El populismo avanza: no cedamos

Pensar el populismo como una corriente política o ideología más, es perder el tiempo. Lo característico del populismo es mutar y adaptarse a las ideologías tradicionales sin ideario propio. Eso explica que haya tanto populismo de extrema izquierda, y populismo de extrema derecha parecido a un viejo nacionalismo.

La falta de utilidad de las viejas divisiones conduce a los populistas a recurrir a la oposición “los de arriba”/“los de abajo”, robada a la vieja izquierda revolucionaria, donde naturalmente “abajo” es el espacio del populismo (la gente de bien, según algunos funcionarios actuales) frente a las élites de “arriba” (los gorilas). Pero me gustaría dejar claro que es una identificación que apela a lo emocional, no clasista: no importa cuánto dinero tienes, sino cómo lo usás, o mejor aún, como decís que lo usás. Los populistas no tienen ideas, tiene relatos o consignas que conectan con las preocupaciones de la mayoría social, o eso tratan.

Tenemos que definir al populismo por sus acciones y por como avanza: el populismo es una oratoria (hechos enunciados) y una estrategia de invasión del poder. Absolutamente todos los populistas quieren ocupar el poder del modo más rápido, al menor costo y con el menor respeto posible a las reglas democráticas y sus valores básicos: No respetan a las minorías o la prevalencia de la libertad personal sobre las creencias colectivas, en base a un conjunto de falsedades baratas, que apoyan con rapidez y suenan bien. Por supuesto que la retórica populista es anti-política, la odia, la considera una pérdida de tiempo. Por eso deben apelar a metáforas grandilocuentes que eleven la emoción de los ignorantes: como “somos el pueblo”, “cuidamos a la gente”.

Estas frases se acompañan de cuantiosa “comunicación no verbal” como el reparto de abrazos efusivos, besos y caricias figuradamente francas entre miembros de la comunidad populista, reforzadas ante las cámaras de los medios de comunicación. El drama siempre les suma, lo utilizan sin miedo, pero el juego populista radica en suplantar el discurso político, si disentís te identifico con la grieta, el enfrentamiento, lo antipatria, pero en realidad los populistas son grandes hipócritas que fingen calidez, sinceridad y sentimientos elevados apuntando a las emociones típicas de las personas en pánico, tal como ocurrió este año: la gente con necesidad de protección, afecto y seguridad en un tiempo lleno de peligros. La corporación populista es una colectividad emocional, y la emoción básica que comparten o agitan los populistas es el miedo.

Miedo a las consecuencias más negativas de la globalización, como la deslocalización de empresas y la pérdida de empleos de poca cualificación, logrando que, el capitalismo parezca propio de tecnócratas ajenos a los problemas reales de gente buena, asustada y desprotegida. Apelan a un supuesto patriotismo. Un modo más elegante de describir la labia populista es precisarla como un “significante vacío” es decir, como el uso persistente de palabras vaciadas de sentido cuyo significado queda a gusto del consumidor: pueblo, democracia, patria, política, libertad, derechos, igualdad o cualquier otro vocablo significan lo que usted quiera que signifiquen para usted. Y entonces “democracia” deja de hablar de un sistema político para simbolizar el cumplimiento de un deseo, la negación de una realidad desagradable y el rezongo contra un régimen que frustra.

El maleable populismo halla su razón más profunda en que la clientela política comparte el miedo a la apertura de fronteras y la competencia económica, o dicho de otro modo más genérico, el odio a la globalización.
El discurso populista se basa en el miedo al futuro. Por eso viven del pasado y lo desfiguran como les conviene. El miedo es uno de los mecanismos emocionales más poderosos que existen, es como en una avalancha humana provocada por un incidente particular, en una masa asustada y, menos predecible. La percepción de que algo amenaza nuestra vida es una emoción sustancial para la supervivencia individual y colectiva, pero como estado emocional colectivo permanente pasa a ser una amenaza social.

La historia demuestra que las emociones juegan un papel fundamental en cualquier proceso político, y no digamos en una revolución. La creencia en que la política, la economía, lo social, es básicamente racional es errónea. El miedo a la libertad, el odio al diferente y el gozo de sentirse parte de una masa irresponsable, llámese el pueblo o la clase, constituyeron el apogeo del nacionalismo, del fascismo y del comunismo. La irrupción del populismo ha puesto de nuevo sobre la mesa está verdad que nos incomoda. Pero lo cierto es que hay una conducta extrema y reaccionaria a cualquier cambio o disenso de un orden establecido por el poder que transforma en enemigo al que piensa distinto. Y la caza de brujas no tarda en aparecer.

