Diario de Cuarentena: Bienaventurados

La vida te la dan , pero no te la regalan. La vida se paga por más que te pene. Así ha sido desde que Dios echó al hombre del Edén, por confundir lo que está bien con lo que le conviene.Si a plazos o al contado
la vida pasa factura, rebaña y apura hasta las migajas. Que si en cada alegría hay una amargura, todo infortunio esconde alguna ventaja.Bienaventurados los necios que se arriesgan a prestar consejos porque son sabios a costa de los errores ajenos. Bienaventurados los pobres porque saben, con certeza, que no ha de quererles nadie por sus riquezas.Bienaventurados los adictos a emociones fuertes Porque corren buenos tiempos para la gente marchosa.Bienaventurados los dueños del poder y la gloria porque pueden informarnos de que va la cosa.Bienaventurados los que alcanzan la cima porque será cuesta abajo el resto del camino. Bienaventurados los que catan el fracaso porque reconocerán a sus amigos. En cualquier circunstancia por lastimosa que sea,busca la manera de comer perdices; que a pesar de lo alto que
nos coloquen el listón, hay que brincar con la intención de ser felices. Bienaventurados los castos
porque tienen la gracia divina y la ocasión de dejar de serlo a la vuelta de la esquina. Bienaventurados los que aman porque tienen a su alcance más de un cincuenta por ciento de un gran romance. Bienaventurados los que están en el fondo del pozo porque de ahí en adelante sólo cabe ir mejorando. Bienaventurados los que presumen de sus redaños porque tendrán ocasiones
para demostrarlo. Bienaventurados los que contrajeron deudas porque alguna vez alguien hizo algo por ellos. Bienaventurados los que lo tienen claro porque de ellos es el reino de los ciegos. Joan Manuel Serrat.

Transcribo la canción completa de Serrat que el presidente citó en el coloquio de IDEAS, por varios motivos. Primero, y el más relevante para que la lea completa, tal vez se inspire. Y segundo para dar crédito al autor verdadero. Pero para próximos discursos, infórmese de nuestra realidad, que no dista de Guernica, si no lo hace, le regalo Sr. presi una de Benedetti posta, en la que nos muestra cómo está nuestra casa, que es la suya también. Ah! una recomendación, lea, señor, lea :

No cabe duda. Ésta es mi casa
aquí sucedo, aquí
me engaño inmensamente.
Ésta es mi casa detenida en el tiempo.

Llega el otoño y me defiende,
la primavera y me condena.
Tengo millones de huéspedes
que ríen y comen,
copulan y duermen,
juegan y piensan,
millones de huéspedes que se aburren
y tienen pesadillas y ataques de nervios.

No cabe duda. Ésta es mi casa.
Todos los perros y campanarios
pasan frente a ella.
Pero a mi casa la azotan los rayos
y un día se va a partir en dos.

Y yo no sabré dónde guarecerme
porque todas las puertas dan afuera del mundo.

Diario de Cuarentena: Nosotros y ellos

El odio es la venganza de un cobarde intimidado.George Bernard Shaw

Hoy, 14 de Octubre de 2020, quiero dejar constancia de la imposibilidad de unión de nuestro pueblo, sesgado por el odio irracional de algunos líderes, que hablan de amor y siembran discordia. Y quiero ser muy clara, no hablo del peronismo, que prefiero llamar Justicialismo, porque los muertos, muertos son. Pueden inspirarnos pero transformarlos en dioses sólo los rebaja. Hablo concretamente de los militantes camporistas y kirchneristas, y en ellos incluyo a todos en el gobierno porque si no lo son, lo han sido. Gente que trata de asesinos a quienes no piensan igual, como a mí, respecto a la cuarentena, gente que desea la muerte, que clasifica como válida una marcha piquetera que apedrea un congreso pero invalida una pacífica manifestación ciudadana en su contra. Parece que quiere todo el tiempo dividir, agredir, impedir el diálogo. Esto no es nuevo, lo planteaba el Príncipe, lo ejecutó Hitler y lo emuló el Ducce, a quien Perón admiraba. No es raro escuchar en nuestra historia justicialista momentos de claras prohibiciones y generación de odio, un concepto loco de higienizar la cultura siempre los tortura. Hoy también. No es el censor Tato, en época de mujeres pseudo empoderadas es Lewin la que parece que ostenta el poder de Catón.

