Diario de Cuarentena: Tirando Manteca al Techo

La Editorial Proa y SADE Nacional, propusieron jornadas de lectura y una de las obras seleccionadas es Tirando manteca al techo de Roberto Alifano, un prócer viviente de la literatura, periodista, escritor, amigo de Jorge Luis Borges, traductor de Hesse y el sobreviviente de muchas voces trascendentales de la historia Argentina. Nunca lo había leído y no puedo parar de hacerlo. En esta obra cuenta la vida de Macoco de Álzaga y Unzué, pero con esa excusa recorre la historia y nos enriquece.

Fascinante personaje mecenas del cine, campeón de carreras de automóviles, cazador de cebras y elefantes, fabuloso seductor de las más rutilantes estrellas de Hollywood, el argentino Martín Máximo Pablo de Álzaga y Unzué (1901-1982), conocido como Macoco, resignifica la belle époque atardecida, signada por la necesidad de acortar distancias. De ahí los aparatosos viajes del jet set rioplatense, de un país brillante en los locos años veinte, con viajes en vapores de lujo; o la afición por las carreras de coches y temerarios vuelos, cuando la aviación era un inicio.

Acaso la realización de los deseos continua y sin peros, requería la velocidad, pero lo cierto es que se vivía a mil, como si se supiera que el choque era el final anticipado. Fue literalmente socio de Al Capone, con él abrió el célebre Marocco, el renombrado cabaré de Nueva York, Macoco, un ser caprichoso y abundante, dio lugar a la célebre frase: riche comme un argentin.

Vestía con trajes a medida, buscaba ser celebridad, y lo fue en su estilo. Macoco pululaba los salones de la más exclusiva sociedad europea y norteamericana de su época con la arrogancia argentina en la mano. Tanto que Howard Hughes le propuso entrar en el negocio del cine donde ambos, financiaron la carrera de muchas de las divas del celuloide. Ginger Rogers entre ella. Todo esto nos cuenta Roberto Alifano (Buenos Aires, 1943), conocido narrador y poeta, especialista en la obra de Borges. Pero también nos cuenta como eran los políticos y la vida de esa pisada belle époque con una prosa ágil, amena y fluida, jugando con diálogos y testimonios del protagonista, a los que suma brillante, comentarios y opiniones, y así Alifano nos pone a pensar sobre lo que significó para Argentina ser ese granero inagotable y el primer productor de carnes en el mundo.

En esa cuestión cuando grandes hombres forjaron riqueza, algunos hijos privilegiados, como Macoco, se entregaron a un lujo desenfrenado y sin límites, casi fantasioso. El autor lo muestra como un niño malcriado cuya desgracia fue precisamente la inmensa fortuna que no ganó, y dilapidó. Solo protegió a artistas, escritores y estrellas, como si no tuviera otra cuestión más que ahuyentar el aburrimiento. Modificó el destino Scott Fitzgerald a quien ayudó encargándole artículos para las revistas que él financiaba,tal vez sin leerlos. La leyenda cuenta que las fiestas de Macoco le inspiraron al escritor la atmósfera de El gran Gatsby y que él mismo le sirvió de modelo para su protagonista. La pregunta del autor parece ser ¿Y qué quedó de aquellos años?

Ahí está, la fotografía de Macoco con unos muchachos, muchachones, que tiran manteca al techo o maltratan a un hipopótamo como niños malditos . Trajeados, el cabello engominado, perfumados, sin duda, dispuestos a devorarse el mundo.

Roberto Alifano captó la atmósfera de esa fotografía, el esplendor de un instante en el que Argentina parecía tenerlo todo al alcance de la mano, gracias a un poder y una riqueza que le arrebató la clase política, los vaivenes sociales, el odio, los privilegios y la imprevisibilidad de un país que se autodestruye sin medida. Una novela imperdible que se transforma en biografía de nuestra idiosincrasia marcada por la hipocresía y el poder.

Los invito a los encuentros de lectura de los próximo tres sábados a las 10 de la mañana vía meet. Valen la pena.