Podríamos hacer listado de miedos, odios y malestares de las sociedades que alimentan el populismo. Tienen, tenemos, un liderazgo político eficaz, las emociones crean estados emocionales compartidos, es decir, una sociedad emocional donde todos sienten y perciben lo mismo. Los demás son parias indeseables. Por eso utilizan el miedo, la angustia o el rechazo, mucho más que la satisfacción y la liberalidad.

Así estamos llenos de miedos: los trabajadores industriales temen perder sus empleos por la competencia de las economías capitalistas y las nuevas tecnologías; los menos calificados temen ser despedidos del mercado laboral; los jóvenes y universitarios temen que sus carreras no sirvan para obtener un empleo futuro. Y son temores justificados. Porque los políticos siguen ocupándose de una agenda propia, que deja afuera la realidad y aunque crean que metiendo miedo tienen sus bancas y sus espacios asegurados, la verdad es que esta nueva era populista no tranquiliza, alienta el miedo y la sociedad sabe que algo esconden. Hablan de que cuidan nuestra salud, nuestros ingresos, pero baja el consumo y nivel educativo, la ofensiva del miedo pierde poder y la calidad de vida baja.

No dicen la verdad porque los políticos saben que es imposible ganar elecciones diciendo cosas como que habría que recortar el gasto público, atrasar la jubilación para mantener el sistema de pensiones, o advertir del riesgo de burbujas especulativas a causa del consumo ilógico de algunos bienes. Entonces mienten, dan falsas expectativas que los hechos desmienten con fiereza y se pierde el valor de la política.

Pero la política democrática es la resolución negociada de conflictos de intereses, Estado de Derecho y buena gestión de lo público. La felicidad, y la prosperidad es cuestión del individuo si tiene asegurado la igualdad de oportunidades. Los ciudadanos debemos comenzar a madurar y elegir verdad sobre relato.

Es increíble que cualquier opinión tiene para la gente, más crédito que un hecho o un conocimiento. Es simple, populismo y negacionismo de la realidad, de los hechos, van de la mano.

Entonces quienes disentimos, padecemos el rechazo porque se rechaza y desestima todo lo que no encaje en la propia opinión y visión del mundo. Pensadores, culturas y creencias diferentes, países ricos y nuevas ideas o avances científicos caen en el mar de la sospecha, el descrédito y el rechazo activo. Hay un revoltijo de paleo izquierdistas, nostálgicos de una República fantástica, creyentes en terapias alternativas, animalistas, eco fundamentalistas, feministas radicales, tecno raros, proteccionistas económicos y un largo tendal heterogéneo amalgamado por su frustración con el sistema y su rechazo a todo lo que cuestione sus propias creencias o frene la universalización de sus aspiraciones. No quieren mediar, lo que los une emocionalmente es el dogmatismo en su propio territorio de creencias y el relativismo, no menos rígido, para juzgar las ajenas como ideas desechables.

Así, la política democrática y medios de comunicación como instituciones de mediación o representación no son consideradas auténticas. La democracia representativa es rechazada, se prefiere una asamblea popular.
Para protegerse de los efectos mortíferos de la competencia, una de las obsesiones populistas, se nivela para abajo. Del mismo modo que no hay hechos ni conocimientos, sino sólo opiniones, nadie es más que nadie porque nadie sabe más que nadie, ni hace las cosas mejor. La igualación debe hacerse bien abajo: los políticos deberían cobrar el salario mínimo, o mejor, no cobrar nada en absoluto; todos los empleos deben estar garantizados por ley o todos deben ser funcionarios, la iniciativa privada debe limitarse al máximo porque siempre implica explotación, el mercado debe regularse hasta desaparecer.

El populismo se fundamenta también en una actitud intelectual concreta: el rechazo de las explicaciones e ideas complejas y la simpatía por las simplezas. Tomando simpleza como una caricatura mala del problema real. Claro que la simpleza tiene muchas ventajas políticas; unir a personas con preferencias y creencias incoherentes no es la menor. Así, los antisistema, preocupados, jóvenes atemorizados por el empleo precario, desempleados, tradicionalistas y animalistas extremos pueden ponerse de acuerdo en torno a una simpleza bien planteada. Culpar a un grupo -el campo, los funcionarios, los empresarios, la riqueza- es una estrategia de éxito asegurado si se dispone de bocinas mediáticas adecuadas.

