Diario de Cuarentena: Un nuevo contrato social

La idea de naturaleza humana de Locke donde el hombre es una criatura de Dios, por lo que el hombre no puede destruir su vida ni la de los demás hombres pues no le pertenece, sino que le pertenece a Dios. El hombre tiene el derecho y el deber de conservar su vida. Así mismo, el hombre no es súbdito de ningún otro hombre, sino que es libre, parece haber perecido en los aguantaderos de la política. Pero, dado la tremenda crisis social que padecemos, es probable que hay llegado la hora de resignificar todo esto.

Si la naturaleza humana lleva inserta el derecho y el deber de preservar su vida, ¿para qué hace falta una comunidad?

Para Locke podía darse que nadie cumpliera ese derecho y ese deber, y en caso de conflicto en su cumplimiento la naturaleza humana no cuenta con la existencia de una autoridad que lo dirimiera, por lo que la comunidad trataría de suplir esas carencias del estado de naturaleza: la existencia de una autoridad que juzgue en caso de conflicto.

Se trataba entonces, de hacer un contrato que funde un orden social o civil que atienda exclusivamente a suplir esas carencias del estado de naturaleza, es decir, aplicar una justicia o una autoridad que diga, en caso de choque entre dos individuos, qué se debe hacer. Por consiguiente, siempre que cierta cantidad de hombres se unieran en una sociedad, renunciando cada uno de ellos al poder ejecutivo que les otorga la ley natural en favor de la comunidad, allí y sólo allí habrá una sociedad política o civil. Lo que nos ocurre hoy es que no creemos en la aplicación de justicia y que hemos roto nuestro orden social.

En el pacto social se dictan unas normas que sean la continuidad de las leyes naturales y que consistirán en el reconocimiento de los fines de la naturaleza de hombres libres e iguales, a asegurar los derechos de la libertad, la igualdad, la vida y la propiedad. Exactamente son todos los derechos que hoy ya no están sintiéndose inalienables sino cuestionados.

Sólo una sociedad será civil o política cuando cada uno de los individuos renuncia al poder de ejecutar la ley natural. Lo ejecutará la comunidad y los órganos de la comunidad. En el estado de naturaleza es cada individuo quien juzga las leyes de la naturaleza. En la sociedad civil, por el contrario, es una autoridad, un juez, quien las juzga y quien dictamina quién se ha saltado las leyes. Y esa autoridad ha de ser un parlamento  como un conjunto de representantes de la comunidad. Como crítica principal a Hobbes, si hubiera un poder absoluto por encima de la comunidad, para Locke, realmente no se habría salido del estado de naturaleza, pues en la monarquía absoluta, al confundirse los poderes, no hay imparcialidad por parte de éste y no hay manera de apelar o recurrir su sentencia, con lo que su existencia es incompatible con la existencia de una sociedad civil. Para que haya sociedad civil tiene que haber un juez separado del poder ejecutivo (al considerarse todos los hombres como iguales, se entiende como el poder de ejecutar de cada uno de los individuos, considerándose al monarca absoluto como otro ejecutor más de poder) que sea imparcial respecto a los mitigantes. Bueno, en nuestra vida actual, en la Argentina se quiere trasgredir esa autoridad, se la descalifica y hasta se la pretende dirigir desde el gobierno, desconociendo la independencia de poderes.

To lo que ocurre actualmente es  incompatible con la sociedad civil, y, por tanto, que no es una forma de gobierno civilizada. El fin de la sociedad civil es evitar y remediar los inconvenientes del estado de naturaleza que se siguen precisamente cuando cada hombre es juez y parte en sus propios asuntos, y ese remedio lo busca en la instauración de una autoridad reconocida, a la que cualquiera pueda recurrir cuando sufre una injuria, o se ve envuelto en una disputa, y a la que todos los miembros de la sociedad deben respetar. Cuando, como se pretende hoy día, no se respetan las decisiones de autoridad es que todavía estamos en el estado de naturaleza. Y eso es, precisamente, lo que ocurre con cualquier absolutismo.

Tenemos que reformular nuestro contrato social para tener un estado justo que no castigue al ciudadano. sería bueno recordar los dos procesos que Locke distingue en la formación del contrato social:

1º Contrato de la formación de la sociedad, donde se crea la comunidad que supera el estado de naturaleza;

2º Contrato de la formación del gobierno, donde se crea la relación entre gobernante y gobernado.