Diario de Cuarentena:Estela del hambre

año 18 de Horus Netirejet, de las dos señoras Netirejet, del Horus de oro Zoser.

El dolor me tenía sujeto en mi trono y la gente a mi alrededor estaba triste.

Mi corazón me oprimía porque durante mi reinado hacía siete años que el Nilo no crecía a su debido tiempo.

El cultivo de cereales era escaso, las semillas se secaban en la tierra y no había suficiente comida.

Los niños lloraban, los jóvenes desfallecían y los viejos se acurrucaban en el suelo con las piernas cruzadas.

Entonces, para apartar la preocupación hice llamar al sumo sacerdote Imhotep.

¿Dónde nace el Nilo? – le pregunté.

¿Qué divinidad vive allí, para que yo la estreche a mí?

Imhotep respondió: Hay una ciudad en medio del agua, rodeada por el Nilo, que se llama Elefantina y cuyo dios es Khunum.

Con satisfacción, el rey tuvo noticia de las riquezas de las que era dueño Khunum.

Ordenó un gran sacrificio para Khunum y las diosas que formaban tríada con él, Satis y Anukis.

A continuación se le apareció Khunum en sueños y le habló: Soy Khunum, tu creador.

Mis brazos te rodean para proteger tu cuerpo. Soy el señor de la creación que se ha creado a sí mismo, el gran océano, que estaba aquí desde el principio de los tiempos, el Nilo que fluye según mi propia voluntad.

Yo haré crecer el Nilo para ti, el hambre acabará, los corazones de los egipcios rebosarán más que antes de alegría.

El rey continúa:

Luego me desperté.Tan pronto como hubiera reunido mis pensamientos y me recuperé del estupor, promulgué un decreto a favor de mi padre Khunum correspondiendo así a todo lo que él había hecho por mí…Estela del hambre; trad. española de la francesa de Paul Barguet (1915 – 2012): La Stèle de la famine à Séhel, 1943

La Estela del Hambre es un texto de treinta y dos columnas grabado en la cara este de una de las rocas superiores de un afloramiento rocoso en el extremo sur de la isla de Sehel (muy próxima a Asuán en el Alto Egipto). Entre las columnas situadas entre la sexta y la vigésimo segunda se habla de métodos constructivos, de la columna undécima a la décimo octava Imhotep enumera diversas rocas y minerales de la región de Elefantina, y de la columna décimo octava a la vigésima se describe el sueño del rey. Y el sueño del rey de Egipto era la riqueza para su pueblo, nuestra realidad la describe el texto en las rocas, nuestro Presidente tiene los sueños equivocados, en la farsa del senado nos grava la riqueza, pero no la que surge de lo espurio o lo ilegal, sino la de quienes con trabajo y en blanco, pagando sus impuestos, tienen maquinarias para sus empresas, cosechadoras para sus campos y muchas ganas como este Rey de que el pueblo, su pueblo, sea rico.

Pero no, gracias a la política barata, la del populismo nefasto y el falso progresismo, nuestra Estela del hambre no tendrá fin.

Diario de Cuarentena: Nos devora el Estado.

 Los políticos “solidarios” le vendieron a la población la idea de que muchos de ellos tienen derecho a vivir del fruto del trabajo de los demás. La tensión que enseñan es que unos son pobres porque otros son ricos, por eso hay que aplicar un impuesto a las grandes fortunas. MK dixit.

Y así estamos después de muchos años de populismo, que puedo pensar que comenzó con el PAN de Alfonsín que ahora es entronizado como un Dios, llenos de gente acostumbrada y que cree tener el derecho a ser mantenida por otros. Entonces en esta cuestión ilógica, resulta que perseguir al que crece porque invierte, trabaja y se esfuerza, está muy bien visto. El clientelismo político en su máxima expresión, sustentado en el resentimiento social, hizo que el gasto público de nación, provincias y municipios. llegue a la mitad de nuestro PBI.