El populismo es contrario a la noción liberal de ciudadanía que descansa en el individuo. Es comunitario y anti individualista y, por consiguiente, antiliberal y gregario. Su concepto de “pueblo” es un agregado convertido en sujeto colectivo que sustituye a los individuos que lo forman. Pero para el populismo es consolador sentirse parte de “el pueblo” ,diría Nietzsche que el calor del establo da refugio y protección aparente frente al abandono del individuo en un mundo discrepante. El nacionalismo es populista, y los nuevos populismos conectan de forma tan fácil y natural con la mentalidad nacionalista: basta con ver el éxito de Chávez, llevándose votantes y discurso del viejo nacionalismo, pariente del relato-emocional. Entonces propician el odio, el odio desmedido, a todo lo que consideren élites para poder defender la mediocridad, o favorecer el deseo de someterse a la autoridad e hiperliderazgo sentimental de un líder carismático (Putin, por ejemplo). Pero cuidado, que se desprecian los hechos, y el desprecio de los hechos deriva en desprecio de la ciencia y de las clases educadas. Y el miedo a la competencia y a un mundo enigmático auspicia a líderes protectores (y siempre corruptos).

Es cierto que faltan y perdemos igualdad de oportunidades, pero el populismo no nos protege, por el contrario, nos obliga a pagar el precio de claudicar buena parte de la libertad personal que tanto costo lograr y además vuelve al mundo un lugar más inseguro y lleno de inequidades. Al fin de cuentas, el populismo necesita pobreza, ignorancia y fanatismo. No cedamos.

Soledad Vignolo
Escritora /Gestora Cultural
Miembro de AAGeCu
Posgrado FLACSO en Comunicación.

Diario de Cuarentena:Estela del hambre

año 18 de Horus Netirejet, de las dos señoras Netirejet, del Horus de oro Zoser.

El dolor me tenía sujeto en mi trono y la gente a mi alrededor estaba triste.

Mi corazón me oprimía porque durante mi reinado hacía siete años que el Nilo no crecía a su debido tiempo.

El cultivo de cereales era escaso, las semillas se secaban en la tierra y no había suficiente comida.

Los niños lloraban, los jóvenes desfallecían y los viejos se acurrucaban en el suelo con las piernas cruzadas.

Entonces, para apartar la preocupación hice llamar al sumo sacerdote Imhotep.

¿Dónde nace el Nilo? – le pregunté.

¿Qué divinidad vive allí, para que yo la estreche a mí?

Imhotep respondió: Hay una ciudad en medio del agua, rodeada por el Nilo, que se llama Elefantina y cuyo dios es Khunum.

Con satisfacción, el rey tuvo noticia de las riquezas de las que era dueño Khunum.

Ordenó un gran sacrificio para Khunum y las diosas que formaban tríada con él, Satis y Anukis.

A continuación se le apareció Khunum en sueños y le habló: Soy Khunum, tu creador.

Mis brazos te rodean para proteger tu cuerpo. Soy el señor de la creación que se ha creado a sí mismo, el gran océano, que estaba aquí desde el principio de los tiempos, el Nilo que fluye según mi propia voluntad.

Yo haré crecer el Nilo para ti, el hambre acabará, los corazones de los egipcios rebosarán más que antes de alegría.

El rey continúa:

Luego me desperté.Tan pronto como hubiera reunido mis pensamientos y me recuperé del estupor, promulgué un decreto a favor de mi padre Khunum correspondiendo así a todo lo que él había hecho por mí…Estela del hambre; trad. española de la francesa de Paul Barguet (1915 – 2012): La Stèle de la famine à Séhel, 1943

La Estela del Hambre es un texto de treinta y dos columnas grabado en la cara este de una de las rocas superiores de un afloramiento rocoso en el extremo sur de la isla de Sehel (muy próxima a Asuán en el Alto Egipto). Entre las columnas situadas entre la sexta y la vigésimo segunda se habla de métodos constructivos, de la columna undécima a la décimo octava Imhotep enumera diversas rocas y minerales de la región de Elefantina, y de la columna décimo octava a la vigésima se describe el sueño del rey. Y el sueño del rey de Egipto era la riqueza para su pueblo, nuestra realidad la describe el texto en las rocas, nuestro Presidente tiene los sueños equivocados, en la farsa del senado nos grava la riqueza, pero no la que surge de lo espurio o lo ilegal, sino la de quienes con trabajo y en blanco, pagando sus impuestos, tienen maquinarias para sus empresas, cosechadoras para sus campos y muchas ganas como este Rey de que el pueblo, su pueblo, sea rico.

Pero no, gracias a la política barata, la del populismo nefasto y el falso progresismo, nuestra Estela del hambre no tendrá fin.

