuanto nos perdemos, Somos creativos, talentosos, muy rápidos, pero perdimos el amor al trabajo. Fueron desvirtuando las palabras de los líderes que dicen añorar, El trabajo es el motor.

La producción es el combustible y el esfuerzo personal la palanca que accionará el crecimiento. Sin odios de clases, con movilidad social, Sin odios políticos, con diversidad democrática. Sin búsquedas ni persecuciones, con cuidado por el otro, por el planeta, por la salud, que no es solo física, por la libertad.

Qué pena me da, saber que después de 37 años, de toda la fuerza amorosa de ese 1983. ya no queda nada. Pero no me resigno. Tu vecino no es tu enemigo, tu contrincante es otra persona con ideales diferentes, Los verdaderos aliados del desastre nacional son los que proveen al pueblo sin trabajo, los que desprecian los logros, el derecho a lo propio, si no es de ellos, la validez de la justicia debe alzarse o caeremos en un pozo donde perdamos la oportunidad de renacer, hermanos, en una verdadera reVolución.

No quiero quedarme en la pena, no quiero que mi país sea una zamba para olvidar.

Diario de Cuarentena: Pausa

Terminando octubre la pausa creada por esta cuarentena nos deja en off, como si nos hubiésemos apagado, sin funciones, sin sueños, nos miramos unos a otros como si fuésemos atracciones simbólicas, todas exhaladas como actos de hálitos esperanzadores. Hoy y mañana cada vida suspendida en esta pausa será un testimonio de un tiempo difícil, por más hermosas que sean algunas imágenes, como compartir más tiempo con las personas que uno ama, estará enfrentada con el destierro y la soledad de otros amores,qué paradoja.

Tal vez debamos usar tanta quietud para crear algo nuevo, sostenible, que respete los ecos de pasados primordiales y nos proyecte a un futuro que no repare en unificar destinos, en buscar consensos, viabilidades entre paz y acción, entre tecnología y naturaleza, producción y paisaje, hombres y mujeres.

O sentarnos con un concierto de Keith Jarret como fondo y refundarnos en la Pausa que proponía Mario Benedetti:

De vez en cuando hay que hacer
una pausa

contemplarse a sí mismo
sin la fruición cotidiana

examinar el pasado
rubro por rubro
etapa por etapa
baldosa por baldosa

y no llorarse las mentiras
sino cantarse las verdades.

Diario de Cuarentena: Estereotipos.

Se conoce con el nombre de estereotipo (del griego: στερεός [stereós], «sólido», y τύπος [typos], «impresión, molde») a la percepción exagerada y simplificada, que se tiene sobre una persona o grupo de personas que comparten ciertas características, cualidades y habilidades, que busca «justificar o racionalizar una cierta conducta en relación a determinada categoría social».​Por lo general, los estereotipos son basados en prejuicios que la sociedad establece conforme su ideología de «modelo a seguir» de conducta o características físicas, y cambian con el tiempo. Hoy corremos con algunos estereotipos más o menos generales. Está bien visto decirse «progre» y si sos mujer automáticamente sos «victima», si sos hombre, probablemente «violento».

Los estereotipos son alegatos comunes del pasado. Incluyen una amplia variedad de alegaciones sobre diversos grupos raciales y predicciones de comportamiento basadas en el estatus social o la riqueza. Son esquemas de pensamiento o esquemas lingüísticos pre construidos que comparten los individuos de una misma comunidad social o cultural y que por lo general, limitan el crecimiento o la unión de la trama social.

Por un lado existe un componente cognitivo que nos permite reconocer un estereotipo porque encuadra con conocimientos previos que ya tenemos sobre el mismo, es una categoría que nos permite identificar y reconocer fácilmente a ciertos grupos. Por otro lado también existe un componente afectivo, donde entran en juego los sentimientos que experimentamos en relación con ese estereotipo, que pueden ser de prejuicio u hostilidad, o bien, ser positivos. Finalmente en todo estereotipo hay un componente comportamental que supone llevar a la práctica acciones asociadas a esos sentimientos experimentados frente a ciertos estereotipos. Por ejemplo, hoy vivimos en una sociedad en la que haber logrado algo, tener algo está mal visto, y además está totalmente cuestionado. Entonces el dueño de una propiedad, nos sobran los casos, debe demostrar que es suya ante los que pretenden usurparlas. En el caso de Santa Elena, los hermanos están ejerciendo violencia sobre la hermana mujer, sea cierto o no, y es socialmente aceptado y promovido. Nadie piensa que puede ser al revés y que también la madre es mujer, y Grabois hombre. Se toma una porción de la realidad y se la conforma a gusto y piacere de los estereotipos que queremos resaltar. Y entonce pasan cosas locas, como gastar miles de dólares en traer una estatua de medidas monumentales de un hombre común que murió juzgado por corrupto, mientras la sociedad civil no tiene para comer. Pero el estereotipo creado o que están decididos a construir es el de un hombre mito del sur, un sur usurpado y en pie de guerra entre sus propios vecinos, que dicho señor supo junto a toda su familia construir. En la actualidad hay una tendencia a convertir los estereotipos en prejuicios de clase, y ahí desintegramos lo social.El estereotipo es colectivo, no se estereotipa a una persona puesto que es una imagen compartida por una colectividad. El prejuicio es un juicio de valor negativo que carece de experiencia directa con la realidad y puede ser individual. Pero el problema es que puede generalizarse.