Ambos están fallando. El segundo en especial se quiebra día a día. La política debe dar respuesta. Los ciudadanos debemos exigirla.

Diario de Cuarentena:Estela del hambre

año 18 de Horus Netirejet, de las dos señoras Netirejet, del Horus de oro Zoser.

El dolor me tenía sujeto en mi trono y la gente a mi alrededor estaba triste.

Mi corazón me oprimía porque durante mi reinado hacía siete años que el Nilo no crecía a su debido tiempo.

El cultivo de cereales era escaso, las semillas se secaban en la tierra y no había suficiente comida.

Los niños lloraban, los jóvenes desfallecían y los viejos se acurrucaban en el suelo con las piernas cruzadas.

Entonces, para apartar la preocupación hice llamar al sumo sacerdote Imhotep.

¿Dónde nace el Nilo? – le pregunté.

¿Qué divinidad vive allí, para que yo la estreche a mí?

Imhotep respondió: Hay una ciudad en medio del agua, rodeada por el Nilo, que se llama Elefantina y cuyo dios es Khunum.

Con satisfacción, el rey tuvo noticia de las riquezas de las que era dueño Khunum.

Ordenó un gran sacrificio para Khunum y las diosas que formaban tríada con él, Satis y Anukis.

A continuación se le apareció Khunum en sueños y le habló: Soy Khunum, tu creador.

Mis brazos te rodean para proteger tu cuerpo. Soy el señor de la creación que se ha creado a sí mismo, el gran océano, que estaba aquí desde el principio de los tiempos, el Nilo que fluye según mi propia voluntad.

Yo haré crecer el Nilo para ti, el hambre acabará, los corazones de los egipcios rebosarán más que antes de alegría.

El rey continúa:

Luego me desperté.Tan pronto como hubiera reunido mis pensamientos y me recuperé del estupor, promulgué un decreto a favor de mi padre Khunum correspondiendo así a todo lo que él había hecho por mí…Estela del hambre; trad. española de la francesa de Paul Barguet (1915 – 2012): La Stèle de la famine à Séhel, 1943

La Estela del Hambre es un texto de treinta y dos columnas grabado en la cara este de una de las rocas superiores de un afloramiento rocoso en el extremo sur de la isla de Sehel (muy próxima a Asuán en el Alto Egipto). Entre las columnas situadas entre la sexta y la vigésimo segunda se habla de métodos constructivos, de la columna undécima a la décimo octava Imhotep enumera diversas rocas y minerales de la región de Elefantina, y de la columna décimo octava a la vigésima se describe el sueño del rey. Y el sueño del rey de Egipto era la riqueza para su pueblo, nuestra realidad la describe el texto en las rocas, nuestro Presidente tiene los sueños equivocados, en la farsa del senado nos grava la riqueza, pero no la que surge de lo espurio o lo ilegal, sino la de quienes con trabajo y en blanco, pagando sus impuestos, tienen maquinarias para sus empresas, cosechadoras para sus campos y muchas ganas como este Rey de que el pueblo, su pueblo, sea rico.

Pero no, gracias a la política barata, la del populismo nefasto y el falso progresismo, nuestra Estela del hambre no tendrá fin.

Diario de Cuarentena: Nos devora el Estado.

 Los políticos “solidarios” le vendieron a la población la idea de que muchos de ellos tienen derecho a vivir del fruto del trabajo de los demás. La tensión que enseñan es que unos son pobres porque otros son ricos, por eso hay que aplicar un impuesto a las grandes fortunas. MK dixit.

Y así estamos después de muchos años de populismo, que puedo pensar que comenzó con el PAN de Alfonsín que ahora es entronizado como un Dios, llenos de gente acostumbrada y que cree tener el derecho a ser mantenida por otros. Entonces en esta cuestión ilógica, resulta que perseguir al que crece porque invierte, trabaja y se esfuerza, está muy bien visto. El clientelismo político en su máxima expresión, sustentado en el resentimiento social, hizo que el gasto público de nación, provincias y municipios. llegue a la mitad de nuestro PBI.