Diario de Cuarentena: Disentir es revolucionario

Ya ni sé cuantos días de diario llevo, pero cerraré este año con él, fue mi compañero reflexivo, a veces apasionado y otras virulento, algunas jocoso pero nunca me traicioné en sus párrafos. Quiero dejar constancia hasta que decida dejarlo de mis estados emocionales e intelectuales durante este confinamiento anti constitucional que padecemos los argentinos.

Durante el día fue muy divertido ver como mi buscador está cambiando, si escribo revolución solo las del peronismo aparecen en primer lugar, luego Cuba, luego Chavismo, como si en el mundo no hubieran ocurrido revoluciones que no sean de izquierda. Y me puse a pensar que son todos militares ultra conservadores, los líderes de las supuestas izquierdas populistas, Perón, Chávez, Castro, Mao, etc. El verticalismo de estos movimientos anula el pensamiento crítico y achica la razón.

Es por eso que aunque siempre me han tildado de reaccionaria, siento que disentir como lo hago desde marzo es revolucionario. Por supuesto que no propongo nada fuera de la institucionalidad, pero si que comencemos a pensar, a liberar sueños, a proyectar otras realidades superadoras a la barata cotidianeidad a la que nos estamos viendo sometidos.

Levántate, levántate, defiende tus derechos
Levántate, levántate, defiende tus derechos
Levántate, levántate, defiende tus derechos
Levántate, levántate, no abandones la lucha

Predicador, no me digas que el cielo está debajo de la tierra
Sé que no sabes lo que realmente vale la vida
No todo lo que brilla es oro

Así, la historia nunca ha sido contada
Así que ahora ves la luz, eh
Levántate por tus derechos, vamos

Levántate, levántate, defiende tus derechos
Levántate, levántate, no abandones la lucha
Levántate, levántate, defiende tus derechos
Levántate, levántate, no te rindas

La mayoría de la gente piensa que el
gran Dios vendrá de los cielos.
Quita todo y haz que todos se sientan bien.
Pero si sabes lo que vale la vida , buscarás la tuya en la tierra.
Y ahora ves la luz …

Bob Marley

Diario de Cuarentena: Discriminación

En las últimas horas se suspendieron Pumas por tweets discriminatorios realizados hace ocho años atrás. Más allá de que lo sean. Me interesa reflexionar sobre el tema discriminación. Decir gorila, oligarca, facho, etc. no es nada, pero si llegás a decir bolita o negro o algo contrario al populismo vas al Inadi. SI hablas de abortar aunque esté penado, no pasa nada, hacer apología de la droga es cool, autopercibirse pueblo originario esta ok, pero sentirte de campo es casi ofensivo. Ahora bien, ¿qué significa discriminar?

En comportamiento social, la discriminación (del latín discriminatĭo, -ōnis) es el trato desigual hacia una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, diferencias físicas, políticas, de sexo, de edad, de condición física o mental, orientación sexual , etc. Por lo que todos los casos anteriormente mencionados, los de los pumas y los de todos los demás entrarían en el concepto de discriminación.

En filosofía moral se ha definido a la discriminación como un trato o consideración «desventajosa». Esta definición es comparativa: una persona no tiene que ser dañada para ser discriminada, simplemente tiene que ser tratada «peor» que otras por razones arbitrarias.​ Bueno, si de eso se trata vivimos siendo discriminados en esta sociedad. La exclusión del individuos de entidades basadas en una toma de decisiones ilógica o irracional también es discriminatoria.

La mayor parte de las personas afectadas por la discriminación son individuos pertenecientes a las denominadas minorías, pequeños grupos dentro de una sociedad, aunque hay muchos casos en los que estos grupos no son pequeños. En un país donde se gobierna para quedar bien con minorías ¿quienes serían los discriminados?

Existen tradiciones, políticas, ideas, prácticas y leyes discriminatorias en muchos países e instituciones en todas partes del mundo, incluso en territorios donde la discriminación está mal vista. En algunos lugares se ha intentado beneficiar a quienes habían sido tradicionalmente víctimas de discriminación a través de mecanismos de discriminación positiva, como el establecimiento de leyes de cuotas para favorecer el acceso de la mujer a los cargos de representación o para favorecer la contratación de personas con discapacidad, lo que resulta cuanto menos, contradictorio. Una de las principales fuentes de la desigualdad es la discriminación. Es cierto que hay ciertos grupos minoritarios que no están incorporados en la sociedad. Estos grupos están discriminandos y se encuentran en una posición de «subordinación perpetua» Este tipo de discriminación es la más evidente, pues es la que se ve en el día a día; por ejemplo, la violencia física racial entre etnias en el mundo . Ahora, el resentimiento generador de violencia de clases en Argentina ¿no es discriminador?