El Estado imparable y gigantesco avasallando los derechos individuales para quedarse con el fruto del trabajo ajeno y repartirlo entre gente que no tiene idea del valor de la dignidad laboral. Ni el mínimo sentido del esfuerzo y el mérito.

Estamos siendo fagocitados por este estado que no solo no nos cuida, sino que nos destruye para poder mantenerse y seguir sosteniendo un reinado basado en dádivas y en inmoralidad.

Diario de Cuarentena: Disentir es revolucionario

Ya ni sé cuantos días de diario llevo, pero cerraré este año con él, fue mi compañero reflexivo, a veces apasionado y otras virulento, algunas jocoso pero nunca me traicioné en sus párrafos. Quiero dejar constancia hasta que decida dejarlo de mis estados emocionales e intelectuales durante este confinamiento anti constitucional que padecemos los argentinos.

Durante el día fue muy divertido ver como mi buscador está cambiando, si escribo revolución solo las del peronismo aparecen en primer lugar, luego Cuba, luego Chavismo, como si en el mundo no hubieran ocurrido revoluciones que no sean de izquierda. Y me puse a pensar que son todos militares ultra conservadores, los líderes de las supuestas izquierdas populistas, Perón, Chávez, Castro, Mao, etc. El verticalismo de estos movimientos anula el pensamiento crítico y achica la razón.

Es por eso que aunque siempre me han tildado de reaccionaria, siento que disentir como lo hago desde marzo es revolucionario. Por supuesto que no propongo nada fuera de la institucionalidad, pero si que comencemos a pensar, a liberar sueños, a proyectar otras realidades superadoras a la barata cotidianeidad a la que nos estamos viendo sometidos.

Levántate, levántate, defiende tus derechos
Levántate, levántate, defiende tus derechos
Levántate, levántate, defiende tus derechos
Levántate, levántate, no abandones la lucha

Predicador, no me digas que el cielo está debajo de la tierra
Sé que no sabes lo que realmente vale la vida
No todo lo que brilla es oro

Así, la historia nunca ha sido contada
Así que ahora ves la luz, eh
Levántate por tus derechos, vamos

Levántate, levántate, defiende tus derechos
Levántate, levántate, no abandones la lucha
Levántate, levántate, defiende tus derechos
Levántate, levántate, no te rindas

La mayoría de la gente piensa que el
gran Dios vendrá de los cielos.
Quita todo y haz que todos se sientan bien.
Pero si sabes lo que vale la vida , buscarás la tuya en la tierra.
Y ahora ves la luz …

Bob Marley

Diario de Cuarentena: Vacunados

Tanto ajetreo con las vacunas, si son rusas, yankis o chinas, si las francesas o las de Oxford, pero la realidad es que los argentinos ya hemos estado casi todos en contacto con el coronavirus, y con otros peores durante todo este año. Hemos sido vacunados por la desidia de quienes debieron cuidarnos, indignante situación donde un estado inmenso, lleno de sueldos y de supuestos ministerios científicos sólo ha servido para que nos muramos como perros, nos enfermemos a borbotones y nos fundamos en la pobreza y la ignorancia.

Pero lo que más aterra, a mí al menos, es la indolencia ciudadana. Parece que la inflación no existiera, que los docentes ganaran fortunas, que los obreros nadaran en oro y que el pueblo rebosara riqueza. Entonces, cuando el silencio de las masas subordinadas aturde, es que verdaderamente estamos en riesgo de cubanización. Ya faltan productos en todas las góndolas, ya se cae internet y hay cortes de luz.

Tengo una duda ¿el pueblo es ciego, sordo, mudo? ¿o el pueblo es cómplice?

Cambiemos la cultura ya, seamos ciudadanos y no mediocres habitantes, luchemos por los derechos. ¿Nadie nota la falta de lógica de las medidas sanitarias, antes y ahora? ¿Nadie se da cuenta que no tienen idea de lo que hacen? ¿Nadie ve comercios amigos cerrar? ¿Nadie perdió a un familiar sin despedirlo pero miró azorado miles de personas abrazadas al presidente para usar a un ídolo?

