Diario de Cuarentena: Metamos todo en la Olla

A río revuelto ganancia de pescadores dice el refrán. Y nadie pesca mejor en la argentina que el asesor del Pontificio Consejo para la Justicia y la Paz Juan G. dirigente de la CTEP que contiene a la MTE a la que pertenecen los angelicales recolectores que aman la ecología de nuestra ciudad pero que responden a un líder político que, aunque trabaja para el Vaticano, si hay algo que no propicia es la paz. Aclaro esto ante dudas planteadas sobre qué tenían que ver los pobres recolectores con Grabois. Pertenecen a los mismos movimientos, están asesorados y son fuerza política, no beneméritos ecologistas. Pero este es un país donde metemos todo en la Olla, como pasa actualmente, que tenemos más ollas populares que intenciones de cambiar el rumbo. Yo me pregunto, esas ollas, ¿quién las mantiene?. La política. Uno y otro lado de la política sigue sosteniendo el clientelismo y con él la continua desvalorización de las personas.

Los trabajadores recolectores, dicen realizar un trabajo social, pero no fueron elegidos o contratados para ello. Es su negocio, uno que por supuesto no es simple, pero no seleccionan por bondad. Y tampoco son empleados del Municipio. Y digo todo esto sabiendo lo antipático que suena y siendo defensora acérrima del paisaje y una construcción de ciudad sustentable racional. Pero no es así como se va a lograr, sino con políticas de estado al respecto y conciencia ciudadana. No metamos todo en la olla, no es todo lo mismo, no se pueden avasallar instituciones, derechos, edificios públicos, y propiedad privada en nombre de algunos ideales, aún cuando pensemos que son válidos, hay que sostener un marco jurídico razonable.

Los moderados, los del centro, si seguimos quedándonos quietos y callados, seremos aplastados por personajes de la categoría de este dirigente, que dice: odio las tomas, mientras las propicia y alienta.

 Sé que al Ir contra la corriente voy a enfrentarme a la falta de aprobación de la sociedad. Pero siento desde el fondo de mi corazón que es hora de hacerlo, de frenar la quietud intelectual que proponen estos movimientos autoritarios, que suponen que lo de otros es de ellos porque se les ocurrió tal o cual proyecto agroecológico, mientras su líder, mantenido por la política ya sea la clásica o la eclesiástica se pavonea con propuestas cool a cuesta de los que como clase privada trabajadora, empresarios, productores, profesionales y cuentapropistas, mantenemos un estado ausente que no nos brinda seguridad de ningún tipo, ni estabilidad económica, ni salud pública ni transporte. Un estado que nos tiene encerrados mientras los Grabois, Boudou, Baez, Moyanos y compañías descansan cuidados por sus fueros pseudo populistas.

A la gente hay que darle educación, para que sean libres, y se ganen su sustento con honradez, no guisos comunitarios para comprar voluntades mientras se los mantiene pobres, o se los empobrece más. Los recolectores de Junín lucían camperas con logos de sus movimientos, así que aunque JG quiera decir que no los conoce, algunos de nosotros sabemos que no es así. Yo sueño con una revolunión. No me equivoqué. Revolunión. Pero para que ocurra, debe haber sobre la mesa cuestiones claras sobre los derechos adquiridos y respeto a la bandera y a la república, de las otras, de esas revoluciones bolivarianas ya vimos los resultados: muerte y destrucción. Pero seguimos a veces, sosteniendo palabras bonitas que llevan a un destino miserable. Tal vez a nuestra gran olla argentina, le haga falta un caldo de verdad.

Feliz día a los Gestores Culturales, que no podemos evitar involucrarnos en la patria.

Diario de Cuarentena: Sensación

Iré, cuando la tarde cante, azul, en verano, herido por el trigo, a pisar la pradera;
soñador, sentiré su frescor en mis plantas y dejaré que el viento me bañe la cabeza Sin hablar, sin pensar, iré por los senderos: pero el amor sin límites me crecerá en el alma.