El derecho (sistema judicial) ha sido utilizado como elemento de control por parte de los grupos predominantes, con objeto de mantener el statu quo. El problema es cuando el estado discrimina, no podemos evitar que las personas lo hagan, si podemos educar para prevenir o penar para castigar sus acciones. Pero cuando parte del estado, estamos en problemas. Y un estado grande, como el nuestro, es de por sí, una fuente de discriminación. La pandemia dejó a los privados en condiciones de menor acceso a todos respecto de los dependientes del estado, por ejemplo el negar el derecho al trabajo, mientras las personas del sector público cobraban sus sueldos pagados con la pobreza del sector privado.

En las diferentes lenguas abundan términos que son utilizados con connotaciones racistas, clasistas o nacionalistas. También se utilizan las palabras para crear y mantener estereotipos. Existen muchas frases que expresan discriminación a las que estamos tan acostumbrados que no nos damos cuenta. Por todo esto, podemos decir que el lenguaje es una forma de discriminación y que hace que estas actitudes se vayan permeando por la sociedad que utiliza el lenguaje.

Sin embargo, se han hecho esfuerzos para parar la discriminación y asegurarle a estos grupos el respeto a sus derechos a través del mismo ejercicio del derecho. Otras personas que pueden también ser objeto de discriminación son quienes poseen una condición de discapacidad, sea física, intelectual, sensorial o relacionada con algún trastorno mental crónico (o cronificado). En estos casos la discriminación se manifiesta en diversas áreas como el derecho, la educación, el urbanismo, la cultura, la administración, la economía, el empleo y estas barreras que encuentran las personas con alguna de estas características son analizadas desde el llamado enfoque social de la discapacidad. La edad es otro tema discriminatorio. La probabilidad de que una empresa entreviste a un candidato es un 40 % mayor si es joven que si tiene 50 años o más. Hay una mayor proporción que la discriminación racial o por género. Una discriminación prejuiciosa, como todas. La discriminación de género es un fenómeno social que se basa en el conjunto de roles socialmente construidos, comportamientos, actividades y atributos que una sociedad considera como apropiados e inapropiados para hombres y mujeres o comunidades no binarias.

Todas las formas de discriminación deberían erradicarse, aún las positivas, pero no es con más discriminación que se logra, y la mayoría de los colectivos que nacen para ello, terminan discriminando o sintiéndose superiores al resto. Hay una sola forma de superar la discriminación y no es imponiendo nada, sino viviendo en libertad, una vez más Mandela cierra mi diario: “Porque ser libre no es solamente desamarrarse las propias cadenas, sino vivir en una forma que respete y mejore la libertad de los demás”.

Diario de cuarentena: adoctrinar

Históricamente, el adoctrinamiento ha sido promovido tanto por las élites sociales dominantes como medio de control social no explícito ni necesariamente coactivo, pero sí influyente; como por grupos religiosos e ideológicos extremistas, frecuentemente contrarios al orden establecido. Algunos autores también consideran adoctrinamiento a la información filtrada de ciertos grupos extremistas, que puede influenciar tanto a personas como a menores por su posición sesgada o ingenua. En regímenes totalitarios se denomina como adoctrinamiento a cualquier modelo de pensamiento del oponente político, pero nunca a las prácticas adoctrinantes practicadas por el mismo estado. Esta es solo una definición técnica, pero si una ve los manuales de los alumnos donde cualquier pensamiento que no sea populista es calificado de nefasto o donde se dice que el capitalismo «destruye» al obrero, es plausible comprender que nuestros hijos, y nosotros al realizar posgrados estamos siendo adoctrinados. Además de la «propaganda» Kirchnerista sin tiempo histórico donde se habla de sus gobiernos como los únicos «inclusivos».

El adoctrinamiento es en cierto grado inevitable en la enseñanza padre-hijo, pues los seres humanos son animales sociales que inevitablemente se ven afectados por el contexto en el que se desarrollan. Sin embargo, esto puede ser mitigado por prácticas que favorezcan el libre pensamiento y el uso de la razón crítica, siendo esta la principal diferencia entre el adoctrinamiento y la educación: el primero, a diferencia de la educación, nunca pretende convertir al sujeto en un individuo autónomo con juicio propio, sino que se caracteriza por la fe ciega y la ausencia de pensamiento crítico. En casos extremos, el adoctrinamiento incluso puede ir acompañado de técnicas de lavado de cerebro. En este momento de nuestro país poner en tensión el modelo propuesto por el gobierno parece merecer el castigo divino.