No somos nosotros y ellos, somos nosotros con ellos. Pero cada vez es más difícil y lo vivo con amigos muy queridos en carne propia. No es posible el diálogo, hay una gran omnipotencia y falta de autocrítica, hay un pensamiento anquilosado en derecha o izquierda que solo atrasa, resueltos a dividir porque solo así pueden reinar, se llevan puesta toda una historia de integración cultural. Tenemos que volver a tener empatía, respeto por el otro, mantener el disenso como proyecto de una idea superadora y poder cuestionar aún aquello en lo que creemos para crecer. No nos va a matar el virus. Nos matará el odio.

Nuestro jefe de gabinete parece ser un dios que decide quién es gente y quien no, el ministro de Defensa solo defiende a los suyos, el presidente nos cataloga de buenos o malos según nuestro voto, los colectivos ven matar mujeres en silencio, la salud la maneja un señor que no sabe dónde está parado, la brecha cambiaria afecta la producción y el desarrollo, los mismos de siempre siguen robando y enriqueciéndose, el que produce se funde, los trabajadores no tienen empleo y la suerte parece echada. Nos quieren reducidos a siervos del estado.

Por eso fui a la marcha el lunes e iré a todas las que se hagan para apoyar la libertad, la coherencia, la unidad, las relaciones cordiales y la honestidad, el trabajo, la libre circulación y todos los derechos adquiridos por luchas y patriotas que hoy olvidamos asustados por un virus que tratan con ibuprofeno.

Nos podemos morir? Sí, como siempre, hubo muchas nuevas pestes en la humanidad. Pero más me preocupa la peste totalitaria que parece querer instalarse en la Argentina y que pretenden tratar de parias a los ciudadanos disidentes. Existimos, les guste o no. Y vamos a defender la libertad.

 Cuando perdemos el derecho a ser diferentes, perdemos el privilegio de ser libres Charles Evans Hughes

Diario de Cuarentena:12-0 Marcha

«La democracia debe permitir a todos llevar una vida digna y si los gobiernos no escuchan al demos (pueblo) falla algo», dijo Hessel en 2011 visitando España «hace falta que el poder escuche al pueblo. Es fácil de decir pero no fácil de hacer». Y es así, este escritor daba en la tecla. Un gobierno que no ve ni oye a su pueblo es una oligarquía.

El pensador francés, que se ha transformado en referente para los jóvenes de muchos países, apuntaba en ese tiempo a reclamar una sincera y verdadera democracia. Para eso hay que armarse de paciencia, confianza y valor porque las fuerzas populistas y económicas que pretenden mantener el status quo son listas y te enredan en sus discursos. Hessel fue miembro de la Resistencia francesa y superviviente de varios campos de concentración y sugería usar los partidos más democráticos, para apoyarlos en las próximas elecciones . No vale decir yo me abstengo porque todos son iguales; no es cierto, y creía también en apoyar los movimientos que están surgiendo y que reclaman una sociedad menos violenta y más consensuada, en especial en elecciones intermedias.Este humanista, candidato al Premio Nobel de la Paz, que siempre ha abogado por el uso de la no violencia y por el carácter pacífico de las protestas, ha justificado la desobediencia civil cuando «la legalidad está encontrada con la legitimidad», pero explicando que esa actuación va en contra de la legalidad impuesta.

