Diario de Cuarentena: Sindemia

La sinergia, hace referencia a un fenómeno por el cual actúan en conjunto varios factores, o varias influencias, observándose así un efecto conjunto adicional del que hubiera podido esperarse operando independientemente, dado por la concausalidad, ​ a los efectos en cada uno. La sindemia es sumarle a la pandemia esos factores que la potencian y la transforman en al más complejo.

Analizar la situación a través de la lente de la sindemia, nos permite pasar de la aproximación de la epidemiología clásica sobre el riesgo de transmisión, a una visión de la persona en su contexto social.Esta es una postura compartida por muchos científicos que creen que para frenar el avance y el impacto del coronavirus es crucial poner atención a las condiciones sociales que hacen que ciertos grupos sean más vulnerables a la enfermedad, estos científicos dicen que si realmente queremos acabar con esta pandemia cuyos efectos han sido devastadores en la gente, en la salud, en la economía, o con futuras pandemias de enfermedades infecciosas (hemos visto venir una detrás detrás de otra con cada vez mayor frecuencia: sida, ébola, SARS, zika y ahora covid-19), la lección es que tenemos que abordar las condiciones subyacentes que la transforman en sindemia, como los factores estructurales que hacen que mucha gente, en argentina cada vez más no tenga acceso a la salud o dieta adecuada, por pobreza o por ignorancia.

Cuando en el país a pesar de numeros alarmantes, el gobierno trata a la pandemia ya como un contexto inevitable y habla de cualquier otra cosa, como impuestos, aborto y la mar en coche, corremos el riesgo de enfrentarnos con otra pandemia como la de covid-19 en el tiempo que tome que una enfermedad existente se escape del mundo animal y pase a los humanos, como ha sido el caso del ébola y el zika, o el dengue y que continuará ocurriendo a medida que sigamos sin atender el cambio cambio climático y la deforestación. No pasa por una vacuna o una respuesta biomédica para el covid 19, vamosa fracasar si los gobiernos no diseñan políticas que disminuyan disparidades, promoviendo el pleno empleo y la riqueza, nuestras sociedades, la nuestra en particular, jamás estará segura y otras sindemias aparecerán.

La lucha contra la inequidad se da en la cultura, la educación, la libertad, el progreso posible sin trabas impositivas y una aspiración a la riqueza de las sociedades. No vivimos solos, y por más que los gobiernos populistas solo piensen en recaudar votos clientelistas, las futuras sindemias los azotarán. Repensemos el mundo, en lo que nos toca repensemos el país. Puede parecer fatalista, pero no es falso.

Diario de Cuarentena: Llave

La llave para la libertad está en la educación, la cultura, la investigación…la búsqueda continua, la esperanza en el conocimiento y la sabiduría cotidiana con que los ciudadanos enfrentan los sinsabores a los que hace más de 250 días se ven sometidos. No voy a enumerar los casos desgarradores de abusos de poder que estamos padeciendo en todo el país, pero me voy a permitir filosofar un rato, sin ciencia, lo admito sobre algunas cuestiones indiscutibles. Aprender fue primero que enseñar. Enseñar correctamente es crear condiciones para producir conocimiento nuevo. El que enseña aprende, y también, quien aprende enseña. Enseñar no es otra cosa que aprender. Nuestro conocimiento es incompleto, inacabado y debemos aprender permanentemente. Si podemos reconocer esto nos volvemos educables. Lo que nos hace educables no es la educación, sino reconocer lo inconcluso de nuestro conocimiento. Nunca dejamos de aprender, porque la vida, es un camino largo, en el que somos alumnos y maestros de acuerdo a la época que nos atraviese, pero lo cierto es que el aprendizaje es continuo.

En un mundo cada vez más deshumanizado, en el que se pone en duda el valor mismo de la vida, es necesaria la libertad, y se educa con libertad en libertad, con solidaridad en la solidaridad y con igualdad en la igualdad. Para lograr eso, el corazón debe estar abierto a amar. Y en nuestra época histórica no encontramos la llave.