El Estado imparable y gigantesco avasallando los derechos individuales para quedarse con el fruto del trabajo ajeno y repartirlo entre gente que no tiene idea del valor de la dignidad laboral. Ni el mínimo sentido del esfuerzo y el mérito.

Estamos siendo fagocitados por este estado que no solo no nos cuida, sino que nos destruye para poder mantenerse y seguir sosteniendo un reinado basado en dádivas y en inmoralidad.

Diario de Cuarentena: Disentir es revolucionario

Ya ni sé cuantos días de diario llevo, pero cerraré este año con él, fue mi compañero reflexivo, a veces apasionado y otras virulento, algunas jocoso pero nunca me traicioné en sus párrafos. Quiero dejar constancia hasta que decida dejarlo de mis estados emocionales e intelectuales durante este confinamiento anti constitucional que padecemos los argentinos.

Durante el día fue muy divertido ver como mi buscador está cambiando, si escribo revolución solo las del peronismo aparecen en primer lugar, luego Cuba, luego Chavismo, como si en el mundo no hubieran ocurrido revoluciones que no sean de izquierda. Y me puse a pensar que son todos militares ultra conservadores, los líderes de las supuestas izquierdas populistas, Perón, Chávez, Castro, Mao, etc. El verticalismo de estos movimientos anula el pensamiento crítico y achica la razón.

Es por eso que aunque siempre me han tildado de reaccionaria, siento que disentir como lo hago desde marzo es revolucionario. Por supuesto que no propongo nada fuera de la institucionalidad, pero si que comencemos a pensar, a liberar sueños, a proyectar otras realidades superadoras a la barata cotidianeidad a la que nos estamos viendo sometidos.

Levántate, levántate, defiende tus derechos
Levántate, levántate, defiende tus derechos
Levántate, levántate, defiende tus derechos
Levántate, levántate, no abandones la lucha

Predicador, no me digas que el cielo está debajo de la tierra
Sé que no sabes lo que realmente vale la vida
No todo lo que brilla es oro

Así, la historia nunca ha sido contada
Así que ahora ves la luz, eh
Levántate por tus derechos, vamos

Levántate, levántate, defiende tus derechos
Levántate, levántate, no abandones la lucha
Levántate, levántate, defiende tus derechos
Levántate, levántate, no te rindas

La mayoría de la gente piensa que el
gran Dios vendrá de los cielos.
Quita todo y haz que todos se sientan bien.
Pero si sabes lo que vale la vida , buscarás la tuya en la tierra.
Y ahora ves la luz …

Bob Marley

Diario de Cuarentena: Discriminación

En las últimas horas se suspendieron Pumas por tweets discriminatorios realizados hace ocho años atrás. Más allá de que lo sean. Me interesa reflexionar sobre el tema discriminación. Decir gorila, oligarca, facho, etc. no es nada, pero si llegás a decir bolita o negro o algo contrario al populismo vas al Inadi. SI hablas de abortar aunque esté penado, no pasa nada, hacer apología de la droga es cool, autopercibirse pueblo originario esta ok, pero sentirte de campo es casi ofensivo. Ahora bien, ¿qué significa discriminar?

En comportamiento social, la discriminación (del latín discriminatĭo, -ōnis) es el trato desigual hacia una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, diferencias físicas, políticas, de sexo, de edad, de condición física o mental, orientación sexual , etc. Por lo que todos los casos anteriormente mencionados, los de los pumas y los de todos los demás entrarían en el concepto de discriminación.

En filosofía moral se ha definido a la discriminación como un trato o consideración «desventajosa». Esta definición es comparativa: una persona no tiene que ser dañada para ser discriminada, simplemente tiene que ser tratada «peor» que otras por razones arbitrarias.​ Bueno, si de eso se trata vivimos siendo discriminados en esta sociedad. La exclusión del individuos de entidades basadas en una toma de decisiones ilógica o irracional también es discriminatoria.

La mayor parte de las personas afectadas por la discriminación son individuos pertenecientes a las denominadas minorías, pequeños grupos dentro de una sociedad, aunque hay muchos casos en los que estos grupos no son pequeños. En un país donde se gobierna para quedar bien con minorías ¿quienes serían los discriminados?