Tomo sus palabras hoy, para analizar lo ocurrido ayer en la marcha, que no es la primera, y que siguen siendo desoída por un gobierno que parece creer en su propia historia construida sobre premisas hipócritas, pero sostengo como Hessel, que es necesario la pacificación social, la moderación y la sensatez, claro que en vez de pedirle a la gente que la tenga, debería partir del gobierno. Los ciudadanos sabemos lo que queremos y actuamos en consecuencia, y es la clase política la que no tiene el piné necesario para la crisis que debemos soportar y que la misma clase política con sus acciones propició. Los argentinos no damos más, ayer salió el pueblo, y el pueblo quiere saber de qué se trata. El Gobierno, éste que es a quien la gente le dio el voto, debe dar respuesta.

Diario de Cuarentena: Día del Respeto a la Diversidad Cultural Americana

Increíble estar ya en el 12 de Octubre y aún en cuarentena, para muchos de otras generaciones anteriores, hoy es el Día de la Raza, ahora llamado Día del Respeto a la Diversidad Cultural Americana considerada una  fecha en el país para promover la reflexión histórica y el diálogo intercultural acerca de los derechos de los pueblos originarios.

En todos los países hispanoamericanos se recuerda en esa fecha, la llegada al continente americano de la expedición liderada por Cristóbal Colón.  El uso del término «raza» fue descartado por razones científicas, políticas y culturales .El concepto tuvo lugar en el siglo XVIII. La discriminación racial residía en asociar determinadas características físicas a determinadas características culturales. Actualmente con el nombre de Día del Respeto a la Diversidad Cultural Americana, se busca promover desde distintos organismos una reflexión permanente acerca de la historia y encaminar hacia el diálogo para una diversidad cultural, como también allí están en pie la promoción de los Derechos Humanos de nuestros pueblos originarios, como lo marca la Constitución Nacional en su articulado sobre la igualdad de las personas, dándole la garantía del respeto a la identidad y el derecho a una educación bilingüe e intercultural.

Y acuerdo con todos los tratados y con la misma Constitución en la declaración de igualdad. Nuestra impecable Constitución Nacional es la que hoy hay que salir a defender, en pos de la República y sería muy bueno que todos nuestros hermanos aboguen por el cumplimiento de la Constitución que garantiza, igualdad y derecho a la educación, que vemos afectado entre otros muchos derechos alienados por un gobierno que se especializa en titular y poner nombres que no respeta nunca.

Hoy 12 de Octubre iré a la plaza, que estará llena de gente diversa, no solo respecto a su raza, sino a sus orígenes y a sus tradiciones culturales, pero que, cuidando de la Constitución, que algunos utilizan a conveniencia, buscan concientizar sobre los derechos adquiridos, la justicia, la división de poderes y la libertad. Les regalo nuestro Himno completo:

Oid ¡mortales! el grito sagrado:
¡Libertad, Libertad, Libertad!
Oid el ruido de rotas cadenas:
Ved en trono a la noble Igualdad.
Se levanta la faz de la tierra
Una nueva y gloriosa Nación:
Nada su sien de laureles
Y a sus plantas rendido un León

Sean eternos los laureles
Que supimos conseguir.
Nados de gloria vivamos
O juremos con gloria morir.

De los nuevos campeones los rostros
Marte mismo parece animar;
La grandeza se anida en sus pechos,
A su marcha todo hace temblar.
Se conmueven del Inca las tumbas
Y en sus huesos revive el ardor,
Lo que ve renovando a sus hijos
De la Patria el antiguo esplendor.Sean eternos los laureles
Que supimos conseguir.
Nados de gloria vivamos
O juremos con gloria morir.

Pero sierras y muros se sienten
Retumbar con horrible fragor:
Todo el País se conturba por gritos
De venganza, de guerra y furor.
En los fieros tiranos la envidia
Escupió su pestífera hiel,
Su estandarte sangriento levantan
Provocando a la lid más cruel.

Sean eternos los laureles
Que supimos conseguir.
Nados de gloria vivamos
O juremos con gloria morir.

¡No lo véis sobre Méjico y Quito
Arrojarse con saña tenaz,
Y cuál lloran bañados en sangre
Potosí, Cochabamba y la Paz!
¡No lo véis sobre el triste Caracas
Luto y llantos y muerte esparcir!
¡No lo véis devorando cual fieras
Todo pueblo que logran rendir!