Arthut Rimbaud

No sé ya qué pensar ni qué decir, tantos meses de cuarentena para nada, para tener una situación tan o más crítica que si no la hacíamos, pero con infinitos derechos perdidos, como el de libre circulación. Mi ciudad aún tiene montículos de tierra en algunos accesos. Argentinos temiendo a argentinos, argentinos denunciando a argentinos, argentinos odiando a argentinos. Hay una guerra de egos desatada que impide ver lo real, como si esos senderos surrealistas crecieran para el desamor, como si el viento en la cabeza nos quitara las ideas, entonces la sensación es la de no estar en casa. Ya no estamos en casa. Nos perdimos y volvemos una y otra vez a soñar el mismo sueño, que nos lleva una y otra vez al fracaso. La furia desatada entre la gente tiene que ver con la irracionalidad del gobierno, que sostiene el avasallamiento a la propiedad, es más la propicia, con una Ministra de seguridad cargada de teorizaciones y sin experiencia que siente que puede filosofar mientras a una familia le arrebatan lo logrado en su vida. Todos parecen delirar en un momento donde la norma y la gestión se hace necesaria para garantizarnos derechos a la salud, a la vida, a la propiedad, a la circulación, al trabajo, a la libertad. No están en una ronda filo poética con Rimbaud, es hora de dejar de jugar y de gobernar, porque se nos despega la fachada y estamos heridos de muerte.


Diario de Cuarentena: Reverso y agonía

Reflexionar sobre el cambiante rol de los monumentos y bienes públicos a lo largo de la historia, desde su aura inicial hasta su actual carácter utilitario sin vestigios del pasado, entristece. Y eso es lo que sentí el 17 cuando vi al CCK, que ya con su nombre es particularmente bastardeado, vestido de Perón y de Eva, cuando nos pertenece a todos los argentinos. No solo a los que profesan esa rara religión política que resultó ser el peronismo, aunque el fascismo siempre tuvo fascinación por la arquitectura y sus simbolismos.

Podemos pasar por las estatuas de héroes nacionales decimonónicas o por los descubridores trasladados a piacere, me pregunto cuál es el reverso de esos monumentos más allá de consideraciones sociológicas o estéticas; de las lecturas dominantes y de lo que tuvieron de celebración pétrea. La gran artista Eva Lootz ha encontrado tierra, como ese aquello no diferenciado que, sin embargo, lo contiene todo porque de ella hemos aprendido a extraer oro, manganeso, mica, cuarzo o diamantes. Y nuestro país es especialmente rico en arcillas y minerales, no solo soja o maíz. Ella derramó sus colores en diferentes monumentos o edificios históricos para unificar e identificar cada lugar con su esencia. Sería muy interesante ver eso en los acontecimientos de nuestro país, porque los actos supuestamente populares se ponen en evidencia en majestuosos hitos arquitectónicos o sociales, los descamisados de Eva no van por lo general al CCK deberían proyectarla en otros sitios esenciales para el discurso que proponen. La contradicción como agonía, como materia exhibida en su desnudez, componen ese reverso de la idea de un monumento abusado por el poder de turno, su sacralidad desmenuzada y su narrativa convencional revisada.

Creo que el peronismo es una cultura que se volvió vernácula, incomprensible, coptada por un populismo totalitario, una cultura próxima a su fin. En palabras de la artista que inspiró mi diario de hoy: Si aún quieres ver algo, date prisa: todo está desapareciendo.

Diario de Cuarentena: Mamá

Domingo. Octubre. Día de la Madre. Cuarentena. Pero no es que caí en un lugar común, sino que voy a recomendar una novela de Joyce Carol Oates, Mamá es su título en castellano que olvida el «missing» o desaparecida del original que ya nos pone a tiro de la tragedia posible. El centro narrativo es la relación entre madre y hija, o entre una hija con ausencia de madre.. «Esta es la historia de cuánto echo en falta a mi madre», nos dice Nikki Eaton al principio de Mamá. La autora siempre toma la violencia la acción que nos arrebata lo que queremos. Un accidente, una enfermedad, un crimen atroz, violencia: Oates es capaz de estar en la cabeza de los asesinos tan claramente como en la de las víctimas. Es maravilloso el momento en que describe cuando Nikki descubre que su madre no contestará más a sus preguntas, está narrado desde lo irreparable,aquello inenarrable casi irracional. Esa escena es una herida abierta en el relato, que poco a poco mostrará lo aciago para luego iluminarse con el fulgor de la resiliencia..