Existen tradiciones, políticas, ideas, prácticas y leyes discriminatorias en muchos países e instituciones en todas partes del mundo, incluso en territorios donde la discriminación está mal vista. En algunos lugares se ha intentado beneficiar a quienes habían sido tradicionalmente víctimas de discriminación a través de mecanismos de discriminación positiva, como el establecimiento de leyes de cuotas para favorecer el acceso de la mujer a los cargos de representación o para favorecer la contratación de personas con discapacidad, lo que resulta cuanto menos, contradictorio. Una de las principales fuentes de la desigualdad es la discriminación. Es cierto que hay ciertos grupos minoritarios que no están incorporados en la sociedad. Estos grupos están discriminandos y se encuentran en una posición de «subordinación perpetua» Este tipo de discriminación es la más evidente, pues es la que se ve en el día a día; por ejemplo, la violencia física racial entre etnias en el mundo . Ahora, el resentimiento generador de violencia de clases en Argentina ¿no es discriminador?

El derecho (sistema judicial) ha sido utilizado como elemento de control por parte de los grupos predominantes, con objeto de mantener el statu quo. El problema es cuando el estado discrimina, no podemos evitar que las personas lo hagan, si podemos educar para prevenir o penar para castigar sus acciones. Pero cuando parte del estado, estamos en problemas. Y un estado grande, como el nuestro, es de por sí, una fuente de discriminación. La pandemia dejó a los privados en condiciones de menor acceso a todos respecto de los dependientes del estado, por ejemplo el negar el derecho al trabajo, mientras las personas del sector público cobraban sus sueldos pagados con la pobreza del sector privado.

En las diferentes lenguas abundan términos que son utilizados con connotaciones racistas, clasistas o nacionalistas. También se utilizan las palabras para crear y mantener estereotipos. Existen muchas frases que expresan discriminación a las que estamos tan acostumbrados que no nos damos cuenta. Por todo esto, podemos decir que el lenguaje es una forma de discriminación y que hace que estas actitudes se vayan permeando por la sociedad que utiliza el lenguaje.

Sin embargo, se han hecho esfuerzos para parar la discriminación y asegurarle a estos grupos el respeto a sus derechos a través del mismo ejercicio del derecho. Otras personas que pueden también ser objeto de discriminación son quienes poseen una condición de discapacidad, sea física, intelectual, sensorial o relacionada con algún trastorno mental crónico (o cronificado). En estos casos la discriminación se manifiesta en diversas áreas como el derecho, la educación, el urbanismo, la cultura, la administración, la economía, el empleo y estas barreras que encuentran las personas con alguna de estas características son analizadas desde el llamado enfoque social de la discapacidad. La edad es otro tema discriminatorio. La probabilidad de que una empresa entreviste a un candidato es un 40 % mayor si es joven que si tiene 50 años o más. Hay una mayor proporción que la discriminación racial o por género. Una discriminación prejuiciosa, como todas. La discriminación de género es un fenómeno social que se basa en el conjunto de roles socialmente construidos, comportamientos, actividades y atributos que una sociedad considera como apropiados e inapropiados para hombres y mujeres o comunidades no binarias.

Todas las formas de discriminación deberían erradicarse, aún las positivas, pero no es con más discriminación que se logra, y la mayoría de los colectivos que nacen para ello, terminan discriminando o sintiéndose superiores al resto. Hay una sola forma de superar la discriminación y no es imponiendo nada, sino viviendo en libertad, una vez más Mandela cierra mi diario: “Porque ser libre no es solamente desamarrarse las propias cadenas, sino vivir en una forma que respete y mejore la libertad de los demás”.

Diario de Cuarentena: Un mundo huérfano

Ayer no recordé que era domingo, como se me pasan los días confinados sin nombre, aburridos y aprovechados a la vez en mi mundo de letras y lecturas sin fin. Por eso la recomendación literaria es de lunes.

Un mundo huérfano (Random House), la primera novela del escritor Guiseppe Caputo (1982), cuenta el amor entre un padre y su hijo. La narración está inmersa en un contexto de pobreza y soledad, en la que el padre busca la forma de crear universos que los salven de la opresión de sus paredes. Una casa sin muebles, con dibujos de lápices de cera en las paredes. Un bar en donde bajan del techo hombres enjaulados. Una calle oscura con postes de los que cuelgan cuerpos y partes de seres humanos y ese mensaje dejado al pasar en un muro: “Sigan bailando, mariposas”.