Tener estereotipos en nuestro imaginario colectivo es normal, todos los tenemos, el entorno social nos los transmite desde la más tierna infancia para afrontar el miedo a lo desconocido poniendo etiquetas a lo que no conocemos, sirven como atajos mentales. Pero cuando nos encontramos frente a una persona de un grupo al que le hemos puesto una etiqueta y la hemos categorizado se puede transformar en PREJUICIO y una consecuencia del pensamiento categórico es que facilita la distorsión de las percepciones y sin ni siquiera conocer a la persona se puede tener un sentimiento preconcebido hacia ella. Los prejuicios tienen tendencia a convertirse en actos discriminatorios.

Y en una sociedad en la que el mismo INADI elige a quien defender, estamos en problemas. De hecho la señora Etchevehere hija es defendida con presencia de la titular, las señoras que desde hace meses están a la intemperie en Formosa, no existen. ¿Son discriminados los que no piensan o creen lo mismo que el gobierno? ¿Tenemos que tener a Grabois y sus delirios como aliado para ser considerados sujetos de derecho? Espero que no, por mí y por todos los argentinos.

Diario de Cuarentena: ¿Tenemos un gobierno posmo o Anti posmo?

Me gustaría reflexionar en el diario de hoy sobre los motivos que llevan a nuestro gobierno a tal rotundo fracaso. Buceando en lo cultural, que es lo mío, descubrí que tenemos un gobierno Posmoderno adaptado.

El pensamiento posmoderno se caracteriza por ser antidualista, ya que sus seguidores se oponen al resultado de los dualismos creados por la filosofía occidental, la posmodernidad está a favor de la diversidad y el pluralismo, y busca satisfacer supuestamente, las necesidades de aquellos individuos o grupos que han sufrido opresión y marginalidad a causa de las ideologías del modernismo y las estructuras sociales y políticas que les sirvieron de apoyo. Se dedican a cuestionar los textos (tanto los literarios como los históricos, entre otras clases de fuentes escritas), actitud que justifica con su supuesta carencia de objetividad o autoridad para comunicar con precisión los hechos que realmente tuvieron lugar. En otras palabras, el pensamiento posmoderno denuncia dichos libros de tergiversar la verdad en con el propósito de reflejar las ideas personales y los prejuicios de sus autores. Para los pesadores de la posmodernidad, el lenguaje es la clave de la verdad: dado que el lenguaje cumple la importante función de moldear el pensamiento de los seres humanos, no es posible concebir la existencia del último sin el primero. Es decir, lo importante es el relato. Pero un solo relato ojo, por eso digo que hasta en lo posmoderno nuestro gobierno se contradice. Continuando con el concepto de verdad, los posmodernistas la consideran contextual o variable según el punto de vista. Las personas no podemos acceder a la realidad, sino a la percepción que de ella tenemos. En el caso del gobierno, la única percepción válida es la que el Instituto Patria plantea.

Desde un punto de vista historicosocial, la posmodernidad se caracteriza por:

* asegurar que las ciencias modernas están limitadas con respecto a su capacidad de generar conocimiento válido universalmente; y capaz haya algo de cierto ahí.
* la economía de producción dio lugar a la del consumo; una clara obviedad
* revalorizar la naturaleza y promover el cuidado del medio ambiente; debe ser el único punto en que adhiero con fehaciencia.
* el poder que adquirieron la industria del consumo y los medios de comunicación masivos; cuestionable rápidamente con las redes.
* la importancia que cobró la imagen de los líderes por encima de sus ideologías. Es cierto, por eso seguimos endiosando líderes muertos.