Sera cuestión de ser lo suficientemente libres como para oir los latidos.

Diario de Cuarentena : Arte Menor

Llegando a finales de noviembre y aunque los medios de capital digan que todo pasó, nosotros estamos en medio de todo, inclusive de restricciones. Aprovecho a releer aquello que siento que me modificó, y esta semana releí además a una mujer con la que tomo clases y que me ha mostrado su calidad. Betina González, una autora interesante, con voz clara, que sin dudas está entre mis predilectas: Betina González.

La novela ganadora del Premio Clarín de novela 2006 desarrolla un tránsito.El de una hija, que narra y decide escribir la biografía de su padre, que ha muerto . Este hombre, Fabio Gemelli,un tipo mediocre en todos los ámbitos de su vida. La narradora nos dice en un momento del libro: “Este libro (Rayuela) y el recuerdo de una escultura de mujer eran, hasta entonces, las únicas cosas verdaderas que había heredado de mi padre o, por lo menos, las que lo designaban diferente, extraño a los relatos familiares”. Y en este decir nos deja claro la historia toda: la búsqueda sobre el padre, el verdadero, no aquel que lo dicho por la familia había grabado en su memoria, para poder verlo, conocerlo aún muerto, desde ella misma. Ahora, ¿de todos los relatos oídos, cual representa a su padre? Allí radica el intento de acercamiento a lo verdadero.

Para reconstruir la biografía de un padre ausente, la narradora, Claudia, apela a fuentes directas: en este caso, a las distintas mujeres de ese hombre, tal vez buscando también saberse en el proceso.

Su madre,esposa durante más de diez años, y sus tres siguientes mujeres algunas fueron amantes: una alumna de Bellas Artes, una bailarina y una suerte de protectora.

En arte menor brilla la sutileza de lo irónico y se vuelve necesario. A Claudia, por ejemplo, se le ocurrió escribir la vida de su padre, un pequeño artista, cuando leyó en el diario la biografía de un gran artista como Berni. La narradora se pregunta en qué consiste la biografía, no lo sabe: cuáles son las reglas y los golpes de efecto : “Siempre se mencionan matrimonios, obras y descendencia en las biografías. Parece que se trata de hacer un inventario de lo que queda, de repartirlo lo mejor posible”. Maravillosa descripción del género.

Toda la novela es un ironía ambientada en la melancolía sutil de esta narradora de un conurbano bonaerense alejado de los brillos que ve en el tren que la lleva por la zona norte. Y el final, casi una epifanía de la vida, de los cruces continuos entre verdad y mentira construida con recuerdos, la narradora puede superar esa trapisonda llamada destino para poder captar lo que verdaderamente le habla de su padre. Una obra entrañable, porque de alguna manera, nos incluye.

Diario de Cuarentena: Cultura, post pandemia y construcción de futuro

Vengo trabajando en cultura hace veinte años, lo hegemónico en esta área no parece ser otra cosa que la necesidad de avalar siempre cuestiones pseudo progresistas. Siento que en latinoamérica nadie que no se sienta así puede entrar en el ámbito de la cultura sin sangrar.

Una revolución posible sería tener claro que la cultura no tiene pertenencia partidaria, si política y que en ella deben representarse todas las miradas. En los últimos años, y en especial en pandemia, veo mucha complacencia cultural contra barbaridades que atentan la libertad de expresión, incluso he sentido cierta doctrina en las ultimas tres carreras que estudié y todas giran a la izquierda.

Como si hubiera una sola dirección para pensar la cultura. Para poner en tensión de verdad, para incomodarnos, debemos preguntarnos : si queremos que esta pandemia sirva, ¿Por qué deseamos oír siempre lo mismo y nos molestamos con las diferencias?