A veces, el silencio es la peor mentira. Miguel de Unamuno

Diario de Cuarentena: Discriminación

En las últimas horas se suspendieron Pumas por tweets discriminatorios realizados hace ocho años atrás. Más allá de que lo sean. Me interesa reflexionar sobre el tema discriminación. Decir gorila, oligarca, facho, etc. no es nada, pero si llegás a decir bolita o negro o algo contrario al populismo vas al Inadi. SI hablas de abortar aunque esté penado, no pasa nada, hacer apología de la droga es cool, autopercibirse pueblo originario esta ok, pero sentirte de campo es casi ofensivo. Ahora bien, ¿qué significa discriminar?

En comportamiento social, la discriminación (del latín discriminatĭo, -ōnis) es el trato desigual hacia una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, diferencias físicas, políticas, de sexo, de edad, de condición física o mental, orientación sexual , etc. Por lo que todos los casos anteriormente mencionados, los de los pumas y los de todos los demás entrarían en el concepto de discriminación.

En filosofía moral se ha definido a la discriminación como un trato o consideración «desventajosa». Esta definición es comparativa: una persona no tiene que ser dañada para ser discriminada, simplemente tiene que ser tratada «peor» que otras por razones arbitrarias.​ Bueno, si de eso se trata vivimos siendo discriminados en esta sociedad. La exclusión del individuos de entidades basadas en una toma de decisiones ilógica o irracional también es discriminatoria.

La mayor parte de las personas afectadas por la discriminación son individuos pertenecientes a las denominadas minorías, pequeños grupos dentro de una sociedad, aunque hay muchos casos en los que estos grupos no son pequeños. En un país donde se gobierna para quedar bien con minorías ¿quienes serían los discriminados?

Existen tradiciones, políticas, ideas, prácticas y leyes discriminatorias en muchos países e instituciones en todas partes del mundo, incluso en territorios donde la discriminación está mal vista. En algunos lugares se ha intentado beneficiar a quienes habían sido tradicionalmente víctimas de discriminación a través de mecanismos de discriminación positiva, como el establecimiento de leyes de cuotas para favorecer el acceso de la mujer a los cargos de representación o para favorecer la contratación de personas con discapacidad, lo que resulta cuanto menos, contradictorio. Una de las principales fuentes de la desigualdad es la discriminación. Es cierto que hay ciertos grupos minoritarios que no están incorporados en la sociedad. Estos grupos están discriminandos y se encuentran en una posición de «subordinación perpetua» Este tipo de discriminación es la más evidente, pues es la que se ve en el día a día; por ejemplo, la violencia física racial entre etnias en el mundo . Ahora, el resentimiento generador de violencia de clases en Argentina ¿no es discriminador?

El derecho (sistema judicial) ha sido utilizado como elemento de control por parte de los grupos predominantes, con objeto de mantener el statu quo. El problema es cuando el estado discrimina, no podemos evitar que las personas lo hagan, si podemos educar para prevenir o penar para castigar sus acciones. Pero cuando parte del estado, estamos en problemas. Y un estado grande, como el nuestro, es de por sí, una fuente de discriminación. La pandemia dejó a los privados en condiciones de menor acceso a todos respecto de los dependientes del estado, por ejemplo el negar el derecho al trabajo, mientras las personas del sector público cobraban sus sueldos pagados con la pobreza del sector privado.

En las diferentes lenguas abundan términos que son utilizados con connotaciones racistas, clasistas o nacionalistas. También se utilizan las palabras para crear y mantener estereotipos. Existen muchas frases que expresan discriminación a las que estamos tan acostumbrados que no nos damos cuenta. Por todo esto, podemos decir que el lenguaje es una forma de discriminación y que hace que estas actitudes se vayan permeando por la sociedad que utiliza el lenguaje.