Sean eternos los laureles
Que supimos conseguir.
Nados de gloria vivamos
O juremos con gloria morir.

A vosotros se atreve ¡Argentinos!
El orgullo del vil invasor,
Vuestros campos ya pisa contando
Tantas glorias hollar vencedor.
Más los bravos que unidos juraron
Su feliz libertad sostener,
A esos tigres sedientos de sangre
Fuertes pechos sabrán oponer.

Sean eternos los laureles
Que supimos conseguir.
Nados de gloria vivamos
O juremos con gloria morir.

El valiente argentino a las armas
Corre ardiendo con brío y valor,
El clarín de la guerra cual trueno
En los campos del Sud resonó,
Buenos Aires se pone a la frente
De los pueblos de la ínclita Unión,
Y con brazos robustos desgarran
Al ibérico altivo León.

Sean eternos los laureles
Que supimos conseguir.
Nados de gloria vivamos
O juremos con gloria morir.

San José, San Lorenzo, Suipacha,
Ambas Piedras, Salta y Tucumán,
La Colonia y las mismas murallas
Del tirano en la Banda Oriental;
Son letreros eternos que dicen:
Aquí el brazo argentino triunfó
Aquí el fiero opresor de la Patria
Su cerviz orgullosa dobló.

Sean eternos los laureles
Que supimos conseguir.
Nados de gloria vivamos
O juremos con gloria morir.

La victoria al guerrero argentino
Con sus alas brillantes cubrió
Y azorado a su vista el tirano,
Con infamia a la fuga se dió;
Sus banderas, sus armas se rinden
Por trofeos a la Libertad,
Y sobre alas de gloria alza el pueblo
Trono digno a su gran majestad.

Sean eternos los laureles
Que supimos conseguir.
Nados de gloria vivamos
O juremos con gloria morir.

Desde un polo hasta el otro resuena
De la fama el sonoro clarín,
Y de América el nombre enseñando,
Les repite: ¡Mortales! Oid:
¡Ya su trono dignísimo abrieron
Las provincias unidas del Sud!
Y los libres del mundo responden:
¡Al Gran Pueblo Argentino Salud!

Diario de Cuarentena: Brujas de Carupá

Los domingos desde hace un tiempo, dedico mi diario a recomendar libros, pero el de hoy no es para mí un libro más. Es de mi maestro y mi amigo Luis Mey, y es un libro que con su lectura me proveyó y sació mis dudas sobre todo lo que aprendí con el autor durante este año en el que corregimos mis textos. Resume sus enseñanzas y es ejemplo de la escritura que propone siempre una participación del lector.

La novela nos muestra mundos, hay uno externo que Arnaldo, un personaje entrañable con evidentes problemas cognitivos, intenta comprender, y desde su mirada lo hace. Vive en un barrio pobre y como a todos, le tocó un lugar en el mundo, el de Arnaldo esta lleno de situaciones grotescas, asistentes sociales, en fin, complicado y disfuncional. Pero el tema es su mundo interior, uno lleno de ciénagas y secreto no develados que nos hace bordear la fantasía y el terror durante toda la novela.

 Brujas de Carupá es voz de la entereza de la la infancia tanto como de su vulnerabilidad, con esa necesidad extrema que los niños representan, intentando escapar del mundo hostil que construimos los adultos. La eficacia y la maestría de Luis Mey en esta novela reside en no saber nunca en que realidad o en qué plano de la misma nos encontramos como lectores.

Con un narrador en primera persona, Arnaldo, Brujas nos propone poderes sobrenaturales como su título promete, hechizos y lo siniestro de la mano de una paródica mirada infantil, que va a contar lo pavoroso de un universo de adultos en problemas, y que nos hace transitar de la risa al miedo, de la paz al sobresalto.