Las primeras 50 páginas de Mamá transcurren en el Día de la Madre que Gwen Eaton celebra invitando a amigas, vecinos y familiares para no estar sola. Nikki, la hija pequeña, con su look parece ser la oveja negra del grupo. Sabe ser amante de un hombre casado aflige a su madre, y Oates describe con con una certera compasión a Gwen, que primero nos extraña, pero luego define la culpa de Nilli cuando ya no la tiene, cuando no puede ayudar a esa mujer confiada que prefería a los extraños que a la soledad. Así el hogar de la madre que falta se transforma en el de la hija que la añora demasiado tarde. Oates transforma esa casa en un refugio donde los vivos imitan fantasmas y repiten una vida hipnotizados por el pasado. Mamá es una decisión de Oates, principio a fin, una autora que siempre se arriesga a los límites entre la literatura popular y la considerada de élite, con excelente resultado.

La novela no usa sentimientos rasos para emocionar, no los necesita.

No es casual que Nikki encuentre la calma en los brazos de un hombre ordenado, cabal, honesto y leal a sus principios, como toda heroína que se precie, es mucho más normal que lo deseable. Mamá es un homenaje a su propia madre, Caroline Oates, y el amor, con las carencias y los grises propios es el lenguaje elegido, aunque hay una frase que puede inquietarnos como nos dice Nikki Eaton al principio de Mamá: Algún día, de una forma única, también será tu historia.

Feliz día a todas las madres y a la mía que puebla el Cielo.

Diario de Cuarentena: Lealtad a quién

Vivimos en un país donde ser leal siempre implica aceptar sin cuestionar. Seguir a un líder no importa lo que haga, sostener sus emblemas aunque sean inmorales. La lealtad fue una de las banderas del nazismo y el fascismo. Y no es casual que Perón las haya utilizado. Su temporalidad con esos regímenes y su admiración hacia Mussolini lo avalan. Hoy es el día de la lealtad peronista, mi pregunta sería lealtad a quién.

Porque si es al pueblo, fueron el partido que más pobres consiguió en la historia argentina, si hablamos de patria, han tenido los políticos más corruptos y asilan y defienden a nefastos seres políticos como Evo, Lugo, Chávez, Maduro , Lula y compañía. En lo personal creo que el fanatismo hace que no se tenga pensamiento crítico, es por eso que siempre tienen una masa inamovible de votos. No se cuestionan si está bien o mal, el verticalismo se impone. Por lealtad.

Y Nuevamente la pregunta, lealtad a quién.

Stephen Nathanson, una de cuyas más destacadas obras sobre el tópico del patriotismo es: Patriotism, Morality, and Peace ; frente al patriotismo actitudinal general y al universalismo, Nathanson postula el “patriotismo liberal moderado”, el cual se expresa en las características siguientes:

Especial afección por su país.

El deseo que su país florezca y prospere.

Especial, pero no exclusiva preocupación por el propio país.

Apoyo condicional a las políticas que se llevan adelante en su país.