Pues a ese castigo me someto con gusto, aunque sea criticada, como librepensadora, seguiré luchando por la educación en contra del adoctrinamiento, por la libertad en contra del confinamiento y por el individuo como parte de la construcción social. No conozco un sistema mejor que el capitalismo, aunque siempre estoy abierta al aprendizaje. Hago posgrados y maestrías en muchas universidades prestigiosas donde tratan de adoctrinarme, yo soy adulta, me defiendo y confronto, tengo herramientas. Nuestros hijos no.

Los docentes que adoctrinan son militantes. La educación es otra cosa. Favorece el pensamiento crítico y la diversidad. Evaluemos a quienes enseñan a nuestros hijos. Por el futuro.

Diario de Cuarentena; Taller de idoneidad

Nuestra Constitución contiene un principio destinado a asegurar la eficacia del aparato del Estado. Es el principio de la idoneidad. Pero ha sido olvidado.

En cambio ahora, como si fuera algo relevante en la vida de los argentinos, como si no nos aquejan el hambre, la enfermedad, la falta de trabajo, la inflación, la falta de educación, la deserción de nuestros jóvenes y de nuestras empresas, para alguna de las tantas personas carentes de idoneidad del gobierno abren talleres sobre la masculinidad. Nada más fuera de contexto que eso, además de contradictorio, se pasan el día hablando de romper con lo binario y los talleres los destinan solo a varones, es decir binariamente. Primer ejemplo de ineficacia y carencia de idoneidad a la hora de gestionar lo público.

Pero las contradicciones siguen, la señora Marcó del Pont sugiere que la riqueza nace del estado, le preguntaría qué es el estado sin los impuestos de los privados que los mantienen. A ella incluida. Castigamos a más impuestos a los que logran riqueza en vez de intentar multiplicarla. Un país rico significa trabajo y gente viviendo con dignidad, claro que además los sacarían a patadas por inútiles.

Eso no es todo,odian la propiedad, pero los mismos usurpadores, dicen querer tener «su » casita. Hace ruido no?

Los pañuelos verdes hablan de su cuerpo como si un hijo fuera un obstáculo y como si no hubiera métodos preventivos. Las cuestiones como violación, enfermedad, peligro de vida están contempladas. Y de sancionarse una ley debería ser un último recurso, no una cuestión de bandera política. Ahora sí, el cuerpo es de las mujeres, el de ellas, y el del bebé que llevan dentro con células de un hombre que parece no poder decidir. Otra vez esta diferencia, mujeres si, varones no. Suena binario, parece que no está todo tan claro. Y no es pacatería ni prejuicio, es pensar que la vida es lo más importante, todas las vidas, no solo las que nos convienen.

Es claro que decir todo esto no es popular, no pretendo serlo, ni tampoco tengo opinión acabada, pero me permito pensar, cuestionar y redefinir, para no quedar presa de relatos absurdos y de dudosa verosimilitud, que apuestan a la patotera militante y no al bien común. Cuidemos la idoneidad de los que nos representan, si es necesario creemos, como ciudadanos, un taller.

Diario de Cuarentena: Llave

La llave para la libertad está en la educación, la cultura, la investigación…la búsqueda continua, la esperanza en el conocimiento y la sabiduría cotidiana con que los ciudadanos enfrentan los sinsabores a los que hace más de 250 días se ven sometidos. No voy a enumerar los casos desgarradores de abusos de poder que estamos padeciendo en todo el país, pero me voy a permitir filosofar un rato, sin ciencia, lo admito sobre algunas cuestiones indiscutibles. Aprender fue primero que enseñar. Enseñar correctamente es crear condiciones para producir conocimiento nuevo. El que enseña aprende, y también, quien aprende enseña. Enseñar no es otra cosa que aprender. Nuestro conocimiento es incompleto, inacabado y debemos aprender permanentemente. Si podemos reconocer esto nos volvemos educables. Lo que nos hace educables no es la educación, sino reconocer lo inconcluso de nuestro conocimiento. Nunca dejamos de aprender, porque la vida, es un camino largo, en el que somos alumnos y maestros de acuerdo a la época que nos atraviese, pero lo cierto es que el aprendizaje es continuo.

En un mundo cada vez más deshumanizado, en el que se pone en duda el valor mismo de la vida, es necesaria la libertad, y se educa con libertad en libertad, con solidaridad en la solidaridad y con igualdad en la igualdad. Para lograr eso, el corazón debe estar abierto a amar. Y en nuestra época histórica no encontramos la llave.

Sera cuestión de ser lo suficientemente libres como para oir los latidos.

