Diario de cuarentena: Qué me van a hablar de amor

Yo he vivido dando tumbos
Rodando por el mundo y haciéndome el destino…
Y en los charcos del camino
La experiencia
Me ha ayudado por baquiano y por que yo
Comprendo que en la vida
Se cuidan los zapatos andando de rodillas

Y así andamos, de rodillas, acunados por el miedo. Descubriendo nuestros límites entre ideologías y verdad. Vamos como el tango, rodando entre mundos que se chocan y sin ver el destino, pero sí los charcos que nos impiden cruzar. No entiendo el miedo si somos los mismos que cometemos los mismos errores una y otra vez.

Por eso…
Me están sobrando los consejos
Que en las cosas del amor
Aunque tenga que aprender
¡Nadie sabe más que yo!…Yo anduve siempre en amores…
¡Qué me van a hablar de amor!…

Anduvimos siempre con los mismos amores políticos no? tal vez sea hora de modificar conductas y reactivar nuevos rumbos, porque estos políticos…. Qué nos van a hablar de amor!


Si ayer la quise, qué importa
¡Qué importa si hoy no la quiero!Eran sus ojos de cielo
El ancla más linda que ataba mis sueños
Era mi amor, pero un día se fue de mis cosas
Y entró a ser recuerdo…

Y así es, podríamos dejar en el recuerdo esos planes mesiánicos que repetimos una y otra vez, las mismas ideas que no funcionaron, anclados a ellas a más no poder.


Después rodé en mil amores…
¡Qué me van a hablar de amor!Muchas noches el invierno
Me ató desde el pasado la soga del recuerdo…
Pero siempre me he soltado
Como un potro
Mal domado por baqueano y porque yo
Que anduve enamorado
Rompí como una rosa
Las cosas del pasado

Eso propongo hoy, rompamos con el pasado, es 1 de Octubre y seguimos amañados y asustados, sin salud y sin justicia, con poco dinero confinados al miedo y la desazón. Pero confío en el futuro, en la fuerza del espíritu y en la gente, por eso le dejo al cierre al gran Homero Expósito.

Y ahora
Que estoy viviendo en otra aurora
¡No!, ¡no me expliquen el amor!
Que aunque tenga que aprender
¡Nadie sabe más que yo!…Yo, yo anduve siempre en amores
Que me van a hablar de amor
Si ayer la quise, si ayer la quise qué importa
¡Qué importa si hoy no la quiero!Eran sus ojos de cielo
El ancla más linda que ataba mis sueños
Era mi amor, pero un día se fue de mis cosas
Y entró a ser recuerdo
Después rodé en mil amores…
¡Qué me van a hablar de amor!…

Diario de Cuarentena: Giros

La vida corre en círculos, nos propone tantas vueltas que a veces nos mareamos. Hoy amanecí así, mareada, revolcada en mi propia historia. Porque los giros no siempre son externos, a veces los creamos como un surco en el interior del alma.

Páez dice: Giros. Existe cielo y un estado de coma, cambia el entorno de persona en persona. Giros.Dar media vuelta y ver que pasa allá afuera, no todo el mundo tiene primavera. Flaco ¿Donde estás? Estoy imaginándome otro lugar, estoy juntando información, estoy queriendo ser otro (otro tipo, loco)
Mi necesidad se va modificando con las demás, así mi luna llega a vos, así yo llego a tu luna. Giros.
Todo da vueltas como una gran pelota, todo da vueltas casi ni se nota. Giros. Fotografía de distintos lugares,
fotográficamente tan distantes. Suena un bandoneón, parece el de otro tipo pero soy yo, que sigo caminando igual… Silbando un tango oxidado.

Y sí, existe un estado de coma, y estamos en él, infectados por la falta de empatía y la grandilocuencia de los mediocres, que ponen al pueblo en su boca corrupta para escupirlo más pobre aún. Hay que dar media vuelta y ver que pasa ahí afuera, al lado nuestro, antes de hablar del otro empecemos por nosotros. Por nuestras propias miserias, inocultables en esta pandemia que vino para destapar corazones oscuros. SIn miedo a imaginarnos otro lugar, donde la necesidad de uno se modifique con la del otro. Girando juntos como una gran pelota, que nos unifique en pos de una sociedad más justa, que no se genere en torno a feudos que predican un pseudo socialismo provinciano, sin más versos que los de las canciones y con la fotografía clara de la realidad de cada lugar, sin intendentes que banquen ventas de droga en ambulancia, sin dirigentes que tilden a mafiosos de ejemplares y sin millonarios que hablen de productores oligarcas, desconociendo el trabajo y la dignidad.

Suena un bandoneón, y sí, sigo caminando igual, erguida en la memoria de los justos y buscando la paz en este cambalache.