Luis Mey se lanza a un suspenso en una doble existencia , que nos hace dudar sobre el pensamiento del niño, lo que cuenta, respecto a lo que le ocurre aunque no lo desee, en forma sobrenatural. Ahora, ¿esto es fantástico, o realmente su familia consta de una abuela bruja y una madre heredera de poderes que desprecia?

Si como lector, deseás conocer a un gran autor, es una obligación leer Brujas de Carupá, que vale la pena por muchos motivos, pero el ambiente que Mey crea es mérito suficiente. Les dejo una muestra de la voz que el autor impone en toda la historia. Y espero comentarios cuando la lean. Una gran novela. Un gran escritor.

“Mami puede decirme estúpido porque ella es la que dice que los demás no pueden. Eso ya me lo explicó hace un montón y yo le digo que sí y me dice entendiste y yo digo sí, sí, sí porque ella es la que dice lo que se hace mal, que es lo que le pone la cara cuando decimos Carupá o abuelo”

Diario de Cuarentena: In your eyes.

In your eyes
The light, the heat
In your eyes
I am complete
In your eyes
I see the doorway to a thousand churches
In your eyes
The resolution of all the fruitless searches
In your eyes
I see the light and the heat
In your eyes
Oh, I want to be that complete
I want to touch the light
The heat I see in your eyes

Toda mi vida se definiría el día que naciste, un día como hoy, iluminado, en el Sanatorio Junín.

Nada era más importante que verte. Se desdibujaban los rostros de médicos, enfermeras, familiares que me aconsejaban y me daban fuerza durante el trabajo de parto, parecían sombras angeladas pero yo no estaba allí. Estaba en tus ojos En tus ojos, en la luz, el calor que había en tus ojos, aún dentro de mi vientre, ese que me hacía sentir completa. Iba al son de cada uno de tus latidos en mi interior, y mi manos se volvían mágicas: con solo apoyarlas podía volver mi piel la entrada a nuestra iglesia, esa que construimos juntas nueves meses.

La situación de tu llegada era esta: la mano de tu padre tomando la mía, nuestros ojos simbióticos y atentos, el amor rodeaba la escena, todo daba para que la naturaleza fluya pero tu espíritu inquieto hizo que te enrosques acordonando tu salida. Tal vez era el moño que buscaste en cada trenza de tu infancia, tal vez ….

En el quirófano previo a tu cesárea que viví despierta,. sonaba Virus, cuando es con vos, siento todo irreal…. y en unos quince minutos mi mapuchita hermosa estaba sobre apoyada en mi pecho. Ojos abiertos, sucia de parto y con tu castaña cabellera casi tan larga como ahora. Ahí estabas…. y en tus ojos estaba la resolución de todas las búsquedas infructuosas, el resumen de lo mágico, la maravilla de saberte.

Cuánto te amo Pilar, hija mía, agradezco tu vida, agradezco compartirla y que nos sigamos mirando con la fiereza de la verdad porque en tus ojos, yo estoy completa y toco la luz. Feliz vida. Feliz cumpleaños mi amor.

Diario de Cuarentena: Lo que nos trajo nos sacará

Lo que nos trajo hasta aquí
nos sacará de aquí; nuestra nave
se mece en el agua teñida del puerto.

Louise Glück

El sol primaveral es un bálsamo para una época esquiva que sólo trae dolor y sufrimiento. Descreo de los falsos optimistas, esos que utilizan algo tan preciado para sostener ideologías decadentes. Realmente es muy mala las situación de nuestro país. Ocupamos los primeros puestos en muertos y contagiados y eso que somos de los que menos datos concretos tenemos, ya que no hacemos el testeo suficiente.

Por otra parte el gobierno destrozó la economía y piensa seguir haciéndolo. Lamento que a los que a fines de 2019 les resultaba altísimo el valor del dólar y dicha moneda representaba cuán eficaz era un gobierno; hoy no se los oiga criticar un dólar a $158 y una política cambiaria que nos lleva a la debacle y que mantiene a la producción con una brecha terrorífica.