Diario de Cuarentena: Mala Comida

No haré un profundo análisis sobre aquello en lo que el populismo consiste. Entre otras cosas, porque no llegaré a nada mejor que lo que otros han hecho. El populismo es uno de aquellos conceptos que todos tienen claro y que nadie podría definir. Tiene mil cabezas, es una Hidra mitológica que reproduce dos por cada una que le corten. Puede moverse entre sentimientos de nacionalismo,en cuestiones raciales, o religiosos, como entre pasiones socializantes. Y por eso hay populismos a la derecha o a la izquierda de dondequiera que basemos nuestro eje sobre la realidad social.
En Latinoamérica hubo populismos variados, el de Juan Domingo Perón, o el de Salvador Allende, o esa extraña amalgama del PRI mexicano, o buena parte del caudillismo venezolano, o el del inefable
Velasco Ibarra en el Ecuador. Y que después de algún esfuerzo respetable y sincero por superar esta perversión de la democracia, volvimos a caer en lo mismo. Muchas veces, por no querer resolver cuestiones de fondo, como si no quisiéramos ver la verdad.

A nombre del populismo democrático se instaló Fidel Castro en el poder, antes de que se descubrieran sus intenciones y se sufrieran sus ejecutorias. Latinoamérica ha sido tierra fecunda para el populismo. Porque nos faltó y falta democracia seria, con una política social y económica consistente. Hemos ido por el reino de los populismos, y en política el populismo es el caos. Sin que importe mucho saber la causa, aventurando que hubiera sido una la poca importancia que en los Estados Unidos se le hubiera concedido a las amistades afincadas en el anticomunismo del gobierno, del panorama latinoamericano desaparecieron un buen día las dictaduras militares, de izquierda o de derecha. Apenas ha sobrevivido la de Castro, para recordar que estos regímenes fueron posibles, y que si despierta el de Cuba tan vivas simpatías en amplios sectores retardatarios del Continente, es porque pueden regresar. Pero lo peor es que ahora se trata de sofocar cualquiera tentativa de pensamiento libre. Ya sabemos no siempre censuran las democracias a los tiranos, y que no vivimos un momento donde la vida política desborde ideología.

No me puse a escribir resúmenes históricos casualmente, sino para recordarnos que todo puede ser peor, si no defendemos nuestros derechos, el populismo arrecia, mucho más fuerte de lo que notamos, sumidos en el miedo y la enfermedad, en Latinoamérica, en Argentina y en el mundo. Y el populismo siempre es mala comida.

Diario de Cuarentena: Murmullo

Aunque en CABA y AMBA todo parece normalizarse la mayoría de los bonaerenses seguimos en cuarentena, una extraña, aggiornada, poco rigurosa, pero complicada cuarentena. Es un drama atenderse de afecciones simples, no hay posibilidades de hacernos test salvo pagando más de 7000 pesos, y estamos todos contagiados de miedo o de COVID. Pero todo esto es nada comparado con lo que sucede a nivel económico y social.

El dólar bajó pero a costa de las reservas de ANSES y del ajuste a los jubilados, medidas momentáneas que sin achicar el déficit, algo improbable si siguen agrandando el estado, y sin bajar la emisión. Por más relato que tengan si vas al mercado sabés que la inflación es altísima y que ya venden frutos de a uno. Los medicamentos tienen precios siderales y los creadores seriales de pobrismo y asistencialismo solo murmuran bajito para no ser oídos , que lo están logrando. Quieren esclavos, no ciudadanos.

Me da mucha pena la poca conciencia de los intelectuales de nuestra sociedad, y siento que son imperdonables sus silencios. La gente común, el que lucha por un plato para los hijos, no debe avergonzarse, pero aquellos que pueden y tienen las herramientas para gritar, tienen que dejar de ser murmullo y elevar la voz ante la incansable violencia que genera el encierro, el hambre y el despotismo económico. Nos gobiernan mentes siniestras, impunes y desgraciadas, que no buscan el bien social, por el contrario, apelan a destruir nuestra trama, para su beneficio.

¿Dónde están los sindicatos, los colectivos de género, los progresistas asumidos, ante semejante desastre sanitario, económico y social? Son el murmullo de lo indecible. Por favor, ciudadanos, continuemos en pié.