Como mujer de la cultura, escritora y gestora cultural del interior siento el rechazo de mis pares ante el mínimo cuestionamiento al odio profundo a cualquier pensamiento liberal, confundiendo todo el tiempo los conceptos, tergiversando todo el tiempo las palabras. Es hora de que la cultura sea amplia, bienvenidos todos, los originarios, los inmigrantes, los peronistas, los liberales, los radicales, bienvenidos todos los que sientan que sin educación y sin cultura nada es posible., discutamos un futuro que nos incluya con políticas de estado.

Y por favor. Basta de miedos.

Diario de cuarentena: Tapar el árbol

No me gusta herir a quien amo
No me gustar traer el pasado aquí al presente
No me gusta sentirme ausente
Cuando tu vives a mi lado

No me gusta matar las horas
Sonreir si no soy feliz, convertirme tan solo
En un fantasma amante de todos
Vendiéndole el alma al diablo

No me gusta vivir así
AsíAsí como si no doliera,
Así como si no estuviera
Ahogándome en palabras mudas
Con las manos duras de arañar la arena

Partido en once mil pedazos
Callándole la voz del alma a los dos
Asumiéndome un caso perdido

No me gusta herir a quien amo
No me gustar traer el pasado aquí al presente
No me gusta sentirme ausente
Cuando tú vives a mi lado

No me gusta matar las horas
Sonreir si no soy feliz, convertirme tan solo
En un fantasma amante de todos
Vendiéndole el alma al diablo

No me gusta vivir así

Así como si no doliera
Así como si no estuviera
Ahogándome en palabras mudas
Con las manos duras de arañar la arena

Partido en once mil pedazos
Callándole la voz del alma a los dos
Asumiéndome un caso perdido

La suma de las dos mitades
La lágrima alimenta al río
La cura de las vanidades
La luz abriendose camino para dar olvido a las soledades

Así como si no doliera
Así como si no estuviera

Abel Pintos Diego Cantero

Así me siento, en un mundo que quiere tapar el árbol con la mano, un árbol con la sangre de los argentinos. No me gusta vivir así. No quiero este mundo para mis hijos, no lo quiero para mí. Por eso escribo, grito, hablo, sangro, lucho, para cambiar esta cultura anquilosada donde reina la hipocresía y la falta de empatía y de amor.

No me gusta traer el pasado aquí al presente, no me gusta sentirme ausente, sonreír si no soy feliz. En fin, esta letra de canción define los sentires de mi día de hoy, contradictorio, ineficaz, como las vacunas adelantadas y la parálisis gubernamental. No le vendamos más el alma al diablo que tiñe de rojo los árboles del futuro. La suma de las dos mitades es sin dudas, la cura de las vanidades, y tal vez así logremos la luz abriéndose camino.

Diario de Cuarentena: Abrazo cultural

Estoy terminando con éxito un posgrado en FLACSO, una universidad de prestigio pero con clara formación progresista, a diario me proponen leer artículos de Grabois como si estuviera al nivel de Bayardo o García Canclini, por eso comprendo que es necesario poner en tensión la hegemonía de izquierda a la que los alumnos nos vemos sometidos. Claro que eso puedo hacerlo con mi recorrido de vida y de formación, ahora, en el caso de alumnos que se inician en la universidad o de estudiantes primarios o secundarios hay un feroz avasallamiento a la educación en pos de la militancia. Es vergonzoso y debe denunciarse.

Aclarado esto, quiero proponer romper con las cuestiones gramscianas para darnos un abrazo cultural. Gramsci entendía que para lograr el éxito de su propuesta revolucionaria, era necesario cambiar pautas culturales que permitieran echar los cimientos para el crecimiento del nuevo orden. La única posibilidad de cultura era la izquierda y proponía una batalla donde cualquier otra expresión cultural se destruyera.No se lo veía como un avance en la evolución de la cultura, sino como un intento de matar una cultura para reemplazarla por otra. En última instancia, no era la cultura lo que estaba en juego, sino un orden político y económico que debía imponerse por la fuerza para derrotar al orden que se hallara en el poder. Nuevamente pasa esto en Argentina y tanto izquierda como derecha se trenzan en una batalla cultural.