Sin embargo, se han hecho esfuerzos para parar la discriminación y asegurarle a estos grupos el respeto a sus derechos a través del mismo ejercicio del derecho. Otras personas que pueden también ser objeto de discriminación son quienes poseen una condición de discapacidad, sea física, intelectual, sensorial o relacionada con algún trastorno mental crónico (o cronificado). En estos casos la discriminación se manifiesta en diversas áreas como el derecho, la educación, el urbanismo, la cultura, la administración, la economía, el empleo y estas barreras que encuentran las personas con alguna de estas características son analizadas desde el llamado enfoque social de la discapacidad. La edad es otro tema discriminatorio. La probabilidad de que una empresa entreviste a un candidato es un 40 % mayor si es joven que si tiene 50 años o más. Hay una mayor proporción que la discriminación racial o por género. Una discriminación prejuiciosa, como todas. La discriminación de género es un fenómeno social que se basa en el conjunto de roles socialmente construidos, comportamientos, actividades y atributos que una sociedad considera como apropiados e inapropiados para hombres y mujeres o comunidades no binarias.

Todas las formas de discriminación deberían erradicarse, aún las positivas, pero no es con más discriminación que se logra, y la mayoría de los colectivos que nacen para ello, terminan discriminando o sintiéndose superiores al resto. Hay una sola forma de superar la discriminación y no es imponiendo nada, sino viviendo en libertad, una vez más Mandela cierra mi diario: “Porque ser libre no es solamente desamarrarse las propias cadenas, sino vivir en una forma que respete y mejore la libertad de los demás”.

Diario de Cuarentena: Un mundo huérfano

Ayer no recordé que era domingo, como se me pasan los días confinados sin nombre, aburridos y aprovechados a la vez en mi mundo de letras y lecturas sin fin. Por eso la recomendación literaria es de lunes.

Un mundo huérfano (Random House), la primera novela del escritor Guiseppe Caputo (1982), cuenta el amor entre un padre y su hijo. La narración está inmersa en un contexto de pobreza y soledad, en la que el padre busca la forma de crear universos que los salven de la opresión de sus paredes. Una casa sin muebles, con dibujos de lápices de cera en las paredes. Un bar en donde bajan del techo hombres enjaulados. Una calle oscura con postes de los que cuelgan cuerpos y partes de seres humanos y ese mensaje dejado al pasar en un muro: “Sigan bailando, mariposas”.

El hijo, encuentra en su padre un mundo poblado por felices recuerdos de infancia, pero también de angustioso por los miedos: de perderlo, de no poder llevar un plato de comida cada noche, de encontrarlo navegando en un universo denigrante. Es la historia, también, de dos seres que buscan sus propias maneras de enfrentar la soledad. El padre, usa la inventiva; el hijo, utiliza al erotismo con desconocidos, se vale de recorrer las calles oscuras y desoladas del barrio marginal en el que viven, y de enfrentar el miedo a la propia muerte como ya vio en otros hombres como él, sin suerte. Pero permanece siempre el amor filial y solitario. Se aman se necesitan y se encuentran librados a esa soledad de las ciudades que crecen y con ellas la desazón de ser ínfimo, cada vez menos trascendente .

La novela, , está dividida en seis capítulos que alternan la exploración psicológica del padre y en especial del hijo, por medio de los recuerdos y del contexto social al que se enfrentan. Un mundo huérfano es una novela interrumpida e insistente. Las escenas llevan al lector al hastío y al desagrado y lo obliga a leer, página tras página, cómo el protagonista tiene sexo con hombres extraños en un sauna, en medio de sudor, semen, poppers, en el brutal desespero del deseo y el uso sin por qué. Esta misma narrativa vuelve cuando, en medio del deseo y del hambre, el protagonista no puede abandonar la imagen de terror de los cuerpos de hombres homosexuales torturados y desmembrados, colgados de los postes de una calle oscura, expuestos como escarmiento para aquellos que aún viven. Los terrores que se mezclan con la necesidad del erotismo y la certeza de que nada puede cambiar lo que el protagonista siente y necesita. No teme salir a la calle con un atuendo de mariposa, animal que simboliza su identidad y la desaprobación social. La novela de Caputo puede clasificarse como “literatura gay”, una etiqueta reduccionista e inadecuada. ¿Es Orlando, de Virginia Woolf, “literatura trans” o “queer”?, ¿puede considerarse la correspondencia de la poeta Gabriela Mistral a su secretaria Doris Danna, “correspondencia gay o lésbica”? En ninguno de estos ejemplos puede negarse la presencia de componentes homosexuales, lésbicos o al menos disruptivos, pero la pluma es la valía. La novela de Caputo es interesante más allá del amor gay, es la novela de amor de un padre y un hijo, y una muestra de un mundo que muchas veces nos deja huérfanos.