El campo, considerado oligarca por esta gente multimillonaria y progre de la boca para afuera que nos gobierna-y que realmente son la oligarquía decadente que poseemos- es una de las posibles salvaciones económicas del país y sigue siendo bastardeado.

Mientras las mujeres son asesinadas, las tierras tomadas o arrasadas, los sindicalistas evitan las clases y vemos en cada ámbito nacional, en especial el sanitario que tanto les preocupaba, inmerso en el caos; la clase política coquetea con el dictador Maduro y se ocupa de apoyar a un Biden patético como si fuera a apoyarnos este hombre que avaló a los ingleses en Malvinas. Tanto que hablamos de la memoria, hagamos memoria, argentinos.

Recordemos adonde nos llevan estas políticas que implementa el progresismo una y otra vez. Hiperinflación, sobre emisión, falta de salud, peleles al poder, gente en la calle, hambre, un país sin ley y sin orden, un país denigrado en 10 meses. ¿Los defienden? Son cómplices.

Es hora de apostar a una ciudadanía que realmente se comprometa con proyectos a futuro y no con discursos de un pasado que además difiere de lo contado, porque es un discurso parcializado y barato que apunta a fanatizar y no a construir.

En nuestra ciudad, todo al revés, con un hospital poblado por 128 nuevos empleados, en su mayoría administrativos, o amiguismos políticos, que es utilizado con descaro, como si perteneciera al político de turno que lo direcciona y no a la comunidad. ¿Hacia donde miramos como sociedad? ¿Qué nos importa? ¿Nos quedan valores?

Es hora de poner en tensión algunas cosas, pensarlas y ser sinceros por una vez en esta vida que nos quieren quitar. Nos gobierna la hipocresía y gran parte de la sociedad aplaude mientras los ciudadanos nos caemos a un abismo. Pero no todo está perdido, hay que a apostar a nuevas representatividades, a un voto mucho más serio. Estamos aquí porque elegimos mal, pero volveremos a elegir en breve, ahí podemos torcer este destino fracasado que nos están vendiendo, como dice la poeta Premio Nobel de Literatura Louise Glück: Lo que nos trajo hasta aquí., nos sacará de aquí.

Diario de Cuarentena: Mi historia es de mérito

Siempre tuve ejemplos, de esos que marcan. Es una suerte esquiva que el azar posó en mí. Recuerdo a mi abuela que partió adolescente de su Beirut natal cuando me contaba con añoranza sobre sus plantaciones de olivos y su mar. La abuela poseía en su piel todas las historias, tenía el mapa perfecto de su tierra en cada arruga, y su mirada dura marcaba el sacrificio que pretendía ocultar, nunca volvió a ver a la familia. Nunca se quejó. Forjó la propia en una Argentina de oportunidades que hoy parece un espejismo.

También recuerdo a un profesor de la secundaria, estatal, soy producto de la educación pública, esa que hoy se denigra con la aprobación de materias sin nota. El Dr. Morbelli me dijo una frase de Alexis Carrel que marcó muchas de mis decisiones: El tiempo físico nos es extraño, mientras el tiempo interior es nosotros mismos. Estacioné esa frase y la maduré hasta llegar a la simplificación de que la edad no es física sino mental. Y con ese lema fui transitando el mundo que me tocaba. A veces libertario y expresivo, otras proletario y sin matices, tampoco me quejé. Tengo la sensación de que la queja es como una película de Tarantino, muestra todo, pero no propone nada. Tal vez allí resida mi la fortaleza que me permitió superar cuestiones de la vida que podrían haberme resentido y que fueron hilvanes previos a mi costura.

Quiero dejar constancia de las vidas simples, de aquellas que parecen signadas por el olvido, pero que son el contenido de cada historia válida en este mundo. Mi madre, docente, aguerrida, instalada en algunas cuestiones con la necedad de su raza, pero que me regaló la lectura tatuada en mi ADN. Olga, que me cuidó de pequeña y era mi corcel en cada aventura, hermosa morena de ojos carbón. Mi padre que aún hoy, a sus ochenta y cuatro nos muestra que siempre hay tiempo de aprender y que sostiene la vida con ganas, muchas maestros que supieron verme y otros que me ignoraron para fortalecerme. Y no es esto un derrotero de caricias ajenas, sino que realmente me siento construida por estos modos de vida que sostuvieron en vez de soltar. Que no cejaron en sus búsquedas.