Desde una perspectiva sociopsicológica, en cambio, puede decirse que la posmodernidad:

* busca lo inmediato; sugiero leer a Bauman
* se contradice en la búsqueda de la individualidad, ya que la lleva a cabo siguiendo modas sociales; «ser progre» es una.
* defiende la liberación personal; siempre y cuando no contradiga la filoperonista patria K.
* justifica los sucesos con el misticismo. Néstor es Dios, Eva es nuestra madre, etc.

¿Les suena de algún lado? Han tomado lo posmo adecuado a su Instituto como estandarte para el totalitarismo.

A menudo, se suelen confundir los términos posmodernidad con el postmodernismo, uno de los movimientos literarios, también típicos de la época. La postmodernidad, dentro del aspecto cultural, rechaza la ida del modernismo del “progreso y la implementación de nuevas e innovadoras formas de expresiones y métodos de creación”. El pensamiento postmodernista, de igual forma, toma matices similares, siendo así: es antidualista, es decir, excluye la doctrina de la creación basada en dos ejes: el bien y el mal, alegando que estos excluyen otras perspectivas filosóficas; es decir la verdad es sólo como una perspectiva. En nuestro gobierno ya sabemos cual.

Es muy propio de lo que ocurre ahora, nada está bien o mal. Todo vale, el delincuente es un ser noble obligado a delinquir, la propiedad es de todos, la vida es de todos, la moneda no sirve, y así una sumatoria de relatos paradójicos porque son sólo eso. Relatos. Mientras tanto, nos morimos de hambre, nos morimos de COVID, y nos alejamos del bienestar. La modernidad tiene defectos, pero defectos basados en hechos. Este gobierno posmo cuando le conviene, que se critica a sí mismo para parecer pensante, que juega varios roles pero ninguno que tenga que ver con decisiones de estado ni de gobierno, es una vergüenza que debemos asumir. Porque no llegaron por la fuerza. Los votaron. Así que seremos Posmo, en su peor acepción, la mayoría de los argentinos, o debemos comenzar a pensar de que se trata votar, ir a la historia, donde hay buenos y malos, para aprender. Sí es anti posmo, pero capaz sirva, es claro que no lo hacemos bien.

Les dejo un pensamiento: Con la instantaneidad de la información, ya no queda tiempo para la historia, es de Jean Baudrillard.

Diario de Cuarentena: Árbol Blanco

Los proyectos sociales muy aparentes son en los que más vale posponer la apariencia si uno quiere entender algo.  Y empiezo mi diario de hoy con una frase entre filosófica y esotérica, buscando crear una especie de árbol blanco de la paz entre lo que deseo y lo que veo.

Me cuesta mucho acordar con lo que acontece en nuestro país. Veo todo forzado, obligado, totalitario, plagado de simbolismos decadentes. Sin embargo quiero y deseo mantener la esperanza, es cuestión de empatizar y balconear con un vecino, de abrazarse porque sí con un amigo y de tomar una cerveza con risas en el bar del centro. Aunque se ve más movimiento, perdimos la espontaneidad. Y además es loco que abran todo cuando la pandemia nos golpea cerca y duro. ¿Entonces nos encerraron ocho meses de gusto?

Ahora se va a poder veranear, ahora esto, ahora lo otro. Y el tiempo que nos robaron? Los negocios que fundieron? los amores quebrados? los proyectos? la vida… Estamos quebrados. Y poco me importa cuánto colaboraron los gobiernos anteriores, casi todos del mismo color que éste. Ahora hay un gobierno que llevó el dólar a su máximo valor , los ingresos a su menor valor, las muertes literalmente al cielo y la ineficacia de elefante blanco del estado a su máximo esplendor.

Tal vez debamos contratar a Sou Fujimoto, para que transforme ese elefante nefasto en un arbre blanc que nos priorice de una vez por todas, antes de que nos volvamos un árbol muerto.

 En el medio del llano,
un árbol seco su blasfemia alarga;
un árbol blanco, roto
y mordido de llagas,
en el que el viento, vuelto
mi desesperación, aúlla y pasa.

   De su bosque, el que ardió, sólo dejaron
de escarnio, su fantasma.
Una llama alcanzó hasta su costado
y lo lamió, como el amor mi alma.
¡Y sube de la herida un purpurino
musgo, como una estrofa ensangrentada!

   Los que amó, y que ceñían
a su torno en septiembre una guirnalda,
cayeron. Sus raíces
los buscan, torturadas,
tanteando por el césped
con una angustia humana…

   Le dan los plenilunios en el llano
sus más mortales platas,
y alargan, por que mida su amargura,
hasta lejos su sombra desolada.
¡Y él le da al pasajero
su atroz blasfemia y su visión amarga!

Gabriela Mistral