El hijo, encuentra en su padre un mundo poblado por felices recuerdos de infancia, pero también de angustioso por los miedos: de perderlo, de no poder llevar un plato de comida cada noche, de encontrarlo navegando en un universo denigrante. Es la historia, también, de dos seres que buscan sus propias maneras de enfrentar la soledad. El padre, usa la inventiva; el hijo, utiliza al erotismo con desconocidos, se vale de recorrer las calles oscuras y desoladas del barrio marginal en el que viven, y de enfrentar el miedo a la propia muerte como ya vio en otros hombres como él, sin suerte. Pero permanece siempre el amor filial y solitario. Se aman se necesitan y se encuentran librados a esa soledad de las ciudades que crecen y con ellas la desazón de ser ínfimo, cada vez menos trascendente .

La novela, , está dividida en seis capítulos que alternan la exploración psicológica del padre y en especial del hijo, por medio de los recuerdos y del contexto social al que se enfrentan. Un mundo huérfano es una novela interrumpida e insistente. Las escenas llevan al lector al hastío y al desagrado y lo obliga a leer, página tras página, cómo el protagonista tiene sexo con hombres extraños en un sauna, en medio de sudor, semen, poppers, en el brutal desespero del deseo y el uso sin por qué. Esta misma narrativa vuelve cuando, en medio del deseo y del hambre, el protagonista no puede abandonar la imagen de terror de los cuerpos de hombres homosexuales torturados y desmembrados, colgados de los postes de una calle oscura, expuestos como escarmiento para aquellos que aún viven. Los terrores que se mezclan con la necesidad del erotismo y la certeza de que nada puede cambiar lo que el protagonista siente y necesita. No teme salir a la calle con un atuendo de mariposa, animal que simboliza su identidad y la desaprobación social. La novela de Caputo puede clasificarse como “literatura gay”, una etiqueta reduccionista e inadecuada. ¿Es Orlando, de Virginia Woolf, “literatura trans” o “queer”?, ¿puede considerarse la correspondencia de la poeta Gabriela Mistral a su secretaria Doris Danna, “correspondencia gay o lésbica”? En ninguno de estos ejemplos puede negarse la presencia de componentes homosexuales, lésbicos o al menos disruptivos, pero la pluma es la valía. La novela de Caputo es interesante más allá del amor gay, es la novela de amor de un padre y un hijo, y una muestra de un mundo que muchas veces nos deja huérfanos.

Diario de cuarentena: adoctrinar

Históricamente, el adoctrinamiento ha sido promovido tanto por las élites sociales dominantes como medio de control social no explícito ni necesariamente coactivo, pero sí influyente; como por grupos religiosos e ideológicos extremistas, frecuentemente contrarios al orden establecido. Algunos autores también consideran adoctrinamiento a la información filtrada de ciertos grupos extremistas, que puede influenciar tanto a personas como a menores por su posición sesgada o ingenua. En regímenes totalitarios se denomina como adoctrinamiento a cualquier modelo de pensamiento del oponente político, pero nunca a las prácticas adoctrinantes practicadas por el mismo estado. Esta es solo una definición técnica, pero si una ve los manuales de los alumnos donde cualquier pensamiento que no sea populista es calificado de nefasto o donde se dice que el capitalismo «destruye» al obrero, es plausible comprender que nuestros hijos, y nosotros al realizar posgrados estamos siendo adoctrinados. Además de la «propaganda» Kirchnerista sin tiempo histórico donde se habla de sus gobiernos como los únicos «inclusivos».

El adoctrinamiento es en cierto grado inevitable en la enseñanza padre-hijo, pues los seres humanos son animales sociales que inevitablemente se ven afectados por el contexto en el que se desarrollan. Sin embargo, esto puede ser mitigado por prácticas que favorezcan el libre pensamiento y el uso de la razón crítica, siendo esta la principal diferencia entre el adoctrinamiento y la educación: el primero, a diferencia de la educación, nunca pretende convertir al sujeto en un individuo autónomo con juicio propio, sino que se caracteriza por la fe ciega y la ausencia de pensamiento crítico. En casos extremos, el adoctrinamiento incluso puede ir acompañado de técnicas de lavado de cerebro. En este momento de nuestro país poner en tensión el modelo propuesto por el gobierno parece merecer el castigo divino.