Cuando uno elige carrera a los 17 años puede equivocarse. Empecé arquitectura, curse tres años y me pasé a diseño gráfico, tuve la suerte de ser de que se iniciara la carrera en la UBA con mi grupo y Ronald Shakespeare, Hermenegildo Sabat, Fontana, Alcaide y otros genios nos partieron la cabeza de ideas nuevas. Recuerdo con mucho placer esas cursadas, y aunque me gané la vida trabajando en publicidad por muchos años, yo sentía que no era mi vocación. Muchos me hablaban de letras, porque escribo desde y hasta siempre, y porque todos ven como vuelco en letras aquello que significo. Pero, aunque me diplomé en teoría y producción literaria no era por allí. Con varios libros publicados, ninguno de éxito, y tras un episodio médico en el que pude perder la vida, decidí ir en busca de mi vocación. Sin hablar con nadie una mañana tecleé cultura en mi ordenador. Y me apareció la carrera de Gestión Cultural. Cuando leí las materias supe que lo había encontrado. Era como si cada parte de mi se complotara para encajar, en un zigzagueo aleatorio de emociones y vivencias.  A los cincuenta años, volví a la facultad. Estaba en Mar del Plata, era Nacional, como todo lo mío. Cursé la carrera en soledad, de forma semipresencial, aleteando sueños en cada trabajo práctico. Siendo capaz de discutir cultura e ideología en cada examen oral, esperando con jóvenes que podían ser mis hijos mascando chicle en las escaleras de la facultad, casualmente también se cursa en arquitectura, y sintiendo que la vida siempre tiene una vuelta más.

En tiempo y forma me recibí, y me dio gusto subir a ese majestuoso escenario de la entrega de diplomas, el mar, mi amado mar, era testigo de mis logros. Mi amor, Marcelo, el compañero que me supo ver. La edad no es física, es mental. Somos aquello que pensamos. Por eso sigo estudiando, ahora un posgrado, mañana la Licenciatura y después sera un doctorado. Y esta vez, todas estas veces, no lo hago para conformar mandatos, ni para ganar medalla, mucho menos por dinero. Es por mí. Para mí.

Porque cuando descubrís que la vida puede ser más que tránsito, que los gobiernos pasan, incluso las personas pasan, te das cuenta de que lo que tenés que hacer es crecer. Y no se crece hacia afuera, es el espíritu el que debe comer en forma voraz y adolescente.

Mis métodos son tres, estudio, lectura y escritura. Pero no me olvido de agradecer. Porque uno es lo que fue siendo. Niña abrazada por el Líbano en brazos de abuela, adolescente estimulada por grandes docentes, joven ilusionada por ideales, adulta enamorada y madre de dos, hija de hombre con ansias de vida, gestora de sueños, escritora constante y lectora voraz. Pero eso es solo una parte de mí, el resto está en construcción.

Diario de Cuarentena: La Patria no se mancha.

Y sí, después de 200 días de cuarentena me merezco un poco de épica futbolera. Y con las ironías del caso, apelo a DIego para ir contra sus supuestos pensamientos políticos. Ya no queda nada por decir y muy poco por destrozar en éste, que es lejos, el peor gobierno que viví. Uno que usa un virus que aqueja al mundo para encerrar a su pueblo, llenarlo de pavor durante meses y cuando lo peor del contagio acecha, lavarse las manos; no sin antes abrir casinos para recaudar y ayudar a amigos del poder, permitirse varios «lujos» diplomáticos y lograr que en Uruguay, un país que cuando comencé a ir, el peso argentino valía 12 veces más que el uruguayo, ponga a 0 el valor de cotización de nuestra moneda.