De estas características, la central es la especial preocupación por el propio país, siendo que ella es la que convierte a una persona en patriota. Entiende el autor que ella no colisiona con el respeto por personas o grupos de otros países, lo que la convierte en una actitud moralmente aceptable. Su concepción de la moralidad guarda aspectos universalistas, en ella, si bien las diferencias especiales son permitidas no
existe una auténtica jerarquía moral entre las personas. Ese universalismo moral queda expresado, en general, en el hecho de que todas las personas tienen, por lo menos inicialmente, una igual demanda en la búsqueda de una vida feliz y la posesión de unos derechos que no se limitan a miembros de ningún grupo nacional particular, raza o religión. En la moralidad que propone Nathanson no hay un objetivo que sea obligatorio para todos, ella permite tener objetivos propios y personales, con lo cual deja abierta la posibilidad de elegir; no tiene una estructura prescriptiva que señale cómo se deben alcanzar los objetivos que cada uno pretende, deja libertad para lograrlos, pero, al mismo tiempo, dice que hay ciertas cosas que no deben hacerse, límites que no deben traspasarse, que son las “restricciones laterales” a nuestras acciones. Ellas prohíben infligir ciertos tipos de daño, como la muerte, el dolor o el sufrimiento a otras personas. Es una moralidad de sentido común que consiste en un conjunto básico de reglas que prohíben las acciones que van contra el derecho de los otros en cuanto personas humanas. Es una moralidad que tiene una función negativa, no prescribe metas, pero proscribe ciertas acciones para alcanzarlas. Dentro de
los límites establecidos por esas restricciones una persona puede hacer lo que quiera.
Es un patriotismo, cuyo significado es amor al país, aunque se trata de un amor condicionado desde dos sentidos. Uno, que las acciones políticas del gobierno deben ser dignas de apoyo, o al menos, no deben contener graves violaciones a la moralidad en sus medios y metas. El otro, es que se debe reconocer la posibilidad de que una nación pueda tener un apoyo indigno. El hecho de que “un país sea mi país” no significa que sea digno de devoción patriótica. Bajo estas premisas, no todo país es digno de lealtad patriótica, sólo lo son aquellos que desarrollan políticas acordes a la estructura de la moralidad.
El sentido de patriotismo que Nathanson reconoce como valedero permite hacer compatible el patriotismo con la moral universal.

El valor de la lealtad que hoy nos ocupa y la preocupación especial por el país de pertenencia no pierde de vista al ser humano común que se comparte con miembros de otras sociedades.
La postura sostiene que demasiado patriotismo o nacionalismo y demasiado universalismo liberal deben evitarse. Insistir en ser leales a quienes conducen un país a la pobreza, o en sostener un modelo de país que solo es un paraíso retórico pero en la práctica suma villas y denigración de valores, libera delincuentes, sostiene usurpaciones, las promueve incluso con dirigentes como Grabois, con movimientos que desconocen la bandera, las leyes, tras una lealtad a la nada misma, a un conjunto de historias mal contadas y de héroes holográficos nos lleva sin dudas a la inviabilidad. La lealtad, cercana al concepto de fidelidad es para mí, hablando de lo patriótico un sentimiento cuestionable. Me genera mucho temor, porque roza el fanatismo. Y los ismos…

Hay una frase de Hannah Arendt que me puso a pensar en mi adolescencia y que espero lo haga con quienes me leen: La lealtad total es posible sólo cuando la fidelidad se halla desprovista de todo contenido concreto del que surgen naturalmente los cambios de opinión.

Diario de Cuarentena: NOEXISTE

Hay una gran elucubración sobre el nuevo Observatorio que quieren instalar desde el gobierno, como si no tuviera temas de los que ocuparse y cito algunos:

Tomas de tierras a mansalva, el derecho invertido funciona en el país. Nos toman las propiedades y debemos demostrar que son nuestras.

Inflación creciente por no decir híper,

casi 4 millones de nuevos desempleados,

dólar blue ( el único que se puede adquirir) superior a $170,

cada vez más emisión,

desastre sanitario con un millón de contagiados siendo que no hacemos test, es decir que tenemos unos 10 millones estimados en realidad,

muertos arriba de 350 diarios y el confinamiento más estricto y más largo del mundo.

Avances sobre las instituciones, la justicia, el parlamento y todos los derechos individuales que pueden.

El salario de nuestros ciudadanos es tan bajo como el de Haití, y la pobreza rondará el 60 por ciento. Anuncios falsos a diario de planes que no existen o no cumplen y encima,

como si no alcanzara con lo enumerado el NODIO.

Según Wikipedia el Observatorio Nodio es creado bajo la Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual (órgano instituido por la ley 26.522 en la esfera del Poder Legislativo) en octubre del año 2020.

Sí, ahora, porque no tenemos en qué gastar el dinero público y no hay temas por resolver.

El Propósito final del Observatorio Nodio es poder combatir los discursos violentos y la desinformación en las redes sociales, para crear dicho observatorio la defensoría del público se basó en el Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Guterres quien en mayo del año 2019 firmó un documento con la siguiente cita:«El discurso público se está convirtiendo en un arma para cosechar ganancias políticas con una retórica incendiaria que estigmatiza y deshumaniza a las minorías… El odio se está generalizando, tanto en las democracias liberales como en los sistemas autoritarios y con cada norma que se rompe se debilitan los pilares de nuestra común humanidad»(Secretario General de las Naciones Unidas António Guterres, Mayo 2019).