Diario de cuarentena: adoctrinar

Históricamente, el adoctrinamiento ha sido promovido tanto por las élites sociales dominantes como medio de control social no explícito ni necesariamente coactivo, pero sí influyente; como por grupos religiosos e ideológicos extremistas, frecuentemente contrarios al orden establecido. Algunos autores también consideran adoctrinamiento a la información filtrada de ciertos grupos extremistas, que puede influenciar tanto a personas como a menores por su posición sesgada o ingenua. En regímenes totalitarios se denomina como adoctrinamiento a cualquier modelo de pensamiento del oponente político, pero nunca a las prácticas adoctrinantes practicadas por el mismo estado. Esta es solo una definición técnica, pero si una ve los manuales de los alumnos donde cualquier pensamiento que no sea populista es calificado de nefasto o donde se dice que el capitalismo «destruye» al obrero, es plausible comprender que nuestros hijos, y nosotros al realizar posgrados estamos siendo adoctrinados. Además de la «propaganda» Kirchnerista sin tiempo histórico donde se habla de sus gobiernos como los únicos «inclusivos».

El adoctrinamiento es en cierto grado inevitable en la enseñanza padre-hijo, pues los seres humanos son animales sociales que inevitablemente se ven afectados por el contexto en el que se desarrollan. Sin embargo, esto puede ser mitigado por prácticas que favorezcan el libre pensamiento y el uso de la razón crítica, siendo esta la principal diferencia entre el adoctrinamiento y la educación: el primero, a diferencia de la educación, nunca pretende convertir al sujeto en un individuo autónomo con juicio propio, sino que se caracteriza por la fe ciega y la ausencia de pensamiento crítico. En casos extremos, el adoctrinamiento incluso puede ir acompañado de técnicas de lavado de cerebro. En este momento de nuestro país poner en tensión el modelo propuesto por el gobierno parece merecer el castigo divino.

Pues a ese castigo me someto con gusto, aunque sea criticada, como librepensadora, seguiré luchando por la educación en contra del adoctrinamiento, por la libertad en contra del confinamiento y por el individuo como parte de la construcción social. No conozco un sistema mejor que el capitalismo, aunque siempre estoy abierta al aprendizaje. Hago posgrados y maestrías en muchas universidades prestigiosas donde tratan de adoctrinarme, yo soy adulta, me defiendo y confronto, tengo herramientas. Nuestros hijos no.

Los docentes que adoctrinan son militantes. La educación es otra cosa. Favorece el pensamiento crítico y la diversidad. Evaluemos a quienes enseñan a nuestros hijos. Por el futuro.

Diario de Cuarentena: tender puentes

Siempre creí en los puentes, y creo que la cultura los puede ofrecer. Claro que es necesario que esos puentes tengan de ambos lados verdad. Y sostengo que los argentinos no estamos pudiendo crear esos puentes por la falsedad del relato. Toda esta cuestión maniquea, de llevar las cuestiones de la pandemia a la barata y populista idea del bien o el mal, la vida o la muerte, es producto de un discurso insostenible que se cayó en pedazos, en un velatorio multitudinario arruinado por delincuentes que tomaron la casa rosada y le quitaron paz a un momento de dolor nacional.

Claro que es discutible si Maradona merecía o no respete, fue un hombre golpeador, adicto, violento, detractor de hijos, y miles de cosas más, pero fue también el mejor jugador de fútbol que tuvimos. Nadie que no lo desee lo tiene que llorar. Aunque lo lloraron aquellas que dicen ser el colectivo feminista.