Qué pasaría si en vez de dejarnos usar por supuestos líderes que sólo profesan y presagian destrucción social y cultural, nos proponemos un abrazo, que acepte las diferencias, que promueva el intercambio y se enriquezca con las tensiones propias de un pensamiento libre, no verticalista.

Es hora de recordar a Clemente, y exclamar con fuerza; Un cacho de cultura!

Diario de Cuarentena : Realidades Paralelas.

«Inventar consiste en hacer que las cosas que se hallan paralelas en el espacio se encuentren en el tiempo o viceversa, y que al unirse muestren un hecho nuevo.» —  Vicente Huidobro

Dicen que no hay más cuarentena, pero no podemos hacer muchas de nuestras cosas libremente, dicen que esto o lo otro. en una desesperada soledad de las paralelas que no se encuentran jamás, parafraseando a Umberto Eco. Lo curioso es que lo que no se puede o no funciona es todo aquello que puede hacernos verdaderamente libres: Abren casinos, no abren escuelas. Abren negocios, cierran empresas. Abren comedores, se cierran sueños, abren reuniones, cierran la legislatura. Vivimos en mundos paralelos. Nos prohiben muchas cosas, y las que no, las limitan.

Los medios creen que el país es Capital y AMBA, pero somos mucho más, de hecho es el resto del país quien mantiene a esta zona que paga menos por sus servicios y por su nafta, en otra muestra de las inequidades en paralelo que vivimos en Argentina. Pero los legisladores, los concejales, y los ciudadanos, siempre estamos mirando hacia otro lado. Por eso les sorprende por ejemplo los dichos de la Ministra de Educación Porteña, ¿qué sorprende?, puedo dar fe que hay docentes maravillosos, soy hija de docente y hago docencia, pero basta ver los horrores de los docentes de programas supuestamente educativos de la tv pública para comprender que no estamos nivelando hacia arriba. Y que los nuevos docentes, en general, llegan sin base del secundario y, como otras áreas públicas, por ejemplo seguridad, van por un sueldo seguro, no por vocación. No quieren perfeccionarse, no quieren evaluarse, y son avalados por sinverguenzas gremiales como Baradel que se alía al poder. No vamos a crecer si no crece la formación de nuestros docentes, si no apuntamos a mejorar la educación. Y lo digo en un país de escuelas vacías, que no son reemplazadas por aulas virtuales con cámaras y micrófonos apagados.

En este marco, discutimos impuesto a la riqueza y lo aprobamos en un país fundido y sin trabajo en el que las empresas se van, entonce siento que vivo en paralelo, en una realidad paralela. En la mía, la educación es prioridad, los docentes son universitarios que aportan cultura a los datos reales sin adoctrinar, la salud es importante, los derechos son de todos los ciudadanos, y la justicia existe. Los gobernantes quieren el bien común y poner en tensión o pensar diferente es signo de crecimiento y calidad. Pero me cachetea la realidad, me entristecen la cantidad de vidas perdidas por soberbia, el no reconocimiento del fracaso, la imposibilidad de diálogo.

Nuestro país está sin inventiva, sin creatividad, por eso no hay hechos nuevos y superadores, ojalá se crucen las paralelas, para un mejor destino.

Diario de Cuarentena: Mala Comida

No haré un profundo análisis sobre aquello en lo que el populismo consiste. Entre otras cosas, porque no llegaré a nada mejor que lo que otros han hecho. El populismo es uno de aquellos conceptos que todos tienen claro y que nadie podría definir. Tiene mil cabezas, es una Hidra mitológica que reproduce dos por cada una que le corten. Puede moverse entre sentimientos de nacionalismo,en cuestiones raciales, o religiosos, como entre pasiones socializantes. Y por eso hay populismos a la derecha o a la izquierda de dondequiera que basemos nuestro eje sobre la realidad social.
En Latinoamérica hubo populismos variados, el de Juan Domingo Perón, o el de Salvador Allende, o esa extraña amalgama del PRI mexicano, o buena parte del caudillismo venezolano, o el del inefable
Velasco Ibarra en el Ecuador. Y que después de algún esfuerzo respetable y sincero por superar esta perversión de la democracia, volvimos a caer en lo mismo. Muchas veces, por no querer resolver cuestiones de fondo, como si no quisiéramos ver la verdad.