Bueno, más allá del utilizamiento político de la tal Lewin que osa compararse con Guterres, podemos afirmar que la señora que estaría a cargo del supuesto Observatorio, no sería el ejemplo a seguir sobre discursos violentos y desinformación y mucho menos defensora de minoría alguna. Fue militante montonera, realizó cámaras ocultas que involucraron a minorías y hace muy poco pidió que un periodista no sea escuchado por la sociedad. Si hablamos de odio.. Pero más grave aún es pensar que alguien, un funcionario, o el mismo estado nos permite algo o no, o nos deja ser libres.

Somos libre y responsables de nuestros actos, y para eso, para las consecuencias del ejercicio de la libertad está la justicia, nadie debe ser observatorio de la libertad de expresión del otro. No hay ciudadanos buenos que sostienen las obsolescencias del poder de turno y malos que pretenden ejercer el pensamiento crítico.

Manifiesto mi rechazo a la creación de un engendro que pretende censurar la libre expresión en mi diario de hoy, y nadie como ella para definirlo:

Que nada nos limite. Que nada nos defina. Que nada nos sujete. Que la libertad sea nuestra propia sustancia.

Simone de Beauvoir

Diario de Cuarentena: Bienaventurados

La vida te la dan , pero no te la regalan. La vida se paga por más que te pene. Así ha sido desde que Dios echó al hombre del Edén, por confundir lo que está bien con lo que le conviene.Si a plazos o al contado
la vida pasa factura, rebaña y apura hasta las migajas. Que si en cada alegría hay una amargura, todo infortunio esconde alguna ventaja.Bienaventurados los necios que se arriesgan a prestar consejos porque son sabios a costa de los errores ajenos. Bienaventurados los pobres porque saben, con certeza, que no ha de quererles nadie por sus riquezas.Bienaventurados los adictos a emociones fuertes Porque corren buenos tiempos para la gente marchosa.Bienaventurados los dueños del poder y la gloria porque pueden informarnos de que va la cosa.Bienaventurados los que alcanzan la cima porque será cuesta abajo el resto del camino. Bienaventurados los que catan el fracaso porque reconocerán a sus amigos. En cualquier circunstancia por lastimosa que sea,busca la manera de comer perdices; que a pesar de lo alto que
nos coloquen el listón, hay que brincar con la intención de ser felices. Bienaventurados los castos
porque tienen la gracia divina y la ocasión de dejar de serlo a la vuelta de la esquina. Bienaventurados los que aman porque tienen a su alcance más de un cincuenta por ciento de un gran romance. Bienaventurados los que están en el fondo del pozo porque de ahí en adelante sólo cabe ir mejorando. Bienaventurados los que presumen de sus redaños porque tendrán ocasiones
para demostrarlo. Bienaventurados los que contrajeron deudas porque alguna vez alguien hizo algo por ellos. Bienaventurados los que lo tienen claro porque de ellos es el reino de los ciegos. Joan Manuel Serrat.

Transcribo la canción completa de Serrat que el presidente citó en el coloquio de IDEAS, por varios motivos. Primero, y el más relevante para que la lea completa, tal vez se inspire. Y segundo para dar crédito al autor verdadero. Pero para próximos discursos, infórmese de nuestra realidad, que no dista de Guernica, si no lo hace, le regalo Sr. presi una de Benedetti posta, en la que nos muestra cómo está nuestra casa, que es la suya también. Ah! una recomendación, lea, señor, lea :

No cabe duda. Ésta es mi casa
aquí sucedo, aquí
me engaño inmensamente.
Ésta es mi casa detenida en el tiempo.

Llega el otoño y me defiende,
la primavera y me condena.
Tengo millones de huéspedes
que ríen y comen,
copulan y duermen,
juegan y piensan,
millones de huéspedes que se aburren
y tienen pesadillas y ataques de nervios.