El tema es cuando se usa a un ídolo para tapar avances sobre la justicia, cuando se usa al pueblo, al que alientan a asistir y amontonan con miles de casos y tuvieron encerrados meses sin covid a la vista. Cuando se cierra el velatorio para que la foto de una vice no la empañe el pueblo. Cuando toman el patio de las palmeras de la casa rosada gente convicta. Había otras maneras de hacer las cosas, muchas otras.

Hay tal falta de idoneidad en nuestros ministros: Cafiero, Ginés, Frederic y hasta el juninense Meoni, pasando por el de producción, el suave Guzmán, que transa con todos, y no le sale hacerse el populista. Lo hace mal. El país está en llamas. Nos estamos muriendo y fundiendo, pero lo relevante es salvar de la cárcel a los corruptos y quedar bien con Cuba, Venezuela, China y Rusia.

Por eso creo que ahora es cuestión de ciudadanos, tendamos puentes, no nos mintamos más. Amigos de la izquierda, amigos peronistas, radicales, liberales, tiendan puentes, sean sinceros, abran los ojos, es hora de ser patriotas y no de sostener relatos falsos. La grieta está entre la clase política y los ciudadanos, y les conviene a ellos. Nosotros estamos confinados, exprimidos, muertos o muertos de hambre, separados, enojados y reprimidos. Demasiada muerte y demasiada exclusión en muy poco tiempo. No es cambiando la a por la e, no es sosteniendo falsedades, es con puentes y con verdad, o nos quedamos sin Argentina. Pongo algunas piedras que obstaculizan para usarlas como puente, a ver si de una vez por todas nos damos cuenta de que la mentira no construye, esa mentira es el río. Como dice la gran Herta Müller : El río no se preocupa del puente; discurre a su lado.

Diario de Cuarentena:Dejando que el futuro se nos pierda

Lo que ocurrió ayer, esa mezcla de dolor con fantochada, la trastienda burda de la politiquería, la vergüenza del desgobierno y tanta gente de mierda jugando el juego ante un muerto, que no fue un santo, pero sí leyenda, una que se trasgredió como todo lo válido en este último destiempo, y entonces se pasaron por el trasero las recomendaciones sanitarias y llamaron a millones a nuestra casa de gobierno, mientras los individuos no pueden llorar sus deudos. Entonces me acordé que Rubén Blades había contado con claridad la hipocresía:

La sociedad se desintegra. Cada familia en pie de guerra.
La corrupción y el desgobierno hacen de la ciudad un
infierno. Gritos y acusaciones, mentiras y traiciones,
hacen que la razón desaparezca. Nace la indiferencia,
se anula la conciencia, y no hay ideal que no se desvanezca.
Y todo el mundo jura que no entiende por que sus sueños
hoy se vuelven mierda. Y me hablan del pasado en el
presente, culpando a los demás por el problema
de nuestra común hipocresía.

El corazón se hace trinchera.Su lema es sálvese quien pueda
Y así, la cara del amigo se funde en la del enemigo.
Los medios de información aumentan la confusión, y la
verdad es mentira y viceversa. Nuestra desilusión crea
desesperación, y el ciclo se repite con más fuerza.
Y perdida entre la cacofonía se ahoga la voluntad de un
pueblo entero. Y entre el insulto y el Ave María, no distingo
entre preso y carcelero, adentro de la hipocresía!

Ya no hay Izquierdas ni Derechas: sólo hay excusas y
pretextos. Una retórica maltrecha, para un planeta de
ambidiestros. No hay unión familiar, ni justicia social,
ni solidaridad con el vecino. De allí es que surge el mal,
y el abuso oficial termina por cerrarnos el camino.
Y todo el mundo insiste que no entiende por que los sueños
de hoy se vuelven mierda. Y hablamos del pasado en el
presente, dejando que el futuro se nos pierda,
viviendo entre la hipocresía.