A nombre del populismo democrático se instaló Fidel Castro en el poder, antes de que se descubrieran sus intenciones y se sufrieran sus ejecutorias. Latinoamérica ha sido tierra fecunda para el populismo. Porque nos faltó y falta democracia seria, con una política social y económica consistente. Hemos ido por el reino de los populismos, y en política el populismo es el caos. Sin que importe mucho saber la causa, aventurando que hubiera sido una la poca importancia que en los Estados Unidos se le hubiera concedido a las amistades afincadas en el anticomunismo del gobierno, del panorama latinoamericano desaparecieron un buen día las dictaduras militares, de izquierda o de derecha. Apenas ha sobrevivido la de Castro, para recordar que estos regímenes fueron posibles, y que si despierta el de Cuba tan vivas simpatías en amplios sectores retardatarios del Continente, es porque pueden regresar. Pero lo peor es que ahora se trata de sofocar cualquiera tentativa de pensamiento libre. Ya sabemos no siempre censuran las democracias a los tiranos, y que no vivimos un momento donde la vida política desborde ideología.

No me puse a escribir resúmenes históricos casualmente, sino para recordarnos que todo puede ser peor, si no defendemos nuestros derechos, el populismo arrecia, mucho más fuerte de lo que notamos, sumidos en el miedo y la enfermedad, en Latinoamérica, en Argentina y en el mundo. Y el populismo siempre es mala comida.

Diario de Cuarentena: La vie devant soi

«Para tener miedo no hacen falta motivos, Momo» (Rosa)

La vida ante sí es una novela sobre el amor de Émile Ajar (Romain Gary) premio Goncourt publicada en 1975. Sobre ese amor indispensable entre seres desamparados que viven en un mundo sórdido y degradado. El señor N’Da Amédée, el doctor Katz, el señor Hamil,  la señora Lola y otros seres que deambulan por las calles de ese barrio parisino.

Momo es un niño de 10 años. No conoce ni a su padre ni a su madre. es el protagonista   Vive en un suburbio de París lleno de prostitutas, proxenetas, ladrones, inmigrantes ilegales, buscavidas.  Solo quiere sobrevivir. El pasado es difuso. El futuro es algo lejano.
Momo vive con una anciana judía que ha sobrevivido a miles de avatares y que se encuentra en el final de su vida. En una pensión cobija a cambio de una cantidad de dinero mensual a los hijos de las prostitutas que no pueden o quieren hacerse cargo de ellos. Momo es uno de esos chicos. La señora Rosa.

Era una persona que vivía de recuerdos. Ustedes pensarán que es una estupidez, que todo aquello ya está muerto y enterrado pero los judíos son muy tozudos, y más cuando han sido exterminados. Ellos siempre dale que dale.
En un mundo degradado y cruel, hay espacio para el amor, para la esperanza.El amor que sin quererlo, sin saberlo, se establece entre Momo y la señora Rosa es un amor que lleva a cumplir promesas, incluso imposibles.
La señora Rosa dice que la vida puede ser hermosa, pero que nadie ha dado con ella todavía y que, entretanto, hay que vivir.
Este año en Netflix se ha vuelto a llevar al cine esta novela de la mano de la gran Sophia Loren, que juega con el realismo mágico en la figura de una leona soñada por Momo, tal vez como un símbolo materno de fuerza o espiritualidad.

Romain Gary gano el premio Goncourt en 1956 con Les Racines du ciel. Émile Ajar, ganó el premio Goncourt con La vida ante si.  Émile Ajar es el pseudónimo de Romain Gary. Romain Gary nació en Lituania en 1914 y murió en París en 1980. Es mi autor recomendado de hoy.