No cabe duda. Ésta es mi casa.
Todos los perros y campanarios
pasan frente a ella.
Pero a mi casa la azotan los rayos
y un día se va a partir en dos.

Y yo no sabré dónde guarecerme
porque todas las puertas dan afuera del mundo.

Diario de Cuarentena: Nosotros y ellos

El odio es la venganza de un cobarde intimidado.George Bernard Shaw

Hoy, 14 de Octubre de 2020, quiero dejar constancia de la imposibilidad de unión de nuestro pueblo, sesgado por el odio irracional de algunos líderes, que hablan de amor y siembran discordia. Y quiero ser muy clara, no hablo del peronismo, que prefiero llamar Justicialismo, porque los muertos, muertos son. Pueden inspirarnos pero transformarlos en dioses sólo los rebaja. Hablo concretamente de los militantes camporistas y kirchneristas, y en ellos incluyo a todos en el gobierno porque si no lo son, lo han sido. Gente que trata de asesinos a quienes no piensan igual, como a mí, respecto a la cuarentena, gente que desea la muerte, que clasifica como válida una marcha piquetera que apedrea un congreso pero invalida una pacífica manifestación ciudadana en su contra. Parece que quiere todo el tiempo dividir, agredir, impedir el diálogo. Esto no es nuevo, lo planteaba el Príncipe, lo ejecutó Hitler y lo emuló el Ducce, a quien Perón admiraba. No es raro escuchar en nuestra historia justicialista momentos de claras prohibiciones y generación de odio, un concepto loco de higienizar la cultura siempre los tortura. Hoy también. No es el censor Tato, en época de mujeres pseudo empoderadas es Lewin la que parece que ostenta el poder de Catón.

No somos nosotros y ellos, somos nosotros con ellos. Pero cada vez es más difícil y lo vivo con amigos muy queridos en carne propia. No es posible el diálogo, hay una gran omnipotencia y falta de autocrítica, hay un pensamiento anquilosado en derecha o izquierda que solo atrasa, resueltos a dividir porque solo así pueden reinar, se llevan puesta toda una historia de integración cultural. Tenemos que volver a tener empatía, respeto por el otro, mantener el disenso como proyecto de una idea superadora y poder cuestionar aún aquello en lo que creemos para crecer. No nos va a matar el virus. Nos matará el odio.

Nuestro jefe de gabinete parece ser un dios que decide quién es gente y quien no, el ministro de Defensa solo defiende a los suyos, el presidente nos cataloga de buenos o malos según nuestro voto, los colectivos ven matar mujeres en silencio, la salud la maneja un señor que no sabe dónde está parado, la brecha cambiaria afecta la producción y el desarrollo, los mismos de siempre siguen robando y enriqueciéndose, el que produce se funde, los trabajadores no tienen empleo y la suerte parece echada. Nos quieren reducidos a siervos del estado.

Por eso fui a la marcha el lunes e iré a todas las que se hagan para apoyar la libertad, la coherencia, la unidad, las relaciones cordiales y la honestidad, el trabajo, la libre circulación y todos los derechos adquiridos por luchas y patriotas que hoy olvidamos asustados por un virus que tratan con ibuprofeno.

Nos podemos morir? Sí, como siempre, hubo muchas nuevas pestes en la humanidad. Pero más me preocupa la peste totalitaria que parece querer instalarse en la Argentina y que pretenden tratar de parias a los ciudadanos disidentes. Existimos, les guste o no. Y vamos a defender la libertad.

 Cuando perdemos el derecho a ser diferentes, perdemos el privilegio de ser libres Charles Evans Hughes

Diario de Cuarentena:12-0 Marcha

«La democracia debe permitir a todos llevar una vida digna y si los gobiernos no escuchan al demos (pueblo) falla algo», dijo Hessel en 2011 visitando España «hace falta que el poder escuche al pueblo. Es fácil de decir pero no fácil de hacer». Y es así, este escritor daba en la tecla. Un gobierno que no ve ni oye a su pueblo es una oligarquía.