Pues a ese castigo me someto con gusto, aunque sea criticada, como librepensadora, seguiré luchando por la educación en contra del adoctrinamiento, por la libertad en contra del confinamiento y por el individuo como parte de la construcción social. No conozco un sistema mejor que el capitalismo, aunque siempre estoy abierta al aprendizaje. Hago posgrados y maestrías en muchas universidades prestigiosas donde tratan de adoctrinarme, yo soy adulta, me defiendo y confronto, tengo herramientas. Nuestros hijos no.

Los docentes que adoctrinan son militantes. La educación es otra cosa. Favorece el pensamiento crítico y la diversidad. Evaluemos a quienes enseñan a nuestros hijos. Por el futuro.

Diario de Cuarentena:Dejando que el futuro se nos pierda

Lo que ocurrió ayer, esa mezcla de dolor con fantochada, la trastienda burda de la politiquería, la vergüenza del desgobierno y tanta gente de mierda jugando el juego ante un muerto, que no fue un santo, pero sí leyenda, una que se trasgredió como todo lo válido en este último destiempo, y entonces se pasaron por el trasero las recomendaciones sanitarias y llamaron a millones a nuestra casa de gobierno, mientras los individuos no pueden llorar sus deudos. Entonces me acordé que Rubén Blades había contado con claridad la hipocresía:

La sociedad se desintegra. Cada familia en pie de guerra.
La corrupción y el desgobierno hacen de la ciudad un
infierno. Gritos y acusaciones, mentiras y traiciones,
hacen que la razón desaparezca. Nace la indiferencia,
se anula la conciencia, y no hay ideal que no se desvanezca.
Y todo el mundo jura que no entiende por que sus sueños
hoy se vuelven mierda. Y me hablan del pasado en el
presente, culpando a los demás por el problema
de nuestra común hipocresía.

El corazón se hace trinchera.Su lema es sálvese quien pueda
Y así, la cara del amigo se funde en la del enemigo.
Los medios de información aumentan la confusión, y la
verdad es mentira y viceversa. Nuestra desilusión crea
desesperación, y el ciclo se repite con más fuerza.
Y perdida entre la cacofonía se ahoga la voluntad de un
pueblo entero. Y entre el insulto y el Ave María, no distingo
entre preso y carcelero, adentro de la hipocresía!

Ya no hay Izquierdas ni Derechas: sólo hay excusas y
pretextos. Una retórica maltrecha, para un planeta de
ambidiestros. No hay unión familiar, ni justicia social,
ni solidaridad con el vecino. De allí es que surge el mal,
y el abuso oficial termina por cerrarnos el camino.
Y todo el mundo insiste que no entiende por que los sueños
de hoy se vuelven mierda. Y hablamos del pasado en el
presente, dejando que el futuro se nos pierda,
viviendo entre la hipocresía.

Diario de Cuarentena: «Lástima a nadie»

No creo que ese nene de villa, de campito y de sueños sea el que se fue ayer. Ese quedó entre nosotros, gambeteando la vida. Ganando con la mano, con las uñas, como sea, subiendo arcoiris fantásticos elaborados con talento y garra. Ëse sigue dando pelea a lo que sea, al hambre, el deseo, sigue luchando por la octava de Argentinos, con los pozos en las mejillas sonrientes y esa boca carnosa de fútbol y magia.

El que se fue, para siempre, es el doliente, el que pudo ser capaz de lo innombrable, el del rencor y el odio y las traiciones, el que negó su sangre y se maldijo por hacerlo. El mismo que pudo golpear y ser destinatario. El que se vendió a la suerte por un gramo y se dejó convencer de ser Dios. Ese partió.

Pero el diez, el de las curvas en la altura, la interminable destreza, el creativo, el hijo de doña Tota, se quedó para siempre y ya es leyenda. Y se lo contás a tu hijo y él se lo cuenta a tu nieto y lo cuentan en Nápoles, en Londres y en Dubai. Se comenta que anoche vieron sus rulos en el Maracaná y que le comió la boca a una princesa rusa, dicen que se estacionó en una ferrari para ver por última vez el mediterráneo y le pidió a la Claudia canelones caseros.

Porque los hombres errados, se mueren así, responsables de su propia autodestrucción, pero los ídolos….