Pero todo eso no alcanza, entonces el fútbol, otro negocito interesante, abre también; los shoppings, las empresas amigas, aquellas que ayudan a sostener a cambio de favores al nunca cuestionado Instituto que se arroga el nombre de la Patria y del que salen pibes como el embajador que piensa que Venezuela es un paraíso. Entonces, el ministro de economía cuando no está ocupado con sus zarazas, toma medidas alucinantes que hacen subir el dólar y el riesgo país. Y así, enfermos, con la peor política sanitaria y más muertos que Rusia , con las arcas del estado y los bolsillos particulares vacíos, quiere sesionar por zoom y cambiar la corte. Pero ojo, que hay más, también suben a la red los nombres de todos los espías mientras escrachan datos privados de un presidente, y nos convertimos en la joda del mundo de la inteligencia, pero total, qué importa. Ahora sí, de dar clases ni hablar, a ver si a Baradel se le paspa la barba y se agota. No vaya a ser que el pueblo se instruya.

Pero atenti, que habemos ciudadanos dispuestos a dar batalla, que no queremos ser Cuba ni Venezuela, que conocemos los valores de la República y que estamos para decirle a los Fernández, los Guzmán, Ginés, Gollanes y Kicilofes, que con la Patria no, porque la Patria no se mancha.

Diario de Cuarentena: lo que pensamos, lo que sentimos y lo que hacemos.

Mientras el mundo sigue, Argentina está estancada, atravesando la peor crisis de su historia. Una que en la que confluyen todos los ámbitos de la vida. Si queremos resolver nuestros problemas económicos y sociales, tenemos que empezar a actuar de manera congruente. Para eso debemos volver a pensar en valores y en principios y accionar en consecuencia.

Me dí cuenta de que gran parte de los problemas que nos afectan como sociedad son causados por una gran incongruencia de nuestra dirigencia, que emana de nosotros, entre lo que quieren, lo que dicen, lo que piensan y lo que terminan haciendo. Como por ejemplo, cuando nos dicen que ahorremos en pesos pero ellos tienen cuentas llenas de dólares, pero si se trata de nuestros ministros o gobernantes lo que hacen con su dinero es una cuestión privada personal, ahora si se trata de nosotros ahorrar en dólares es desestabilizante y anti solidario. Aunque, a la hora de elegir, elegimos este tipo de gobernantes incongruentes. Desde mi punto de vista —lo aclaro— se trata de un problema de voluntad. Sobre todo porque incluso la gente más humilde vota un bonito discurso cargado de versos polimórficos hilvanados para el engaño. Pero hay una voluntad social de mantener la farsa. Porque nos parecemos a nuestro estado. Para la gran mayoría de la gente es más fácil gastar más de lo que gana y recurrir al crédito para complementar el gasto. No se dan cuenta de que esa deuda hay que pagarla más adelante y eso significa que tendrán aún menos dinero para gastar en otras cosas. Comprometen parte de su ingreso futuro. Lo mismo vienen haciendo los gobiernos para sostener un estado imposible de sustentar. Es necesario, imprescindible, bajar el déficit, actuar, en consecuencia, de forma congruente. Se tiene que considerar esto como una prioridad y destinar el esfuerzo de la ciudadanía para ese fin. Si en lugar de hacerlo ponemos pretextos, terminaremos muy mal y culpando a otros: al fmi, una multinacional, el campo, al clima o al gobierno de Norteamérica.

Es necesario tener una buena meta en nuestro horizonte de inversión, y elegir qué instrumentos usaremos para lograrla. La incongruencia entre lo que queremos, decimos y hacemos sucede también en otros muchos aspectos. Nos quejamos pero ni siquiera sabemos , ni pagamos. Nos quejamos de los fondos , pero no cambiamos para no necesitarlos.

Si queremos resolver nuestros problemas económicos y sociales, tenemos que empezar a actuar de manera congruente con lo que pensamos, lo que sentimos y lo que realmente hacemos, como personas y como país.