El pensador francés, que se ha transformado en referente para los jóvenes de muchos países, apuntaba en ese tiempo a reclamar una sincera y verdadera democracia. Para eso hay que armarse de paciencia, confianza y valor porque las fuerzas populistas y económicas que pretenden mantener el status quo son listas y te enredan en sus discursos. Hessel fue miembro de la Resistencia francesa y superviviente de varios campos de concentración y sugería usar los partidos más democráticos, para apoyarlos en las próximas elecciones . No vale decir yo me abstengo porque todos son iguales; no es cierto, y creía también en apoyar los movimientos que están surgiendo y que reclaman una sociedad menos violenta y más consensuada, en especial en elecciones intermedias.Este humanista, candidato al Premio Nobel de la Paz, que siempre ha abogado por el uso de la no violencia y por el carácter pacífico de las protestas, ha justificado la desobediencia civil cuando «la legalidad está encontrada con la legitimidad», pero explicando que esa actuación va en contra de la legalidad impuesta.

Tomo sus palabras hoy, para analizar lo ocurrido ayer en la marcha, que no es la primera, y que siguen siendo desoída por un gobierno que parece creer en su propia historia construida sobre premisas hipócritas, pero sostengo como Hessel, que es necesario la pacificación social, la moderación y la sensatez, claro que en vez de pedirle a la gente que la tenga, debería partir del gobierno. Los ciudadanos sabemos lo que queremos y actuamos en consecuencia, y es la clase política la que no tiene el piné necesario para la crisis que debemos soportar y que la misma clase política con sus acciones propició. Los argentinos no damos más, ayer salió el pueblo, y el pueblo quiere saber de qué se trata. El Gobierno, éste que es a quien la gente le dio el voto, debe dar respuesta.

Diario de Cuarentena: Brujas de Carupá

Los domingos desde hace un tiempo, dedico mi diario a recomendar libros, pero el de hoy no es para mí un libro más. Es de mi maestro y mi amigo Luis Mey, y es un libro que con su lectura me proveyó y sació mis dudas sobre todo lo que aprendí con el autor durante este año en el que corregimos mis textos. Resume sus enseñanzas y es ejemplo de la escritura que propone siempre una participación del lector.

La novela nos muestra mundos, hay uno externo que Arnaldo, un personaje entrañable con evidentes problemas cognitivos, intenta comprender, y desde su mirada lo hace. Vive en un barrio pobre y como a todos, le tocó un lugar en el mundo, el de Arnaldo esta lleno de situaciones grotescas, asistentes sociales, en fin, complicado y disfuncional. Pero el tema es su mundo interior, uno lleno de ciénagas y secreto no develados que nos hace bordear la fantasía y el terror durante toda la novela.

 Brujas de Carupá es voz de la entereza de la la infancia tanto como de su vulnerabilidad, con esa necesidad extrema que los niños representan, intentando escapar del mundo hostil que construimos los adultos. La eficacia y la maestría de Luis Mey en esta novela reside en no saber nunca en que realidad o en qué plano de la misma nos encontramos como lectores.

Con un narrador en primera persona, Arnaldo, Brujas nos propone poderes sobrenaturales como su título promete, hechizos y lo siniestro de la mano de una paródica mirada infantil, que va a contar lo pavoroso de un universo de adultos en problemas, y que nos hace transitar de la risa al miedo, de la paz al sobresalto.

Luis Mey se lanza a un suspenso en una doble existencia , que nos hace dudar sobre el pensamiento del niño, lo que cuenta, respecto a lo que le ocurre aunque no lo desee, en forma sobrenatural. Ahora, ¿esto es fantástico, o realmente su familia consta de una abuela bruja y una madre heredera de poderes que desprecia?

Si como lector, deseás conocer a un gran autor, es una obligación leer Brujas de Carupá, que vale la pena por muchos motivos, pero el ambiente que Mey crea es mérito suficiente. Les dejo una muestra de la voz que el autor impone en toda la historia. Y espero comentarios cuando la lean. Una gran novela. Un gran escritor.

“Mami puede decirme estúpido porque ella es la que dice que los demás no pueden. Eso ya me lo explicó hace un montón y yo le digo que sí y me dice entendiste y yo digo sí, sí, sí porque ella es la que dice lo que se hace mal, que es lo que le pone la cara cuando decimos Carupá o abuelo”