Es un libro singular . Una especie inusual de las que se cuentan pocas en la literatura. Y su autor no fue menos singular. Emigró a Francia, combatiendo en el Frente de Liberación, siendo condecorado. Ocupó cargos diplomáticos en Nueva York, Londres y Los Ángeles. Después de un primer fracaso matrimonial se casó con Jean Seberg, de la que tuvo un hijo. Al año de suicidarse ella no pudo con la depresión y se disparó un tiro en la boca con un revólver Smith & Wesson, muriendo en el año 1980.
Su vida es novelesca, y no sólo por sus peripecias o sus 30 novelas, sino por los avatares con los críticos franceses. Le acusaron de mal escritor y de carente de ideas. Se refugió en varios cambios de nombre para burlar a los críticos Con el nombre de Emile Ajar llegó el escándalo. Su segunda novela en esta nueva etapa, La vida ante sí, cautivó a todos los jurados del país y le concedieron su segundo Goncourt. Al poco se supo la verdadera autoría del libro, considerado por sus antiguos detractores una obra maestra. Pero el autor no pudo con el peso de su vida, es que…

«¿Se puede vivir sin alguien a quien querer? (Momo)

Diario de Cuarentena: La Lapacó

Hoy sábado se lo voy a dedicar a una mujer. Una que conocí casualmente, como se conocen las personas maravillosas, al pasar. El periodista Eduardo Marrazzi, por intermedio de SADE, me invitó a su programa de radio en Capital para presentar Una más Una, mi último libro de cuentos y me dijo : vas a compartir programa con Claudia Lapacó.

Para mí, la señora era una actriz exquisita, que había disfrutado en cine, tv y teatro y una mujer admirada por mis padres, pero no tenía demasiado conocimiento sobre ella, por supuesto acepté gustosa. Los escritores no tenemos muchas posibilidades de hacer oír nuestros textos a nivel nacional. La radio quedaba en el centro de la Capital y estaba esperando en la puerta del edificio cuando bajó de un taxi una mujer menuda, con impecable cabello platinado que movía graciosa, y una exquisita fragancia. Era Claudia, me presenté y su humildad logró que el tramo breve de escalera estuviera lleno de empatía y de amena conversación.

Mientras esperábamos a Eduardo, nos sentamos en silencio. No quería incomodarla, pero enseguida surgieron preguntas, breves comentarios y risas. Me fascinó su voz profunda pero llena de amor. Es una mujer pequeña pero absolutamente atractiva. Y cuando el programa y el tiempo pasaba, vi enriquecer su figura con una cultura francesa deliciosa, con mucha lectura y con un inusitado interés hacia mi obra. Siempre le agradeceré a Eduardo ese momento particular que me regaló.

Antes de irnos, llegó Pablo Alarcón y vi el cariño y la camaradería con que se trataban. Lo asombroso es que Claudia era igual con cada ser humano que rozaba, como si su función de vida fuera sembrar calidez. Y eso no significa falta de carácter.

Cuando salimos, como la vi llegar en taxi le pregunté si la acercaba, y me dijo que vivía en Villa Urquiza, y que no quería incomodar. Por supuesto que la llevamos a su casa con mi familia. Como si estuviera en una de sus películas, me vi en mi camioneta con esta artista inmensa conversando calma y entretenida con mis hijos y mi amor. Yo no dejaba de sonreír. Aun me envuelve el perfume de su foulard en el recuerdo, su sonrisa perfecta y la mirada más profunda que sostuve. Está con algunos temas de salud, pero seguramente los superará.

Este sábado dedico mi diario a la admiración y a la entrañable persona de una dama: Claudia Lapacó, con quien compartí unas horas de mi vida, y con la que tuvimos puntillosas coincidencias, el amor y la familia francesa, lecturas preferidas, el cabello claro y el placer por las fragancias. Que todo pase, querida Claudia y que puedas venir a leer pronto por nuestros pagos.