Diario de Cuarentena: Cuestión de género

El género gramatical se manifiesta en los sustantivos, adjetivos, artículos y algunos pronombres. En los sustantivos y adjetivos existe únicamente el morfema de género masculino y el de género femenino. El género neutro se ha conservado en unas pocas palabras, como aquello, eso, esto, ello, alguien, algo y lo. Es importante no confundir el género gramatical (categoría que se aplica a las palabras), el género como construcción sociocultural (roles, comportamientos, actividades y atributos que una sociedad determinada en una época determinada considera apropiados para los seres humanos de cada sexo) y el sexo biológico (rasgo biológico propio de los seres vivos). En español hay distintos mecanismos para marcar el género gramatical y el sexo biológico: a) terminaciones (chica/-o), b) oposición de palabras (padre-madre) y c) el determinante con los sustantivos comunes en cuanto al género (el/la estudiante, este/esta representante). También hay palabras específicas (llamadas sustantivos epicenos) que tienen un solo género gramatical y designan a todas las personas independientemente del sexo biológico (la víctima, la persona). Como hablantes del idioma español los retos para una comunicación inclusiva en cuanto al género son la confusión entre género gramatical, género sociocultural y sexo biológico, el nivel de conocimiento de los recursos que ofrece la propia lengua para hacer un uso inclusivo dentro de la norma y las asociaciones peyorativas que han heredado del sexismo social algunos equivalentes femeninos.

En muchas ocasiones, asisto a conferencias que se tornan insoportables y que nos distraen del excelente contenido de sus oradoras cuando hablan con un supuesto lenguaje inclusivo que nos aleja de lo que queremos comprender y que no incluye a nadie. Este tipo de desdoblamientos son artificiosos e innecesarios desde el punto de vista lingüístico. En los sustantivos que designan seres animados existe la posibilidad del uso genérico del masculino para designar la clase, es decir, a todos los individuos de la especie, sin distinción de sexos: Todos los ciudadanos mayores de edad tienen derecho a voto. La mención explícita del femenino solo se justifica cuando la oposición de sexos es relevante en el contexto: El desarrollo evolutivo es similar en los niños y las niñas de esa edad. La actual tendencia al desdoblamiento indiscriminado del sustantivo en su forma masculina y femenina va contra el principio de economía del lenguaje y se funda en razones extralingüísticas. Son constantes repeticiones que traban al lenguaje, que generan dificultades sintácticas y de concordancia, y complican innecesariamente la redacción y lectura de los textos. El uso genérico del masculino se basa en su condición de término no marcado en la oposición masculino/femenino. Por ello, es incorrecto emplear el femenino para aludir conjuntamente a ambos sexos, con independencia del número de individuos de cada sexo que formen parte del conjunto.

Así, los alumnos es la única forma correcta de referirse a un grupo mixto, aunque el número de alumnas sea superior al de alumnos varones. Si la inclusión pasara porque las y los lectoras y lectores, las y los adultas y adultos, las y los niñas y niños, las y los maestras y maestros que lean esto sean insoportablemente nombrados así, como las chicas y los chicos, que las escritoras y los escritores queremos que nos lean, ya estaríamos incluídos en una sociedad que no solo excluye a gente sino que la escupe. Y los funcionarios y las funcionarias que son obligadas y obligados a hablar así por un gobierno deberían tener el criterio de saberse libres para hablar sin complicar la comprensión. Porque la comunicación se basa en poder entendernos, de ahí la economía del lenguaje.

Claro que el lenguaje nunca ha sido baladí, es obvio que estamos hablando de algo más que de lenguaje, gramática, morfemas y géneros. Pero que el lenguaje nunca ha sido un instrumento casual como bien lo sabían , Aldoux Huxley, Orwell o Victor Klemperer, autor de ‘LTI. La lengua del Tercer Reich’, un libro imprescindible para entender cómo los nazis comenzaron a manipular el lenguaje como estrategia para imponer sus terribles ideas. “La resistencia a la opresión comienza por cuestionar el constante uso de palabras de moda”, escribió el filólogo sobre cómo se había dado cuenta de que los nazis habían empezado a usar con fuerza adjetivos como “combativo” o “fanático” tratados de forma positiva.Por eso aunque a los maestros actuales les resulte genial esto de niños y niñas, todos y todas, los cambios pasan por otro lado si de igualdad se trata, se gasta energía en una batalla meramente formal y mientras se da esta batalla no se dan otras reales como la de la brecha salarial o el techo de cristal que padecemos las mujeres respecto a los hombres. Es una maniobra de distracción política. En lo personal siento que esta batalla del lenguaje es ficticia, son otras las que deberían dar. Les propongo tratar de escuchar una conferencia de alguien brillante dicha con el permanente corte de las y los, científicas y científicos, alumnos y alumnas, y luego me cuentan.

Por supuesto no tengo la verdad, opino desde mi individualidad, que no es ninguna cuestión de género.