Para despedir a un hombre con todas las contradicciones de hombre y algunos perdones no merecidos, me vienen la palabras de Marguerite Yourcenar: Mis triunfos y mis riesgos no son los que se cree; existen glorias distintas de la gloria y hogueras distintas de la hoguera. He llegado casi a desconfiar de las palabras. Moriré un poco menos necio de lo que nací.

Que tengas paz diez.

Educación, educación, educación.

Enseñarás a volar, pero no volarán tu vuelo…Enseñarás a soñar, pero no soñarán tu sueño… Enseñarás a vivir, pero no vivirán tu vida. Sin embargo, en cada vida, en cada vuelo, en cada sueño, perdurará siempre la huella del camino enseñado.
Teresa de Calcuta

Nuestro país se distinguió desde el principio de la pandemia por confinar a su población, dejando sus escuelas primarias, secundarias y universidades cerradas. Hoy, todo el sistema escolar se quiebra mientras en el mundo se reabre o nunca se cerró, incluso países como Suecia no recomienda el uso de mascarillas, ni las prohíbe, pero considera que con otras medidas específicas en cada establecimiento se pudo manejar bien sin cerrar escuelas.

El patio de la Escuela Normal Nacional está vacío. Así estuvieron los patios de todas nuestras escuelas, no hay mascarillas a la vista, ni personas, ni docentes, ni alumnos. Y es así en todo el país, con grandes tapabocas y sin educación, o con una que asegura mayores inequidades. ¿O pensamos que las personas humildes, que socializan en la escuela, incluso comen allí, están recibiendo educación virtual? La hipocresía es sin dudas el peor de nuestros males. Hablamos de pobres, pero creamos una pobreza de aprendizaje que afectará aún más a los sectores sociales más necesitados. Para cuando cumplen los 10 años, la mitad de los niños latinoamericanos no son capaces de leer y comprender un relato simple, entre ellos estarán los argentinos.

Las escuelas nunca debieron cerrar. Así tendríamos niños educados y sociales, sin miedos, con anticuerpos para otros males que no adquirieron encerrados. Manteniendo una distancia, lavándose las manos con frecuencia, como se hizo siempre respecto a los contagios. Pero la verdadera diferencia es que los estudiantes de Latinoamérica, en gran parte, y de argentina en su totalidad se alejaron de las aulas, de los amigos, de los amores, de la vida positiva. Podríamos haber ofrecido la virtualidad para aquellos que por principios personales no deseaban asistir, o por problemas inmunológicos, y continuar la vida educativa. Pero no, un par de sindicalistas y algunos ministros deciden la vida de los ciudadanos. ¿Y la libertad? Paulo Freire dice que La educación es libertad. Coincido, pero agrego: La libertad es nuestra, no debemos pedirla. La tomamos. Y en un mundo de escuelas cerradas, es muy difícil ser libres.

Se pueden tomar muchas medidas para evitar aglomeraciones, horarios, medios alternativos de transporte, espacios abiertos para dictar clases, pero nunca alejar a los niños de las escuelas, a los jóvenes de las universidades, a los adolescentes de sus contactos personales. Esta vida de clausura a la que nos someten, mientras los casinos e hipódromos abren, deja claro donde queda la educación para nuestro país.

La educación es la formación destinada a desarrollar la capacidad intelectual, moral y afectiva de las personas de acuerdo con la cultura y las normas de convivencia de la sociedad a la que pertenecen.

En este momento Argentina se quedó sin normas, y la cultura parece fluir en una sola dirección. La educación es física, mental, social y necesaria. No la rifemos más. Necesitamos escuelas y universidades activas, formando parte de aquello que atraviesa la sociedad, y la realidad es que muchos estudiantes quedaron afuera, casualmente aquellos que más lo necesitaban. Nuestro futuro solo es promisorio si comprendemos que educarnos nos libera y que los problemas se resuelven con más educación, saber hace libre, saber permite elegir, saber es primordial para crecer. Que las escuelas abran, ya se demostró el fracaso rotundo de las políticas de confinamiento en todos los ámbitos: sanitarios, económico y social. Apostar a la educación y a la educación en libertad es necesario si queremos tener un futuro. Como bien dijo Mandela: La educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo.

No nos resignemos.